Francia vuelve a estar en alerta terrorista. Las recientes detenciones aumentan el miedo a un posible ataque durante las próximas elecciones presidenciales (22 de abril).
Las fuentes de la intelligence indican que la principal amenaza proviene de la raíz islamista radical. Pero, ¿por qué precisamente Francia? y sobre todo ¿cuáles son los desafíos que París tendrá que afrontar acerca del terrorismo global?
El actual sistema de seguridad nacionalFrancia cuenta con importantes medidas antiterroristas. De hecho, el País ha sufrido la amenaza del Islam radical desde los años '80, cosa que ha permitido desarrollar la colaboración entre los órganos de gobierno y la intelligence.
Se creó un sistema de alarma, el Vigipirate (algunas voces críticas hablan de "Vichypirate", en referencia a las elevadas medidas de control social durante la República de Vichy).
Este sistema se ideó en la época de la Presidencia de Valéry Giscard d'Estaing y se ha actualizado en tres ocasiones (1995, 2000, 2003), siendo utilizado por primera vez en el '91 debido al inicio de la primera Guerra del Golfo. Se trata de un plan de seguridad a escala nacional con medidas que indican el diferente grado de criticidad del peligro (en la versión actual hay cuatro niveles: amarillo, naranja, rojo, escarlata).
Las fuerzas que se han movilizado en la lucha contra el terrorismo están constituidas por diferentes agencias de diferentes divisiones (Direction de la Surveillance du Territoire DST, Direction Générale de la Sécurité Extérieure DGSE, Renseignements Généraux RG, Division Nationale Anti-Terroriste DNAT).
La estructura de coordinación más importante es la Unité de Coordination de la Lutte Anti-Terroriste (UCLAT) cuyo papel no es muy incisivo a causa de la falta de acceso directo a las fuentes de las varias agencias relacionadas con la seguridad nacional.
Algunas modificaciones recientes han conseguido finalmente la "unión" de algunas fuerzas como RG, DST y DNAT, compartiendo los recursos entre todas. Además, se organizó un team investigador compuesto por agentes franceses y españoles en consecuencia del atentado de Madrid del 11 de marzo del 2004.
Por último, un aspecto esencial de la seguridad francesa es el "libro blanco" (Livre blanc sur la sécurité intérieure face au terrorisme).
El documento se anunció en el 2005 y se presentó en marzo del 2006, con el objetivo de dar una respuesta estratégica y operativa a la amenaza del terrorismo de orden internacional.
Se compone de 3 partes y hace referencia a las principales líneas de la estrategia antiterrorista: valoración del nivel crítico, estudio del equilibrio entre libertad y seguridad, incremento de la cooperación internacional en la lucha contra el terrorismo, etc.
Se considera que este sistema de prevención de la amenaza terrorista en territorio francés fue útil para prevenir ataques desde el '96 hasta el 2004, entre otros un atentado previsto en el metro de París y otro en la isla de Reunión en el Océano Índico. Hay que averiguar si los últimos esfuerzos en esta materia serán capaces de constituir una barrera eficaz contra los nuevos desafíos de la seguridad nacional.
Las recientes amenazas y las consecuencias a corto y medio plazo
El periódico londinense escrito en árabe al-Hayat publicó una investigación de la intelligence francesa, según la cual un posible ataque contra Francia podría provenir de algunos grupos particulares: el llamado ‘network iraquí, el Grupo Salafista de Predicación y Combate (GSPC) y, por último, su organización originaria, el Grupo Islámico Argelino (GIA).
Estos grupos estarían interconectados entre sí y todos tendrían relación con el Islam radical.
El "network iraquí" es un grupo de reclutamiento para la resistencia armada de los rebeldes iraquíes contra las tropas estadounidenses y sus aliados. Esta red opera en Francia -también con base europea- seleccionando y adoctrinando a hombres dispuestos a combatir y a perpetrar ataques suicidas.
Una de las preocupaciones principales es el posible retorno de estos combatientes a su patria, que actualmente estarían operando fuera del escenario iraquí con el objetivo de difundir la Jihad por todo el mundo.
El GSPC ha centralizado la mayor atención, grupo argelino que en el '98 se escindió del GIA (protagonista de la guerra civil durante los años '90). Debido a explícitas conexiones con al-Qaeda, el GSPC contempla sus objetivos no sólo dentro de las fronteras argelinas, sino que también en gran parte del Maghreb y sobre todo en Francia.
Él pasado 3 enero, el jefe del GSPC Abdelmalek Droukdal animó a la población argelina a unirse en la lucha contra los EUA y Francia, con una referencia clara y contundente al terrorismo internacional de Osama bin Laden.
Sólo un mes antes, Argelia fue el escenario de un ataque sanguinario de dos autobuses de empleados de la compañía americana Brown & Root-Condor, empresa dedicada a los hidrocarburos.
Estos hechos son suficientes como para orientar las estrategias de investigación hacia el Norte de África, donde el GSPC (grupo que en el curso de los años ha demostrado gran resistencia y flexibilidad de acción) parece decidido a ampliar su campo de acción.
Los posibles objetivos son la transformación en un actor transnacional, la coordinación de los grupos terroristas esparcidos por la zona y la penetración en nuevas áreas como Mauritania, Malí o Chad (algunas de ellas, como Túnez, hasta ahora se habían librado del terrorismo).
Algunos motivosExisten diferentes motivos por los que se ha colocado a Francia como objetivo estratégico de un ataque que podría semejar a lo que aconteció en Madrid a las puertas de las elecciones en marzo del 2005.
Aunque el Gobierno de París se declaró contrario a la intervención unilateral americana en Irak, se encuentra en la lista negra de las organizaciones terroristas de raíz islámica a causa de la "ley del velo" del 2004 (prohibición de ostentar símbolos religiosos).
La oposición francesa de la guerra de Irak en el 2003 no consiguió hacer olvidar los motivos de fondo de las decisiones geopolíticas del terrorismo.
La historia es larga y Francia ha llevado a cabo muchas acciones que la han situado como uno de los principales enemigos de la Jihad. Ante todo, en un plano histórico-simbólico, hay que recordar la batalla de Poitiers (732 d.C.), qué determinó la finalización del avance musulmán en Europa y que formó las bases del futuro imperio de Carlomagno. Posteriormente, en las Cruzadas participaron muchas tropas francesas al servicio del Papado.
Y ya mirando el pasado reciente encontramos a una Francia como potencia colonial y ocupante de algunos de los territorios sagrados del Islam radical.
Además, la descolonización no significó la renuncia de los intereses estratégico-económicos en las ex-colonias (crisis de Suez en el '56, pero sobre todo los trágicos acontecimientos de la Guerra de Independencia argelina, 1954-1962, con la que se concluyó la experiencia colonial francesa).
Los recientes acontecimientos socio-culturales (entre ellos la discutida "ley del velo") hacen reflexionar profundamente sobre la delicada situación social en Francia.
El País tiene una población que está cambiando rápidamente (algunas estimaciones hablan de 7 millones de ciudadanos musulmanes sobre unos 63 millones en total incluidos los dominios de ultramar), considerado desde siempre como uno de los países símbolo de la multietnicidad (es fundamental tener en cuenta las dinámicas de la emigración argelina y norteafricana hacia Francia).
Sin embargo, a pesar de las amplias garantías sociales que convierten a Francia en uno de los Estados con mejor welfare (hay que mencionar sobre todo el bajo coeficiente de Gini como índice de igualdad entre las rentas), las tensiones son latentes y a menudo explotan a través de algunas contradicciones como las que ocurrieron en los recientes enfrentamientos de las Banlieu.
En cualquier caso Argelia es la que tiene que desempeñar un papel clave en las estrategias antiterroristas que se están desarrollando en París. Las dinámicas político-económicas entre los dos Países son fuertes con unas relaciones imprescindibles para ambos.
El día después de la independencia argelina, los vínculos económicos entre Francia y Argelia obviamente no se debilitaron (sobre todo en el sector de los hidrocarburos, verdadera espina dorsal de la economía argelina).
Las importaciones de Argelia dependen mucho de Francia, con una diferencia muy amplia respecto otros países como Italia y España, mientras que las exportaciones tienen a París entre los principales partners sólo después de EUA e Italia; motivo que impulsa a los grupos más extremistas y fanáticos a incluir a Francia en la "lista negra" de los Estados que explotan las tierras sagradas del Islam, enemigos que hay que derrotar para crear el nuevo Califato.
Para finalizar, también hay que tener en cuenta otro aspecto determinante. En el disgregado contexto social argelino (muchos analistas definen el País como si estuviera viviendo una guerra civil de baja intensidad) el Presidente Bouteflika ha conseguido el pleno apoyo de la parte francesa en la represión de las facciones más extremas escindidas del Frente Islámico de la Salvación (FIS) el día después de la tregua de 1999 (las dos alas extremistas son precisamente el GIA y el GSPC).
ConclusionesEl pasado colonial y los actuales intereses de París respecto el Norte de África convierten la amenaza de un ataque sobre el territorio francés en una posibilidad más concreta. Las estrategias del sistema de seguridad nacional que se están llevando a la práctica han demostrado hasta ahora ser eficaces.
Sin embargo, los nuevos objetivos del GSPC y sus evidentes vínculos transnacionales han determinado un cambio importante en las dinámicas del terrorismo norteafricano. Es importante que Francia (y Occidente) jueguen bien sus cartas tanto en el contexto socio-político argelino como en la superación de las dificultades de unos contactos aún demasiado dependientes de las estructuras nacionales.
En un contexto en el que el terrorismo está incrementando su capacidad de acción global se considera necesario incentivar el máximo posible la cooperación en un plano supranacional.
Andrea Lagna
Equilibri.net
(21 febrero 2007)http://www.equilibri.net/articulo/6040/Francia__nueva_alerta_terrorista