Al Qaeda lleva 15 años creciendo en Catalunya
El regreso de muyahidines de Irak es la mayor amenaza para la seguridad, según agentes de la lucha antiterrorista

Para Al Qaeda, Catalunya es una zona clave desde hace más de 15 años. Aunque los primeros elementos fundamentalistas llegan de forma aislada en los 80, la presencia y expansión de células dedicadas al apoyo logístico y a actividades recaudatorias se remonta a inicios de los 90.
Su importancia quedó patente en julio del 2001, cuando Mohamed Atta, el jefe del comando que perpetró el 11-S, y Ramzi bin al Shibh, uno de los cabecillas de Al Qaeda, se reunieron en Tarragona para ultimar la operación terrorista.
El primer indicio de presencia islamista en Catalunya se remonta a 1981, cuando Nazir Sabah, un sirio presunto miembro de los Hermanos Musulmanes, fue asesinado en Barcelona.
PRIMERAS DETENCIONES
La capital catalana fue también el escenario de la primera detención en España de un islamista, en 1995, de Ghebrid Mesaud, un argelino miembro del Grupo Islámico Armado (GIA). En 1996, 12 individuos fueron arrestados en Catalunya por su pertenencia al GIA. Desde los 90 hasta hoy, la actividad de las células se consolidó, aprovechando la existencia de una creciente comunidad de inmigrantes musulmanes en la que pueden camuflarse para pasar desapercibidos y captar adeptos.
Además, la deficiente gestión que se ha hecho en Catalunya del fenómeno islámico ha dejado un vacío de representatividad y liderazgo asociativo que ha sido aprovechado por imanes de ideología salafista, la corriente más reaccionaria del islam actual y que sirve de ideario a los terroristas.
El salafismo comenzó a extenderse en el 2002 con la llegada de imanes extremistas al Tarragonès, Baix Penedès, Alt Camp, Alt Penedès, Baix Llobregat y Vallès Occidental.
Esta base permitió un rápido desarrollo de redes de reclutamiento para Irak.
La presencia de muyahidines reclutados en Catalunya ya fue constatada por este diario (cuyos reporteros pudieron hablar con dos de ellos en Bagdad) en abril del 2003. En septiembre del 2006, EL PERIÓDICO ya informó de cómo, cada mes, una media de tres jóvenes salían de España, sobre todo de Catalunya, para combatir en Irak.
Actualmente, la amenaza terrorista la encarnan los jóvenes reclutados aquí que, tras ir a recibir entrenamiento y a combatir en Irak, Afganistán y el Sahara, han regresado a Catalunya, tal y como anunció este diario el pasado 16 de marzo. "Estos individuos --confiesa un mando policial-- ya han vuelto a Catalunya. Han regresado como combatientes experimentados y tienen un aura de héroes que facilita que puedan reclutar a más jóvenes".
Pese a que las competencias en la lucha antiterrorista están en manos del Estado, la Conselleria de Interior se toma "muy en serio" el fenómeno. Fuentes del departamento calificaron el terrorismo islámico "como una de las mayores amenazas para la seguridad en Catalunya" y admitieron que el conseller Joan Saura despacha una vez a la semana en exclusiva con el responsable de los mossos dedicados a este tema.
MAGREBÍS Y PAQUISTANÍS
A Interior le preocupa mucho la presencia en Catalunya de extremistas norteafricanos, sobre todo argelinos y marroquís, de Al Qaeda en el Magreb islámico. En territorio catalán opera además una estructura estable de terroristas paquistanís, sobre todo vinculados al grupo El Ejército de Mahoma, como la desarticulada a finales del 2004 por los Mossos. Según responsables policiales, las principales células terroristas paquistanís en Europa, a parte de en Gran Bretaña, se encuentran en Catalunya, donde se dedican a financiación.
A. BAQUERO / J. CORACHÁN
BARCELONA
15/5/2007 Edición Impresa
LA POLÉMICA SOBRE LOS ISLAMISTAS RADICALES
El Periódico de Catalunya
Barcelona España
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idtipusrecurs_PK=7&idnoticia_PK=405848

Para Al Qaeda, Catalunya es una zona clave desde hace más de 15 años. Aunque los primeros elementos fundamentalistas llegan de forma aislada en los 80, la presencia y expansión de células dedicadas al apoyo logístico y a actividades recaudatorias se remonta a inicios de los 90.
Su importancia quedó patente en julio del 2001, cuando Mohamed Atta, el jefe del comando que perpetró el 11-S, y Ramzi bin al Shibh, uno de los cabecillas de Al Qaeda, se reunieron en Tarragona para ultimar la operación terrorista.
El primer indicio de presencia islamista en Catalunya se remonta a 1981, cuando Nazir Sabah, un sirio presunto miembro de los Hermanos Musulmanes, fue asesinado en Barcelona.
PRIMERAS DETENCIONES
La capital catalana fue también el escenario de la primera detención en España de un islamista, en 1995, de Ghebrid Mesaud, un argelino miembro del Grupo Islámico Armado (GIA). En 1996, 12 individuos fueron arrestados en Catalunya por su pertenencia al GIA. Desde los 90 hasta hoy, la actividad de las células se consolidó, aprovechando la existencia de una creciente comunidad de inmigrantes musulmanes en la que pueden camuflarse para pasar desapercibidos y captar adeptos.
Además, la deficiente gestión que se ha hecho en Catalunya del fenómeno islámico ha dejado un vacío de representatividad y liderazgo asociativo que ha sido aprovechado por imanes de ideología salafista, la corriente más reaccionaria del islam actual y que sirve de ideario a los terroristas.
El salafismo comenzó a extenderse en el 2002 con la llegada de imanes extremistas al Tarragonès, Baix Penedès, Alt Camp, Alt Penedès, Baix Llobregat y Vallès Occidental.
Esta base permitió un rápido desarrollo de redes de reclutamiento para Irak.
La presencia de muyahidines reclutados en Catalunya ya fue constatada por este diario (cuyos reporteros pudieron hablar con dos de ellos en Bagdad) en abril del 2003. En septiembre del 2006, EL PERIÓDICO ya informó de cómo, cada mes, una media de tres jóvenes salían de España, sobre todo de Catalunya, para combatir en Irak.
Actualmente, la amenaza terrorista la encarnan los jóvenes reclutados aquí que, tras ir a recibir entrenamiento y a combatir en Irak, Afganistán y el Sahara, han regresado a Catalunya, tal y como anunció este diario el pasado 16 de marzo. "Estos individuos --confiesa un mando policial-- ya han vuelto a Catalunya. Han regresado como combatientes experimentados y tienen un aura de héroes que facilita que puedan reclutar a más jóvenes".
Pese a que las competencias en la lucha antiterrorista están en manos del Estado, la Conselleria de Interior se toma "muy en serio" el fenómeno. Fuentes del departamento calificaron el terrorismo islámico "como una de las mayores amenazas para la seguridad en Catalunya" y admitieron que el conseller Joan Saura despacha una vez a la semana en exclusiva con el responsable de los mossos dedicados a este tema.
MAGREBÍS Y PAQUISTANÍS
A Interior le preocupa mucho la presencia en Catalunya de extremistas norteafricanos, sobre todo argelinos y marroquís, de Al Qaeda en el Magreb islámico. En territorio catalán opera además una estructura estable de terroristas paquistanís, sobre todo vinculados al grupo El Ejército de Mahoma, como la desarticulada a finales del 2004 por los Mossos. Según responsables policiales, las principales células terroristas paquistanís en Europa, a parte de en Gran Bretaña, se encuentran en Catalunya, donde se dedican a financiación.
A. BAQUERO / J. CORACHÁN
BARCELONA
15/5/2007 Edición Impresa
LA POLÉMICA SOBRE LOS ISLAMISTAS RADICALES
El Periódico de Catalunya
Barcelona España
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idtipusrecurs_PK=7&idnoticia_PK=405848



