«Máxima preocupación» en Interior por los atentados de Al Qaida en el Magreb
Las Fuerzas de Seguridad han reforzado el estado de alerta en el que ya se encontraban (con motivo de la celebración del juicio por el 11-M y la última amenaza de Al Qaida), tras la ola de atentados registrados en los últimos días en Marruecos y Argelia, que han llevado a Interior la «máxima preocupación».

De hecho, la reivindicación del atentado vuelve a citar la «liberación de Al Andalus» como objetivo irreunciable de los terroristas.
Hace unos quince días, los Servicios de Inteligencia de una gran potencia -Estados Unidos o el Reino Unido- informaron a varios países europeos, entre ellos España, de la inminente comisión de atentados en el Norte de África a cargo de Al Qaida. En la comunicación se apuntaban intereses extranjeros como posibles objetivos.
El Gobierno español remitió escritos a sus Embajadas en Rabat y Argel, para que velaran por las colonias españolas y empresas asentadas en la región, aconsejando que se reforzara al máximo la seguridad, como así se hizo. El pasado martes, tres terroristas morían en Casablanca tras activar los explosivos que portaban al verse acorralados por la Policía y un cuarto fue abatido por los agentes, uno de los cuales también falleció. Ayer, los terroristas acabaron con la vida de 23 personas en dos atentados cometidos en Argel.
Ambos hechos obedecen a acciones coordinadas de Al Qaida, tal y como habían advertido los mencionados Servicios de Inteligencia. Los terroristas, al ver reforzada la vigilancia en torno a los intereses extranjeros, optaron por perpetrar el atentado de Argel contra un edificio del Gobierno.
Colaboración policial
Un grupo de agentes de la Policía y la Guardia Civil se han desplazado al Reino Alauita para seguir «in situ» las investigaciones e intercambiar impresiones con sus colegas marroquíes, dentro del buen clima de colaboración existente. Las fuentes consultadas por ABC no descartan que también se desplacen a la capital argelina, donde además podrían encontrarse agentes especializados en terrorismo islamista de otros países como Francia, Alemania e Italia.
Fuentes de Interior han señalado que la «constante amenaza del terrorismo islamista contra España obliga a mantener una situación de alerta permanente, pero en el actual contexto esas medidas se han increcentado». Ya adquirieron un máximo nivel en vísperas del juicio que se sigue en la Casa de Campo contra los autores materiales y colaboradores de la matanza del 11 de marzo de 2004 en Madrid.
Además, las últimas amenazas de Al Qaeda contra diferentes países de Europa, entre ellos España, vertidas el pasado 12 de marzo, han contribuido a reforzar esa situación de alarma. En aquella ocasión, y a través de un vídeo difundido por internet, un encapuchado advertía de que la presencia de soldados españoles en Afganistán «expone» a nuestro país «a una amenaza».
En concreto, aconsejaba al Gobierno austriaco que «no siga el ejemplo del Gobierno socialista en España, que ha engañado a su pueblo al retirar a sus tropas de Irak y enviar a otros 600 soldados a Afganistán». «Los países del Islam son una misma nación, y él -en referencia al Gobierno español- con el envío de tropas a Afganistán, pone en peligro otra vez a su país», reiteraba el encapuchado.
Los responsables antiterroristas no ocultan su preocupación. «Estamos pendientes de si ETA vuelve a matar, pero no podemos olvidar la otra amenaza, muy real, del terrorismo islamista», sentencian.
Desde Interior hay orden de redoblar las investigaciones preventivas y la vigilancia en torno a los elementos susceptibles de tener vinculación con los círculos del integrismo islamista radicados en España. Y, por supuesto, máxima alerta en los puestos fronterizos de Ceuta y Melilla y en el servicio que une Alicante con la ciudad argelina de Orán. Con la llegada de José Antonio Alonso a Interior se incrementó sustancialmente el número de agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional encargados de investigar este terrorismo.
La experiencia demuestra que España es uno de los objetivos de Al Qaida -el 11-M ha sido la prueba más dramática-, pero también que es un país desde donde se ha enviado dinero, procedente de la delincuencia, a Argelia y Marruecos para financiar atentados como los cometidos estos días.
C. MORCILLO/J. PAGOLA. MADRID.
Jueves, 12 de abril de 2007
Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U, Madrid, 2006.
Todos los derechos reservados.
ABC Periódico Electrónico S.L.U. contiene información de Diario ABC. S.L.
Copyright © Diario ABC. S.L., Madrid, 2006.
http://www.abc.es/20070412/nacional-terrorismo/maxima-preocupacion-interior-atentados_200704120255.html

De hecho, la reivindicación del atentado vuelve a citar la «liberación de Al Andalus» como objetivo irreunciable de los terroristas.
Hace unos quince días, los Servicios de Inteligencia de una gran potencia -Estados Unidos o el Reino Unido- informaron a varios países europeos, entre ellos España, de la inminente comisión de atentados en el Norte de África a cargo de Al Qaida. En la comunicación se apuntaban intereses extranjeros como posibles objetivos.
El Gobierno español remitió escritos a sus Embajadas en Rabat y Argel, para que velaran por las colonias españolas y empresas asentadas en la región, aconsejando que se reforzara al máximo la seguridad, como así se hizo. El pasado martes, tres terroristas morían en Casablanca tras activar los explosivos que portaban al verse acorralados por la Policía y un cuarto fue abatido por los agentes, uno de los cuales también falleció. Ayer, los terroristas acabaron con la vida de 23 personas en dos atentados cometidos en Argel.
Ambos hechos obedecen a acciones coordinadas de Al Qaida, tal y como habían advertido los mencionados Servicios de Inteligencia. Los terroristas, al ver reforzada la vigilancia en torno a los intereses extranjeros, optaron por perpetrar el atentado de Argel contra un edificio del Gobierno.
Colaboración policial
Un grupo de agentes de la Policía y la Guardia Civil se han desplazado al Reino Alauita para seguir «in situ» las investigaciones e intercambiar impresiones con sus colegas marroquíes, dentro del buen clima de colaboración existente. Las fuentes consultadas por ABC no descartan que también se desplacen a la capital argelina, donde además podrían encontrarse agentes especializados en terrorismo islamista de otros países como Francia, Alemania e Italia.
Fuentes de Interior han señalado que la «constante amenaza del terrorismo islamista contra España obliga a mantener una situación de alerta permanente, pero en el actual contexto esas medidas se han increcentado». Ya adquirieron un máximo nivel en vísperas del juicio que se sigue en la Casa de Campo contra los autores materiales y colaboradores de la matanza del 11 de marzo de 2004 en Madrid.
Además, las últimas amenazas de Al Qaeda contra diferentes países de Europa, entre ellos España, vertidas el pasado 12 de marzo, han contribuido a reforzar esa situación de alarma. En aquella ocasión, y a través de un vídeo difundido por internet, un encapuchado advertía de que la presencia de soldados españoles en Afganistán «expone» a nuestro país «a una amenaza».
En concreto, aconsejaba al Gobierno austriaco que «no siga el ejemplo del Gobierno socialista en España, que ha engañado a su pueblo al retirar a sus tropas de Irak y enviar a otros 600 soldados a Afganistán». «Los países del Islam son una misma nación, y él -en referencia al Gobierno español- con el envío de tropas a Afganistán, pone en peligro otra vez a su país», reiteraba el encapuchado.
Los responsables antiterroristas no ocultan su preocupación. «Estamos pendientes de si ETA vuelve a matar, pero no podemos olvidar la otra amenaza, muy real, del terrorismo islamista», sentencian.
Desde Interior hay orden de redoblar las investigaciones preventivas y la vigilancia en torno a los elementos susceptibles de tener vinculación con los círculos del integrismo islamista radicados en España. Y, por supuesto, máxima alerta en los puestos fronterizos de Ceuta y Melilla y en el servicio que une Alicante con la ciudad argelina de Orán. Con la llegada de José Antonio Alonso a Interior se incrementó sustancialmente el número de agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional encargados de investigar este terrorismo.
La experiencia demuestra que España es uno de los objetivos de Al Qaida -el 11-M ha sido la prueba más dramática-, pero también que es un país desde donde se ha enviado dinero, procedente de la delincuencia, a Argelia y Marruecos para financiar atentados como los cometidos estos días.
C. MORCILLO/J. PAGOLA. MADRID.
Jueves, 12 de abril de 2007
Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U, Madrid, 2006.
Todos los derechos reservados.
ABC Periódico Electrónico S.L.U. contiene información de Diario ABC. S.L.
Copyright © Diario ABC. S.L., Madrid, 2006.
http://www.abc.es/20070412/nacional-terrorismo/maxima-preocupacion-interior-atentados_200704120255.html



