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Ciberterrorismo (e-Yihad) (e-Qaeda) y Terrorismo Islamista

jueves, abril 19, 2007

Los intereses de España en Marruecos, objetivo «fácil» para los yihadistas

España y los españoles son objetivos «vulnerables» y «fáciles» de atacar ante el riesgo de atentados terroristas que vive estos días Marruecos, según han confirmado a ABC varios miembros de las Fuerzas de Seguridad de nuestro país destacados en el reino alauí.

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El Gobierno de Rabat reconoció ayer que se mantiene «vigilante» en todo el país después de que el portavoz del Ejecutivo dijera que se habían malinterpretado sus palabras cuando horas antes se difundió que había hablado de «alerta extrema». «Las autoridades han reforzado la seguridad de los consulados, de los hoteles frecuentados por extranjeros y de los lugares de culto en Casablanca», explicó Nabil Benabdelá, que se refirió al intercambio de información sobre terrorismo con distintos países, entre ellos España.

Clima de amenazas

Entre los diplomáticos españoles consultados no hay sin embargo demasiada preocupación. Prefieren ser discretos, evitan calificar la situación de alarmante y hablan de normalidad dentro de un clima de amenazas más serias, sobre todo, para Estados Unidos. «El terrorismo ha pasado a ser un aspecto más de nuestra higiene diaria», recalca un diplomático en su despacho con cristales blindados.

«Todo cambiará cuando haya un muerto encima de la mesa». Esta es la advertencia de una fuente de la lucha antiterrorista española en Marruecos que cree que hay muchas personas que no son conscientes de que pueden convertirse en objetivo. Parece que queda demasiado lejos la muerte de dos turistas españoles en un ataque perpetrado contra un hotel de Marraquech en 1994 o los atentados suicidas, entre ellos contra la Casa de España, que causaron la muerte en Casablanca a cerca de medio centenar de personas, entre ellos cuatro españoles, el 16 de mayo de 2003.

Hay diplomáticos y funcionarios de la Embajada y de los consulados que, en opinión de esta fuente, se relajan a la hora de mantener en el día a día ciertas medidas de autoprotección como intentar no repetir horarios e itinerarios y otras rutinas como visitar los mismos cafés o aparcar en los mismos lugares. Algunos de ellos han llegado a reconocerlo directamente a ABC.

Los vehículos de los diplomáticos en Marruecos llevan además unas placas amarillas con una serie de numeraciones gracias a las que cualquiera puede saber incluso a qué país pertenecen.

Aunque hasta el momento no se ha enviado más personal desde España, no se descarta reforzar próximamente la vigilancia de los edificios oficiales españoles una vez se haya comprobado sobre el terreno cuáles son las necesidades para hacer frente a la actual amenaza. Los funcionarios policiales destacados en Marruecos ya están evaluando la situación, sobre todo en el consulado de Casablanca. «Más que de alarma habría que hablar de preocupación», puntualiza uno de ellos.

Aunque no son pocos los que califican de «chapuceros» a los cinco terroristas que se han suicidado en Marruecos en los últimos días causando la muerte a un policía y el hecho de comprobar que tienen a representaciones diplomáticas e intereses extranjeros entre sus objetivos ha sido suficiente para que se extremen las precauciones, aunque siempre de manera discreta. Se pretende mantener alto el grado de vigilancia sin alterar la normalidad del importante flujo de turistas que visita el país magrebí.

En febrero el Gobierno de Marruecos reconoció que Al Qaida está intentando golpear en el interior del país. Desde entonces han muerto siete terroristas en Casablanca. El primero el 11 de marzo en un cibercafé. La semana pasada uno fue acribillado a balazos y los otros cinco se inmolaron para no ser detenidos. Los dos últimos kamikazes saltaron por los aires el sábado pasado a escasos metros del consulado de Estados Unidos.

De esta forma se confirmaba algo sobre los que no cabía demasiadas dudas, que los radicales islámicos buscan entre sus objetivos intereses occidentales en Marruecos. En ese mismo barrio de la capital económica del país se hallan otras representaciones diplomáticas como el consulado de España.

Rabat, que ya había aumentado su despliegue desde febrero, ha elevado las dotaciones de agentes que vigilan estos edificios y hay más vehículos patrullando sus alrededores de manera permanente. Uno de esos policías fue atacado a las puertas del consulado en Tetuán por un radical islámico armado con una espada y vestido a la afgana el pasado 1 de marzo.

El acceso a la Embajada y los consulados está más controlado desde entonces. Se presta más atención a las cámaras que filman el exterior, se cachea a las visitas y se evita que entren con bultos, se inspecciona mediante espejos debajo de los coches y en algunos casos se abren los maleteros.

El peligro, como explica un funcionario, puede venir de las aglomeraciones de cientos de personas que se forman en el exterior de algunos de estos edificios para pedir visados y legalización de documentos. Los agentes de Policía marroquíes intentan mantenerlos en la acera de enfrente, pero no siempre lo consiguen.

Las medidas que ha tomado España no son tan estrictas como las que desde hace varios años aplica EE.UU. en sus edificios en Marruecos, donde se controla más las filas de personas y está prohibido entrar con teléfonos móviles o cualquier dispositivo electrónico. Así ocurre en el consulado de Casablanca junto al que se inmolaron el sábado los hermanos Mohamed y Omar Maha y que, de momento, permanece cerrado.

LUIS DE VEGA. CORRESPONSAL RABAT.
Jueves, 19 de abril de 2007
Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U, Madrid, 2006.
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http://www.abc.es/20070419/nacional-terrorismo/intereses-espana-marruecos-objetivo_200704190448.html