La red de Bin Laden hace una exhibición de fuerza en el Magreb
# • Los salafistas dan un salto al conseguir financiación y dinamita a gran escala
# • Los terroristas argelinos tenían tres células en España, ya desarticuladas

Antes degollaban y ahora colocan coches bomba. Es la diferencia entre ser un grupo regional y pertenecer a una multinacional del terror.
Al Qaeda en el Magreb Islámico cometió ayer en Argel sus primeros dos grandes atentados desde su fundación, el 26 de enero, anunciada en siete webs islamistas. En realidad fue una reconversión. El Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), que atentaba contra policías y militares argelinos mediante emboscadas, decidió sumarse a la franquicia de Al Qaeda, tras fracasar las negociaciones con el Gobierno.
LOS ACTIVISTAS DE SIEMPRE
En realidad son los mismos activistas, pero con más medios, y los mismos objetivos: derrocar a los "regímenes impíos" de sus países y extender la yihad --guerra santa-- por el mundo. Se trata de los mismos maquis que formaron hace diez años los Grupos Islámicos Armados (GIA) y, más tarde el GSPC, informa Ernesto Collazo.
Hoy disponen de la financiación, el entrenamiento y los explosivos de una gran organización.
Un responsable policial español, experto en la lucha antiterrorista, aseguró ayer a este diario: "Son los salafistas de siempre. La diferencia es que ahora disponen de toda la dinamita que quieren y además saben cómo utilizarla.
Han recibido formación y hoy saben confeccionar un coche bomba que estalle con un mando a distancia".
La misma fuente sostiene que los islamistas están abandonando las zonas rurales, por los constantes combates --100.000 muertos en la guerra civil de los años 90-- con el Ejército argelino en la región de la Cabilia, para instalarse en las ciudades. "Es la misma táctica que emplea la insurgencia en Bagdad. De hecho, muchos de ellos han luchado en Irak", sostiene el mando policial.
Los salafistas antes vivían de las modestas ayudas financieras de la diáspora argelina en Francia, Canadá y, en menor medida, España. Hoy forman parte de una red financiera monumental extendida por medio mundo, en la que perviven fuertes lazos familiares.
CONEXIÓN ESPAÑOLA
Los lazos con España son anteriores a la década de los 80. Gozaron de cierta permisividad hasta que se desvelaron sus conexiones con el 11-S y sus cumbres terroristas en Salou. También eran salafistas los miembros del denominado comando Dixan, desarticulado en Banyoles en el 2003; los integrantes de una célula en Madrid y Granada apresados en el 2004, y los arrestados en el 2005 en la operación Green, en Málaga.
España sigue estando en el punto de mira de los terroristas tras el 11-M. Desde principios de año, se ha extremado la vigilancia policial en la península y en Ceuta y Melilla --ciudades que también reclaman--. La actividad de los islamistas en Catalunya y otros puntos de España es importante, ya que reclutan a activistas para combatir en Irak o en sus países de origen. Además, se recolecta dinero para financiar a Al Qaeda, a través de bandas de delincuentes o negocios legalmente establecidos.
GRUPO AL ANDALUS
El CNI detectó en el Magreb hace unas semanas la existencia del Grupo de Liberación de Al Andalus, vinculado a Al Qaeda, que pretende reconquistar España.
Los espías alertaron también de una posible escalada terrorista tras los indultos de presos con delitos de sangre en el Magreb. Argelia liberó en diciembre a 2.600 encarcelados, entre los que había algunos condenados por terrorismo, y Marruecos, a 8.836 en marzo, con motivo del nacimiento de la hija del rey Mohamed IV. Algunos se han integrado ya en el grupo salafista argelino que está lanzando opas a otras bandas terroristas para que se integren en Al Qaeda en el Magreb.
JORDI CORACHÁN
BARCELONA
12/4/2007 Edición Impresa
TERROR GLOBAL|CRECE LA AMENAZA ISLAMISTA EN EL NORTE DE ÁFRICA
El Periódico de Catalunya
Barcelona España
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=396071&idseccio_PK=1007&h=070412
# • Los terroristas argelinos tenían tres células en España, ya desarticuladas

Antes degollaban y ahora colocan coches bomba. Es la diferencia entre ser un grupo regional y pertenecer a una multinacional del terror.
Al Qaeda en el Magreb Islámico cometió ayer en Argel sus primeros dos grandes atentados desde su fundación, el 26 de enero, anunciada en siete webs islamistas. En realidad fue una reconversión. El Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), que atentaba contra policías y militares argelinos mediante emboscadas, decidió sumarse a la franquicia de Al Qaeda, tras fracasar las negociaciones con el Gobierno.
LOS ACTIVISTAS DE SIEMPRE
En realidad son los mismos activistas, pero con más medios, y los mismos objetivos: derrocar a los "regímenes impíos" de sus países y extender la yihad --guerra santa-- por el mundo. Se trata de los mismos maquis que formaron hace diez años los Grupos Islámicos Armados (GIA) y, más tarde el GSPC, informa Ernesto Collazo.
Hoy disponen de la financiación, el entrenamiento y los explosivos de una gran organización.
Un responsable policial español, experto en la lucha antiterrorista, aseguró ayer a este diario: "Son los salafistas de siempre. La diferencia es que ahora disponen de toda la dinamita que quieren y además saben cómo utilizarla.
Han recibido formación y hoy saben confeccionar un coche bomba que estalle con un mando a distancia".
La misma fuente sostiene que los islamistas están abandonando las zonas rurales, por los constantes combates --100.000 muertos en la guerra civil de los años 90-- con el Ejército argelino en la región de la Cabilia, para instalarse en las ciudades. "Es la misma táctica que emplea la insurgencia en Bagdad. De hecho, muchos de ellos han luchado en Irak", sostiene el mando policial.
Los salafistas antes vivían de las modestas ayudas financieras de la diáspora argelina en Francia, Canadá y, en menor medida, España. Hoy forman parte de una red financiera monumental extendida por medio mundo, en la que perviven fuertes lazos familiares.
CONEXIÓN ESPAÑOLA
Los lazos con España son anteriores a la década de los 80. Gozaron de cierta permisividad hasta que se desvelaron sus conexiones con el 11-S y sus cumbres terroristas en Salou. También eran salafistas los miembros del denominado comando Dixan, desarticulado en Banyoles en el 2003; los integrantes de una célula en Madrid y Granada apresados en el 2004, y los arrestados en el 2005 en la operación Green, en Málaga.
España sigue estando en el punto de mira de los terroristas tras el 11-M. Desde principios de año, se ha extremado la vigilancia policial en la península y en Ceuta y Melilla --ciudades que también reclaman--. La actividad de los islamistas en Catalunya y otros puntos de España es importante, ya que reclutan a activistas para combatir en Irak o en sus países de origen. Además, se recolecta dinero para financiar a Al Qaeda, a través de bandas de delincuentes o negocios legalmente establecidos.
GRUPO AL ANDALUS
El CNI detectó en el Magreb hace unas semanas la existencia del Grupo de Liberación de Al Andalus, vinculado a Al Qaeda, que pretende reconquistar España.
Los espías alertaron también de una posible escalada terrorista tras los indultos de presos con delitos de sangre en el Magreb. Argelia liberó en diciembre a 2.600 encarcelados, entre los que había algunos condenados por terrorismo, y Marruecos, a 8.836 en marzo, con motivo del nacimiento de la hija del rey Mohamed IV. Algunos se han integrado ya en el grupo salafista argelino que está lanzando opas a otras bandas terroristas para que se integren en Al Qaeda en el Magreb.
JORDI CORACHÁN
BARCELONA
12/4/2007 Edición Impresa
TERROR GLOBAL|CRECE LA AMENAZA ISLAMISTA EN EL NORTE DE ÁFRICA
El Periódico de Catalunya
Barcelona España
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=396071&idseccio_PK=1007&h=070412



