El líder de Al Qaeda en España condena el 11-M, pero dice que no le extrañó "por la guerra de Irak"
El líder de Al Qaeda en España Imad Eddin Barakat Yarkas, alias Abú Dahdah, que actualmente cumple una condena de 12 años de cárcel, ha calificado de "inadmisible" los atentados de Madrid, aunque ha afirmado que tampoco le extrañó que se produjeran "por la guerra de Irak", en la que intervinieron las tropas españolas.

En su declaración como testigo en la 26ª sesión del juicio por la matanza, Abú Dahdah, y a preguntas de la fiscal Olga Sánchez, ha dicho que quiso ver al juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón tras la masacre porque "el hecho que había pasado era inadmisible".
El abuso genera odio
"Si pasó yo no extrañar por la guerra de Irak (sic)", ha apuntado el testigo en un limitado castellano. "En nuestros países, en nuestras culturas, la guerra genera odio. El abuso genera odio", ha agregado.
El líder islamista, que hace dos años fue juzgado en la misma sala en la que hoy ha declarado y que actualmente cumple una condena de 12 años de cárcel por liderar una célula de Al Qaeda, ha insistido en que bajo la ideología del islam "no se puede hacer esto" y ha recordado que en la historia de esta religión, capítulos tan trágicos "solo lo han hecho unas sectas".
"Si se es un musulmán no se puede matar seres humanos", ha reiterado el sirio, nacionalizado español. Asimismo, ha destacado que todo lo que conoce de la matanza es "por los medios de comunicación".
El salafismo marroquí
Al ser cuestionado acerca de sus conocimientos de la doctrina Takfir Wal Hijra (movimiento islámico radical, integrado en el salafismo jihadista marroquí) ha dicho que supone que los autores del 11-M, "si son" de origen islámico, deben de pertenecer a esa doctrina. Sobre los posibles seguidores de este movimiento y si les ha visto aliarse con "narcotraficantes y ladrones", ha recalcado que solo conoce "la doctrina, pero no a las personas".
Respecto a su presunta relación con los acusados y con los supuestos responsables de los atentados, ha manifestado que únicamente conocía al marroquí Jamal Zugam de venderle mercancía para su tienda de alimentación --la que regentaba en Lavapiés antes de abrir un locutorio--, y al procesado y compatriota sirio Muhanad Almallah Dabas, que, según ha explicado, le arregló una lavadora.
También ha dicho que conocía de vista al suicida Serhane ben Abdelmajid, el Tunecino, de coincidir en la mezquita de la M-30, aunque ha declarado que nunca tuvo relación con él. Fue al ver su imagen en la televisión cuando se dio cuenta de que su cara le resultaba "familiar".
AGENCIAS
MADRID
17/4/2007 15:21 h DECLARACIÓN DE ABÚ DAHDAH
Martes 17 abr. 2007
El Periódico de Catalunya
Barcelona España
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=397563&idseccio_PK=1008&h=070417

En su declaración como testigo en la 26ª sesión del juicio por la matanza, Abú Dahdah, y a preguntas de la fiscal Olga Sánchez, ha dicho que quiso ver al juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón tras la masacre porque "el hecho que había pasado era inadmisible".
El abuso genera odio
"Si pasó yo no extrañar por la guerra de Irak (sic)", ha apuntado el testigo en un limitado castellano. "En nuestros países, en nuestras culturas, la guerra genera odio. El abuso genera odio", ha agregado.
El líder islamista, que hace dos años fue juzgado en la misma sala en la que hoy ha declarado y que actualmente cumple una condena de 12 años de cárcel por liderar una célula de Al Qaeda, ha insistido en que bajo la ideología del islam "no se puede hacer esto" y ha recordado que en la historia de esta religión, capítulos tan trágicos "solo lo han hecho unas sectas".
"Si se es un musulmán no se puede matar seres humanos", ha reiterado el sirio, nacionalizado español. Asimismo, ha destacado que todo lo que conoce de la matanza es "por los medios de comunicación".
El salafismo marroquí
Al ser cuestionado acerca de sus conocimientos de la doctrina Takfir Wal Hijra (movimiento islámico radical, integrado en el salafismo jihadista marroquí) ha dicho que supone que los autores del 11-M, "si son" de origen islámico, deben de pertenecer a esa doctrina. Sobre los posibles seguidores de este movimiento y si les ha visto aliarse con "narcotraficantes y ladrones", ha recalcado que solo conoce "la doctrina, pero no a las personas".
Respecto a su presunta relación con los acusados y con los supuestos responsables de los atentados, ha manifestado que únicamente conocía al marroquí Jamal Zugam de venderle mercancía para su tienda de alimentación --la que regentaba en Lavapiés antes de abrir un locutorio--, y al procesado y compatriota sirio Muhanad Almallah Dabas, que, según ha explicado, le arregló una lavadora.
También ha dicho que conocía de vista al suicida Serhane ben Abdelmajid, el Tunecino, de coincidir en la mezquita de la M-30, aunque ha declarado que nunca tuvo relación con él. Fue al ver su imagen en la televisión cuando se dio cuenta de que su cara le resultaba "familiar".
AGENCIAS
MADRID
17/4/2007 15:21 h DECLARACIÓN DE ABÚ DAHDAH
Martes 17 abr. 2007
El Periódico de Catalunya
Barcelona España
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=397563&idseccio_PK=1008&h=070417



