Ninguna conspiración y mucha desatención política en el 11-M
# • El juicio pone en evidencia la descoordinación ante el terror islamista
# • La comparecencia de la cúpula policial de Aznar enfrenta al PP con su responsabilidad

Poca conspiración, pero mucho caos, alarmante descoordinación policial y falta absoluta de atención política ante la amenaza del terrorismo islamista.
Este es el paisaje que ha dejado hasta el momento el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional por la matanza del 11-M, que entra hoy en su séptima semana con la declaración de una nueva remesa de testigos.
La inminente comparecencia de la cúpula policial del Gobierno presidido por José María Aznar promete ser muy sustanciosa para colocar a los entonces y a los actuales responsables del Partido Popular frente a las responsabilidades que tuvieron en el peor atentado terrorista de la historia de España.
UN JUICIO ÁGIL
Si se mantiene el ágil ritmo de interrogatorio impuesto por el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, cabe la posibilidad de que esta misma semana sean citados como testigos los tres máximos cargos policiales de designación política que dirigían la lucha antiterrorista en el momento de los atentados.
Se trata de Agustín Díaz de Mera, director general de la Policía y hoy eurodiputado popular; Pedro Díaz Pintado, subdirector operativo del cuerpo, y Jesús de la Morena, comisario general de Información.
El primero fue uno de los principales adalides de la teoría de la conspiración. Cuatro meses después de los atentados, en su comparecencia ante al comisión de investigación parlamentaria del 11-M, Díaz de Mera aconsejó seguir investigando "por el norte y por el sur" --en alusión a la banda terrorista ETA y a las células islamistas-- para ver si existía algún "punto siniestro de encuentro".
LA CONSPIRACIÓN SE DESINFLA
Las 18 sesiones del juicio que se han desarrollado hasta ahora han ido desinflando la teoría conspirativa defendida por el PP y medios de comunicación afines. Ninguno de los procesados que han hablado --ni los 20 de origen árabe ni los nueve españoles de la trama asturiana de explosivos-- ha reconocido la más mínima conexión de los atentados de Madrid con el mundo etarra.
La célebre mochila de Vallecas, que contenía una bomba con mecanismo de detonación propio del terrorismo islamista, estuvo custodiada en todo momento por la policía desde su hallazgo hasta su desactivación la madrugada del 12 de marzo del 2004, por lo que resulta imposible que alguna mano extraña la hubiera filtrado para desvirtuar la autoría etarra, como sostienen los teóricos de la conspiración.
Además, el caos de la mina de donde salieron los explosivos, con bolsas de goma-2 EC abandonadas a la intemperie, permite deducir que las dosis mínimas de dinitrotolueno (DNT) halladas en muestras de Goma-2 ECO tuvieron origen de la propia mina Conchita y no de oscuras tramas de policías y etarras.
OBJETIVO ISLAMISTA
Mientras la teoría de la conspiración se desmorona, más crece la sensación de que bajo el mandato de Aznar se desatendió de manera insólita la amenaza yihadista, pese a que España se había convertido en objetivo de los terroristas islamistas por su participación en la guerra de Irak.
El juicio ha puesto en evidencia que muchos de los presuntos autores del 11-M eran objeto de seguimiento antes de los atentados del 2004, dentro de otras investigaciones sobre organizaciones islamistas.
La finca de Morata de Tajuña, donde se prepararon los explosivos de la matanza, había sido ya descubierta por la Policía en el 2002, pero el seguimiento se abandonó cuando el entonces cabecilla del grupo se marchó a Marruecos. Y así sucesivamente.
DECLARACIÓN POLICIAL
La cúpula policial de Aznar podrá aclarar, esta vez bajo juramento en su calidad de testigos, a qué obedeció semejante desatención de la amenaza de Al Qaeda.
O por qué en un primer momento el Gobierno afirmó que el explosivo usado por los terroristas era titadyne --utilizado habitualmente por ETA--, cuando todos los expertos policiales descartaban esa posibilidad.
O por qué el entonces ministro del Interior y hoy secretario general del PP, Ángel Acebes, mantuvo viva la tesis de la autoría de ETA hasta la noche del 13 de marzo del 2004 --víspera de las elecciones generales-- cuando, como se ha demostrado en el juicio, los agentes ya se centraban en exclusiva en la vía islamista.
MARCO SCHWARTZ
MADRID
26/3/2007 Edición Impresa
VISTA ORAL POR LA MATANZA DE MADRID
El Periódico de Catalunya
Barcelona España
http://elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=391450&idseccio_PK=1008&h=
# • La comparecencia de la cúpula policial de Aznar enfrenta al PP con su responsabilidad

Poca conspiración, pero mucho caos, alarmante descoordinación policial y falta absoluta de atención política ante la amenaza del terrorismo islamista.
Este es el paisaje que ha dejado hasta el momento el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional por la matanza del 11-M, que entra hoy en su séptima semana con la declaración de una nueva remesa de testigos.
La inminente comparecencia de la cúpula policial del Gobierno presidido por José María Aznar promete ser muy sustanciosa para colocar a los entonces y a los actuales responsables del Partido Popular frente a las responsabilidades que tuvieron en el peor atentado terrorista de la historia de España.
UN JUICIO ÁGIL
Si se mantiene el ágil ritmo de interrogatorio impuesto por el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, cabe la posibilidad de que esta misma semana sean citados como testigos los tres máximos cargos policiales de designación política que dirigían la lucha antiterrorista en el momento de los atentados.
Se trata de Agustín Díaz de Mera, director general de la Policía y hoy eurodiputado popular; Pedro Díaz Pintado, subdirector operativo del cuerpo, y Jesús de la Morena, comisario general de Información.
El primero fue uno de los principales adalides de la teoría de la conspiración. Cuatro meses después de los atentados, en su comparecencia ante al comisión de investigación parlamentaria del 11-M, Díaz de Mera aconsejó seguir investigando "por el norte y por el sur" --en alusión a la banda terrorista ETA y a las células islamistas-- para ver si existía algún "punto siniestro de encuentro".
LA CONSPIRACIÓN SE DESINFLA
Las 18 sesiones del juicio que se han desarrollado hasta ahora han ido desinflando la teoría conspirativa defendida por el PP y medios de comunicación afines. Ninguno de los procesados que han hablado --ni los 20 de origen árabe ni los nueve españoles de la trama asturiana de explosivos-- ha reconocido la más mínima conexión de los atentados de Madrid con el mundo etarra.
La célebre mochila de Vallecas, que contenía una bomba con mecanismo de detonación propio del terrorismo islamista, estuvo custodiada en todo momento por la policía desde su hallazgo hasta su desactivación la madrugada del 12 de marzo del 2004, por lo que resulta imposible que alguna mano extraña la hubiera filtrado para desvirtuar la autoría etarra, como sostienen los teóricos de la conspiración.
Además, el caos de la mina de donde salieron los explosivos, con bolsas de goma-2 EC abandonadas a la intemperie, permite deducir que las dosis mínimas de dinitrotolueno (DNT) halladas en muestras de Goma-2 ECO tuvieron origen de la propia mina Conchita y no de oscuras tramas de policías y etarras.
OBJETIVO ISLAMISTA
Mientras la teoría de la conspiración se desmorona, más crece la sensación de que bajo el mandato de Aznar se desatendió de manera insólita la amenaza yihadista, pese a que España se había convertido en objetivo de los terroristas islamistas por su participación en la guerra de Irak.
El juicio ha puesto en evidencia que muchos de los presuntos autores del 11-M eran objeto de seguimiento antes de los atentados del 2004, dentro de otras investigaciones sobre organizaciones islamistas.
La finca de Morata de Tajuña, donde se prepararon los explosivos de la matanza, había sido ya descubierta por la Policía en el 2002, pero el seguimiento se abandonó cuando el entonces cabecilla del grupo se marchó a Marruecos. Y así sucesivamente.
DECLARACIÓN POLICIAL
La cúpula policial de Aznar podrá aclarar, esta vez bajo juramento en su calidad de testigos, a qué obedeció semejante desatención de la amenaza de Al Qaeda.
O por qué en un primer momento el Gobierno afirmó que el explosivo usado por los terroristas era titadyne --utilizado habitualmente por ETA--, cuando todos los expertos policiales descartaban esa posibilidad.
O por qué el entonces ministro del Interior y hoy secretario general del PP, Ángel Acebes, mantuvo viva la tesis de la autoría de ETA hasta la noche del 13 de marzo del 2004 --víspera de las elecciones generales-- cuando, como se ha demostrado en el juicio, los agentes ya se centraban en exclusiva en la vía islamista.
MARCO SCHWARTZ
MADRID
26/3/2007 Edición Impresa
VISTA ORAL POR LA MATANZA DE MADRID
El Periódico de Catalunya
Barcelona España
http://elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=391450&idseccio_PK=1008&h=



