Siria aborta un ataque con coche bomba contra laembajada de EEUU
Los terroristas suicidas querían penetrar en la legación con el vehículo, pero la policía les abatió
Rice expresa su "gratitud" a Damasco por repeler el asalto, que causó cuatro muertos y 11 heridos

Un día después del quinto aniversario de la masacre terrorista del 11-S, cuatro presuntos extremistas islámicos trataron de atentar ayer contra la embajada estadounidense en Damasco con un vehículo cargado de explosivos. Su intentona fue abortada por las fuerzas de seguridad sirias, que mataron a tres de los asaltantes e hirieron al cuarto. Este es el segundo ataque contra una embajada de EEUU en solo cinco días después de que un coche bomba estallara ante la legación en Kabul (Afganistán) causando 18 muertos.
Además, un miembro de la policía siria murió en el tiroteo y 11 personas resultaron heridas, entre ellas dos iraquís y un diplomático chino. Los asaltantes, armados con fusiles de asalto y granadas, llegaron en dos vehículos y pretendían abatir a los guardas de la entrada para luego irrumpir en la embajada a bordo de una furgoneta bomba.
MEDIA HORA DE TIROTEO
Agujeros de bala en los muros de la embajada, lunas de coche rotas, un vehículo calcinado y manchas de sangre daban ayer fe de la intensidad de los combates. "Oí gritos y después una gran explosión acompañada de tiroteos que se prolongaron media hora", explicó a EL PERIÓDICO, Mazen Darwish, un empleado de banca que se encontraba a escasos metros del lugar de los hechos.
El ataque comenzó cuando los terroristas aparcaron cerca de una de las verjas de 15 metros que protegen la entrada de la embajada. Los radicales descendieron de los coches y, al grito de "Alá es el más grande", abrieron fuego contra los guardias sirios apostados en la estrecha calle. Los agentes respondieron al fuego mientras los marines responsables de la seguridad interna de la Embajada subieron al tejado del edificio y también comenzaron a disparar hasta neutralizar a los asaltantes.
GRUPO 'TAKFIRI'
Tras las primeras pesquisas y el arresto de uno de los asaltantes, el Gobierno sirio los identificó como miembros de un grupo takfiri, extremistas sunís que excomulgan a todos los musulmanes que no les apoyan.
La respuesta mostrada ayer por las autoridades sirias supone un importante espaldarazo para el régimen del presidente Bashar al Asad, acosado por EEUU por apoyo a Hizbulá y a las milicias palestinas.
"Los sirios han ayudado a proteger a nuestra gente y por tanto les estamos muy agradecidos", dijo ayer la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice. Desde la Casa Blanca, su portavoz, Tony Snow, recalcó la importancia que tendría la cooperación siria en la lucha contra el terrorismo y pidió a Damasco que se sume a esa guerra como aliado de EEUU.
Washington retiró a su embajadora en Damasco en el 2005 como protesta por el asesinato del ex primer ministro libanés, Rafik Hariri, declarado antisirio, después de que buena parte de la sociedad libanesa acusará a Damasco del magnicidio.
JUNTO A UN COLEGIO
De consumarse, el atentado de ayer podría haber tenido consecuencias trágicas. Al lado de la embajada, situada en un lujoso barrio diplomático, hay dos colegios de niños, que solo media hora antes habían entrado a clase, según afirmó Adel Asmani, uno de los testigos. Además decenas de iraquís hacían cola a las puertas de su embajada, ubicada como la china y la italiana muy cerca de la estadounidense.
No es la primera vez que grupos radicales islámicos tratan de cometer atentados en el país. En junio, las fuerzas de seguridad se enfrentaron a tiros con un comando extremista frente al ministerio de Defensa. Y en 2004, cuatro personas murieron tras abortar la policía un ataque dirigido contra la embajada de Canadá.
RICARDO MIR DE FRANCIA
DAMASCO / ENVIADO ESPECIAL
El Periódico de Catalunya
Barcelona España
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=339218&idseccio_PK=1007&h=
Rice expresa su "gratitud" a Damasco por repeler el asalto, que causó cuatro muertos y 11 heridos

Un día después del quinto aniversario de la masacre terrorista del 11-S, cuatro presuntos extremistas islámicos trataron de atentar ayer contra la embajada estadounidense en Damasco con un vehículo cargado de explosivos. Su intentona fue abortada por las fuerzas de seguridad sirias, que mataron a tres de los asaltantes e hirieron al cuarto. Este es el segundo ataque contra una embajada de EEUU en solo cinco días después de que un coche bomba estallara ante la legación en Kabul (Afganistán) causando 18 muertos.
Además, un miembro de la policía siria murió en el tiroteo y 11 personas resultaron heridas, entre ellas dos iraquís y un diplomático chino. Los asaltantes, armados con fusiles de asalto y granadas, llegaron en dos vehículos y pretendían abatir a los guardas de la entrada para luego irrumpir en la embajada a bordo de una furgoneta bomba.
MEDIA HORA DE TIROTEO
Agujeros de bala en los muros de la embajada, lunas de coche rotas, un vehículo calcinado y manchas de sangre daban ayer fe de la intensidad de los combates. "Oí gritos y después una gran explosión acompañada de tiroteos que se prolongaron media hora", explicó a EL PERIÓDICO, Mazen Darwish, un empleado de banca que se encontraba a escasos metros del lugar de los hechos.
El ataque comenzó cuando los terroristas aparcaron cerca de una de las verjas de 15 metros que protegen la entrada de la embajada. Los radicales descendieron de los coches y, al grito de "Alá es el más grande", abrieron fuego contra los guardias sirios apostados en la estrecha calle. Los agentes respondieron al fuego mientras los marines responsables de la seguridad interna de la Embajada subieron al tejado del edificio y también comenzaron a disparar hasta neutralizar a los asaltantes.
GRUPO 'TAKFIRI'
Tras las primeras pesquisas y el arresto de uno de los asaltantes, el Gobierno sirio los identificó como miembros de un grupo takfiri, extremistas sunís que excomulgan a todos los musulmanes que no les apoyan.
La respuesta mostrada ayer por las autoridades sirias supone un importante espaldarazo para el régimen del presidente Bashar al Asad, acosado por EEUU por apoyo a Hizbulá y a las milicias palestinas.
"Los sirios han ayudado a proteger a nuestra gente y por tanto les estamos muy agradecidos", dijo ayer la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice. Desde la Casa Blanca, su portavoz, Tony Snow, recalcó la importancia que tendría la cooperación siria en la lucha contra el terrorismo y pidió a Damasco que se sume a esa guerra como aliado de EEUU.
Washington retiró a su embajadora en Damasco en el 2005 como protesta por el asesinato del ex primer ministro libanés, Rafik Hariri, declarado antisirio, después de que buena parte de la sociedad libanesa acusará a Damasco del magnicidio.
JUNTO A UN COLEGIO
De consumarse, el atentado de ayer podría haber tenido consecuencias trágicas. Al lado de la embajada, situada en un lujoso barrio diplomático, hay dos colegios de niños, que solo media hora antes habían entrado a clase, según afirmó Adel Asmani, uno de los testigos. Además decenas de iraquís hacían cola a las puertas de su embajada, ubicada como la china y la italiana muy cerca de la estadounidense.
No es la primera vez que grupos radicales islámicos tratan de cometer atentados en el país. En junio, las fuerzas de seguridad se enfrentaron a tiros con un comando extremista frente al ministerio de Defensa. Y en 2004, cuatro personas murieron tras abortar la policía un ataque dirigido contra la embajada de Canadá.
RICARDO MIR DE FRANCIA
DAMASCO / ENVIADO ESPECIAL
El Periódico de Catalunya
Barcelona España
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=339218&idseccio_PK=1007&h=



