Investigación de Associated Press: terrorismo recluta "musulmanes blancos"
SARAJEVO, Bosnia-Herzegovina (AP) - Máximus _su nombre en clave_ mantenía reuniones secretas en un cuarto desvencijado del Hotel Banana City, en un suburbio gris de Sarajevo.

La policía bosnia lo vigilaba, y en un allanamiento efectuado hace algunos meses en su departamento de la calle Poligonska las autoridades se incautaron de explosivos, un cinturón con dinamita y un video de hombres enmascarados que pedían perdón a Alá por el sacrificio que estaban por cometer.
Fue un descubrimiento escalofriante, dijeron los investigadores, quienes suponen que la célula estaba por volar una embajada europea. Y lo más preocupante, agregaron, eran los antecedentes del líder de la banda: Máximus resultó ser Mirsad Bektasevic, de 19 años, ciudadano sueco de origen serbio vinculado con un alto agente de al-Qaida.
Los terroristas han trabajado para reclutar simpatizantes no árabes, los llamados "musulmanes blancos" con rasgos occidentales que teóricamente podrían desplazarse más fácilmente por las ciudades europeas y llevar a cabo ataques, según documentos secretos de inteligencia obtenidos por la Associated Press.
Un informe confidencial de 252 páginas recopilado conjuntamente por los servicios de inteligencia croatas y estadounidenses sobre las actividades de grupos islámicos en Bosnia sugiere que el intento por reclutar en la región puede haber comenzado hace cuatro años, cuando los militantes árabes enfrentaron mayores obstáculos de seguridad impuestos tras los ataques terroristas a Estados Unidos el 11 de septiembre del 2001.
"Consideran que ha llegado el momento de que su actividad en este territorio sea asumida por nuevas fuerzas locales... la gente que nació aquí y vive aquí tiene una ventaja que facilitaría su labor. Por su apariencia son menos obvios", dice el informe.
Agrega que los árabes "se han tornado demasiado evidentes, lo que ha dificultado su tarea".
El ministro de seguridad de Bosnia, Barisa Colak, admitió la existencia del informe, pero dijo que las autoridades no tienen evidencias concretas de que los esfuerzos de reclutamiento estén extendidos.
No hay casos conocidos de que un recluta "musulmán blanco" haya estado involucrado en un ataque. Y los complicados requisitos de visa para los ciudadanos de la ex Yugoslavia en viajes a Europa occidental o Estados Unidos dificultarían el uso de reclutas balcánicos para ataques terroristas.
"De todos modos, tenemos que ser extremadamente cuidadosos y no perdernos ningún detalle", dijo Colak a la AP.
Dragan Lukac, subdirector de SIPA _el equivalente bosnio al FBI_ también afirmó que las autoridades toman sus precauciones. Agentes secretos antiterroristas han puesto a docenas de sospechosos bajo vigilancia 24 horas al día y el país comparte "muy intensamente" informaciones sobre posibles sospechosos con el FBI, la CIA, Scotland Yard y otras agencias, afirmó.
"Bosnia se ha convertido en un caldo de cultivo para los terroristas, incluyendo algunos buscados en listas internacionales. Lo podemos decir claramente", dijo Lukac a la AP en una entrevista.
Algunos jóvenes bosnios resentidos podrían ser receptivos al mensaje terrorista: después de las campañas militares encabezadas por Estados Unidos en Afganistán e Irak, se consideraba "casi de moda" manifestar sentimientos extremistas en público, dijo Lukac, especialmente entre "los frustrados e influidos por la ideología, islamizados por medio de varias corrientes extremistas".
Las autoridades que arrestaron a Bektasevic y varios supuestos asociados en octubre alertaron a la policía en Gran Bretaña, que días después arrestó a tres supuestos cómplices musulmanes británicos. También alertaron a las autoridades en Dinamarca, que a su vez hicieron siete arrestos. Los investigadores dijeron que desde entonces han determinado que Bektasevic mantenía estrechos vínculos con Abu Musab al-Zarqawi, el jefe de al-Qaida en Irak.
Desde los ataques terroristas del 2001 en Estados Unidos, Bosnia ha deportado a docenas de árabes y otros musulmanes extranjeros por supuestos vínculos con grupos terroristas o presunta participación en organizaciones benéficas falsas que se cree recaudaron fondos para financiar ataques.
En febrero, el país inició una revisión exhaustiva de todos los casos en que se concedió ciudadanía a extranjeros desde 1992 y prometió deportar a todos los sospechosos de estar vinculados con el terrorismo.
La policía también confirmó que vigila atentamente a docenas de muyaidín, los combatientes islámicos que vinieron a Bosnia para pelear junto a los musulmanes en la guerra de 1992-95. Aunque la mayoría partió a otros conflictos como Afganistán, Chechenia e Irak, algunos se quedaron y se casaron con mujeres locales.
La vasta mayoría de los musulmanes bosnios rechaza la versión estricta del islam de los muyaidín. Pero los jóvenes resentidos por un desempleo del 40% y disgustados por los insultos reales o supuestos al islam podrían ser receptivos a la intransigencia dogmática, dijo en un reciente informe Transitions Online, un centro de estudio con sede en Praga.
"Un grupo de potenciales reclutas blancos portadores de pasaportes bosnios e incluso occidentales sería presumiblemente de gran valor para los terroristas", dijo, y calificó la nación balcánica como "una sociedad profundamente traumatizada, susceptible al extremismo".
"Los musulmanes están pasando por un momento muy tentador", admitió Mustafá Ceric, el autoritario líder de la comunidad islámica bosnia. Pero insistió en que no había una inclinación a la violencia extremista después de años de sangrientos conflictos.
"Si hubiésemos querido terrorismo habríamos tenido la oportunidad de hacerlo en el fragor de nuestro sufrimiento, y no lo hicimos", dijo en una entrevista.
Aunque Ceric mantiene estrecho contacto con los imanes de Bosnia, disciplinando a todo maestro que promueve sentimientos anti-occidentales o predica la yihad, "no lo controla todo", dijo Marko Orsolic, un sacerdote franciscano que dirige un centro cultural interreligioso en Sarajevo.
Ni tampoco los 6.500 efectivos de mantenimiento de paz de la Unión Europea que patrullan Bosnia, una décima parte de los soldados de la OTAN que estaban emplazados aquí en 1995. Esto significa menos vigilancia extranjera para desbaratar grupos clandestinos interesados en reclutar jóvenes musulmanes europeos para fines terroristas.
Hay evidencias de que algunos extremistas han intentado establecer una vanguardia en los Balcanes. En la región viven 8 millones de musulmanes, un tercio de los que hay en toda Europa, y hay acceso fácil a las armas y explosivos en lo que Lukac califica como "una especie de El Dorado" para los delincuentes.
Varios militantes islámicos que lucharon en la ex Yugoslavia regresaron a España, llevando consigo nuevas habilidades militares como también acceso a una red de contactos por toda Europa, dijo a la AP un diplomático occidental con profundo conocimiento de las actividades antiterroristas en España, con la condición de no ser identificado.
"Yugoslavia fue el centro de reunión", dijo.
WILLIAM J. KOLE
Associated Press
Posted on Sat, Apr. 22, 2006
El Nuevo Herald Miami USA
http://www.miami.com/mld/elnuevo/news/world/14405624.htm

La policía bosnia lo vigilaba, y en un allanamiento efectuado hace algunos meses en su departamento de la calle Poligonska las autoridades se incautaron de explosivos, un cinturón con dinamita y un video de hombres enmascarados que pedían perdón a Alá por el sacrificio que estaban por cometer.
Fue un descubrimiento escalofriante, dijeron los investigadores, quienes suponen que la célula estaba por volar una embajada europea. Y lo más preocupante, agregaron, eran los antecedentes del líder de la banda: Máximus resultó ser Mirsad Bektasevic, de 19 años, ciudadano sueco de origen serbio vinculado con un alto agente de al-Qaida.
Los terroristas han trabajado para reclutar simpatizantes no árabes, los llamados "musulmanes blancos" con rasgos occidentales que teóricamente podrían desplazarse más fácilmente por las ciudades europeas y llevar a cabo ataques, según documentos secretos de inteligencia obtenidos por la Associated Press.
Un informe confidencial de 252 páginas recopilado conjuntamente por los servicios de inteligencia croatas y estadounidenses sobre las actividades de grupos islámicos en Bosnia sugiere que el intento por reclutar en la región puede haber comenzado hace cuatro años, cuando los militantes árabes enfrentaron mayores obstáculos de seguridad impuestos tras los ataques terroristas a Estados Unidos el 11 de septiembre del 2001.
"Consideran que ha llegado el momento de que su actividad en este territorio sea asumida por nuevas fuerzas locales... la gente que nació aquí y vive aquí tiene una ventaja que facilitaría su labor. Por su apariencia son menos obvios", dice el informe.
Agrega que los árabes "se han tornado demasiado evidentes, lo que ha dificultado su tarea".
El ministro de seguridad de Bosnia, Barisa Colak, admitió la existencia del informe, pero dijo que las autoridades no tienen evidencias concretas de que los esfuerzos de reclutamiento estén extendidos.
No hay casos conocidos de que un recluta "musulmán blanco" haya estado involucrado en un ataque. Y los complicados requisitos de visa para los ciudadanos de la ex Yugoslavia en viajes a Europa occidental o Estados Unidos dificultarían el uso de reclutas balcánicos para ataques terroristas.
"De todos modos, tenemos que ser extremadamente cuidadosos y no perdernos ningún detalle", dijo Colak a la AP.
Dragan Lukac, subdirector de SIPA _el equivalente bosnio al FBI_ también afirmó que las autoridades toman sus precauciones. Agentes secretos antiterroristas han puesto a docenas de sospechosos bajo vigilancia 24 horas al día y el país comparte "muy intensamente" informaciones sobre posibles sospechosos con el FBI, la CIA, Scotland Yard y otras agencias, afirmó.
"Bosnia se ha convertido en un caldo de cultivo para los terroristas, incluyendo algunos buscados en listas internacionales. Lo podemos decir claramente", dijo Lukac a la AP en una entrevista.
Algunos jóvenes bosnios resentidos podrían ser receptivos al mensaje terrorista: después de las campañas militares encabezadas por Estados Unidos en Afganistán e Irak, se consideraba "casi de moda" manifestar sentimientos extremistas en público, dijo Lukac, especialmente entre "los frustrados e influidos por la ideología, islamizados por medio de varias corrientes extremistas".
Las autoridades que arrestaron a Bektasevic y varios supuestos asociados en octubre alertaron a la policía en Gran Bretaña, que días después arrestó a tres supuestos cómplices musulmanes británicos. También alertaron a las autoridades en Dinamarca, que a su vez hicieron siete arrestos. Los investigadores dijeron que desde entonces han determinado que Bektasevic mantenía estrechos vínculos con Abu Musab al-Zarqawi, el jefe de al-Qaida en Irak.
Desde los ataques terroristas del 2001 en Estados Unidos, Bosnia ha deportado a docenas de árabes y otros musulmanes extranjeros por supuestos vínculos con grupos terroristas o presunta participación en organizaciones benéficas falsas que se cree recaudaron fondos para financiar ataques.
En febrero, el país inició una revisión exhaustiva de todos los casos en que se concedió ciudadanía a extranjeros desde 1992 y prometió deportar a todos los sospechosos de estar vinculados con el terrorismo.
La policía también confirmó que vigila atentamente a docenas de muyaidín, los combatientes islámicos que vinieron a Bosnia para pelear junto a los musulmanes en la guerra de 1992-95. Aunque la mayoría partió a otros conflictos como Afganistán, Chechenia e Irak, algunos se quedaron y se casaron con mujeres locales.
La vasta mayoría de los musulmanes bosnios rechaza la versión estricta del islam de los muyaidín. Pero los jóvenes resentidos por un desempleo del 40% y disgustados por los insultos reales o supuestos al islam podrían ser receptivos a la intransigencia dogmática, dijo en un reciente informe Transitions Online, un centro de estudio con sede en Praga.
"Un grupo de potenciales reclutas blancos portadores de pasaportes bosnios e incluso occidentales sería presumiblemente de gran valor para los terroristas", dijo, y calificó la nación balcánica como "una sociedad profundamente traumatizada, susceptible al extremismo".
"Los musulmanes están pasando por un momento muy tentador", admitió Mustafá Ceric, el autoritario líder de la comunidad islámica bosnia. Pero insistió en que no había una inclinación a la violencia extremista después de años de sangrientos conflictos.
"Si hubiésemos querido terrorismo habríamos tenido la oportunidad de hacerlo en el fragor de nuestro sufrimiento, y no lo hicimos", dijo en una entrevista.
Aunque Ceric mantiene estrecho contacto con los imanes de Bosnia, disciplinando a todo maestro que promueve sentimientos anti-occidentales o predica la yihad, "no lo controla todo", dijo Marko Orsolic, un sacerdote franciscano que dirige un centro cultural interreligioso en Sarajevo.
Ni tampoco los 6.500 efectivos de mantenimiento de paz de la Unión Europea que patrullan Bosnia, una décima parte de los soldados de la OTAN que estaban emplazados aquí en 1995. Esto significa menos vigilancia extranjera para desbaratar grupos clandestinos interesados en reclutar jóvenes musulmanes europeos para fines terroristas.
Hay evidencias de que algunos extremistas han intentado establecer una vanguardia en los Balcanes. En la región viven 8 millones de musulmanes, un tercio de los que hay en toda Europa, y hay acceso fácil a las armas y explosivos en lo que Lukac califica como "una especie de El Dorado" para los delincuentes.
Varios militantes islámicos que lucharon en la ex Yugoslavia regresaron a España, llevando consigo nuevas habilidades militares como también acceso a una red de contactos por toda Europa, dijo a la AP un diplomático occidental con profundo conocimiento de las actividades antiterroristas en España, con la condición de no ser identificado.
"Yugoslavia fue el centro de reunión", dijo.
WILLIAM J. KOLE
Associated Press
Posted on Sat, Apr. 22, 2006
El Nuevo Herald Miami USA
http://www.miami.com/mld/elnuevo/news/world/14405624.htm



