Experto dice terrorismo es amenaza común para países Mediterráneo
El director del Instituto de Estudios del Mediterráneo (IEMED), Andreu Claret, aseguró hoy que el terrorismo se ha convertido en una amenaza común para los países del Mediterráneo, por lo que los países europeos y árabes deben trabajar conjuntamente en la búsqueda de 'una respuesta común'.

Así lo manifestó a Efe en Zaragoza antes de impartir la conferencia 'El Mediterráneo, ¿Espacio de ruptura o de entendimiento entre las civilizaciones?', al tiempo que reconoció que en el 'Mare Nostrum' 'se nos plantean muchos desafíos y surgen muchos problemas'.
No obstante, opinó que se pueden transformar 'en grandes oportunidades de desarrollo' para Europa y para España, como es el caso de la inmigración, dijo.
'Aunque actualmente es vista por la sociedad con preocupación y con desconcierto', apuntó Claret, en su opinión, si se maneja y gestiona bien 'puede ser una oportunidad para los países que acogemos, porque necesitamos gente que venga a trabajar; para los países de origen, que reciben las remesas de estos inmigrantes, y para el conocimiento mutuo', que 'buena falta hace', porque 'hay muchas imágenes establecidas'.
Explicó que la inmigración, además, tiene la capacidad de 'transformar las mentalidades', porque los dos millones de marroquíes que viven en ciudades europeas y viajan cada verano a su país generan un cambio tremendo en las personas que todavía viven en Marruecos.
El terrorismo es otra de las cuestiones que debe unir a los países del mediterráneo, según Claret, ya que hasta hace poco era algo vivido en los países del norte como una amenaza del sur, y 'hoy es una amenaza común' que 'ha golpeado en Casablanca, en Madrid, en Londres, en Estambul o en Egipto'.
Precisamente, el hecho de que sea una 'amenaza común' permite pensar que vaya a haber 'una respuesta común al desafío terrorista', agregó.
Reconoció que los problemas siguen siendo evidentes en esta zona, tales como económicos, sociales, de distancia cultural o de desarrollo democrático, entre otros, aunque opinó que 'aparece una posibilidad de dar una respuesta conjunta entre europeos y árabes que crea condiciones para una mejora de la situación'.
Claret valoró el papel que juegan actos como la Cumbre Euromediterránea que se celebró en Barcelona los días 27 y 28 de noviembre de 2005 y en la que participaron jefes de Estado o de Gobierno de las dos orillas del Mediterráneo, porque 'permite establecer una estrategia de cooperación con los países árabes, con Israel o Turquía'.
'Estos países se deben enganchar al tren de Europa' o 'acabarán siendo africanos en el peor sentido de la palabra', opinó el director del IEMED, quien dijo que, en este sentido, son claves las 'reformas económicas, políticas, democratizarse y 'ponerse las pilas' para adaptarse a la economía internacional' y 'superar esa situación de marginación económica'.
Respecto a la posibilidad de que la religión sea una traba a la hora de poner en marcha esas reformas, Claret indicó que en sí misma 'la religión no es una palanca', aunque explicó que es cierto que 'hay muchas fuerzas dentro de esos países que pretenden resolver los problemas exhibiendo un libro sagrado'.
En este sentido, agregó que 'la reacción de un reflujo identitario, que es lo que se da en muchos de esos países, es comprensible frente a la falta de desarrollo, pero muy negativa', y resaltó que no sólo hay personas que quieren ir hacia atrás (movimientos islamistas, por ejemplo), sino que 'también hay gente que quiere ir hacia delante y que quiere modernizarse'.
Claret, preguntado por la Alianza de Civilizaciones preconizada por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró que, como concepto 'no me acaba de gustar', pero destacó que 'es fundamental frente a la idea de que hay una especie de choque cultural que lo explica todo y que determina todo el futuro'.
A su juicio, hay que decir que este choque cultural no tiene porqué existir, 'que las culturas se pueden entender y que las civilizaciones pueden coincidir', y por ello explicó que es una iniciativa 'destinada a distender y a crear un marco de cooperación'.
http://actualidad.terra.es/
Terra Actualidad - EFE

Así lo manifestó a Efe en Zaragoza antes de impartir la conferencia 'El Mediterráneo, ¿Espacio de ruptura o de entendimiento entre las civilizaciones?', al tiempo que reconoció que en el 'Mare Nostrum' 'se nos plantean muchos desafíos y surgen muchos problemas'.
No obstante, opinó que se pueden transformar 'en grandes oportunidades de desarrollo' para Europa y para España, como es el caso de la inmigración, dijo.
'Aunque actualmente es vista por la sociedad con preocupación y con desconcierto', apuntó Claret, en su opinión, si se maneja y gestiona bien 'puede ser una oportunidad para los países que acogemos, porque necesitamos gente que venga a trabajar; para los países de origen, que reciben las remesas de estos inmigrantes, y para el conocimiento mutuo', que 'buena falta hace', porque 'hay muchas imágenes establecidas'.
Explicó que la inmigración, además, tiene la capacidad de 'transformar las mentalidades', porque los dos millones de marroquíes que viven en ciudades europeas y viajan cada verano a su país generan un cambio tremendo en las personas que todavía viven en Marruecos.
El terrorismo es otra de las cuestiones que debe unir a los países del mediterráneo, según Claret, ya que hasta hace poco era algo vivido en los países del norte como una amenaza del sur, y 'hoy es una amenaza común' que 'ha golpeado en Casablanca, en Madrid, en Londres, en Estambul o en Egipto'.
Precisamente, el hecho de que sea una 'amenaza común' permite pensar que vaya a haber 'una respuesta común al desafío terrorista', agregó.
Reconoció que los problemas siguen siendo evidentes en esta zona, tales como económicos, sociales, de distancia cultural o de desarrollo democrático, entre otros, aunque opinó que 'aparece una posibilidad de dar una respuesta conjunta entre europeos y árabes que crea condiciones para una mejora de la situación'.
Claret valoró el papel que juegan actos como la Cumbre Euromediterránea que se celebró en Barcelona los días 27 y 28 de noviembre de 2005 y en la que participaron jefes de Estado o de Gobierno de las dos orillas del Mediterráneo, porque 'permite establecer una estrategia de cooperación con los países árabes, con Israel o Turquía'.
'Estos países se deben enganchar al tren de Europa' o 'acabarán siendo africanos en el peor sentido de la palabra', opinó el director del IEMED, quien dijo que, en este sentido, son claves las 'reformas económicas, políticas, democratizarse y 'ponerse las pilas' para adaptarse a la economía internacional' y 'superar esa situación de marginación económica'.
Respecto a la posibilidad de que la religión sea una traba a la hora de poner en marcha esas reformas, Claret indicó que en sí misma 'la religión no es una palanca', aunque explicó que es cierto que 'hay muchas fuerzas dentro de esos países que pretenden resolver los problemas exhibiendo un libro sagrado'.
En este sentido, agregó que 'la reacción de un reflujo identitario, que es lo que se da en muchos de esos países, es comprensible frente a la falta de desarrollo, pero muy negativa', y resaltó que no sólo hay personas que quieren ir hacia atrás (movimientos islamistas, por ejemplo), sino que 'también hay gente que quiere ir hacia delante y que quiere modernizarse'.
Claret, preguntado por la Alianza de Civilizaciones preconizada por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró que, como concepto 'no me acaba de gustar', pero destacó que 'es fundamental frente a la idea de que hay una especie de choque cultural que lo explica todo y que determina todo el futuro'.
A su juicio, hay que decir que este choque cultural no tiene porqué existir, 'que las culturas se pueden entender y que las civilizaciones pueden coincidir', y por ello explicó que es una iniciativa 'destinada a distender y a crear un marco de cooperación'.
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