El líder de la red de suicidas desarticulada envió a Iraq a tres huidos del 11-M
Madrid- La Policía ha detenido en Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) a Omar Nakhcha, considerado el jefe de la red de envío de suicidas a Iraq desarticulada esta semana en Barcelona y Madrid.

El arresto de Nakhcha, marroquí de tan sólo 24 años, tiene un especial significado para los investigadores de la Comisaría General de Información, ya que fue la persona que organizó la huida de Mohamed Afalah, Mohamed Belhadj y Daouh Ouhanane, tres imputados por el 11-M que desaparecieron tras el suicidio de Leganés.
Afalah y Belhadj, marroquíes, participaron en el alquiler de la vivienda donde se inmoló la célula y de Daouh Ouhanane, argelino, se encontró una huella dactilar en la bolsa de plástico con restos de explosivos hallada en la furgoneta Renault Cangoo aparcada por los terroristas en la estación de Cercanías de Alcalá de Henares.
Según las investigaciones, el ahora detenido puso a disposición de los huidos la estructura islamista a su cargo en España y Europa para que los tres pudieran refugiarse en Bélgica, donde Nakhcha tenía su centro de operaciones.
Después de permanecer un tiempo escondidos y, ante la presión policial en ese país, los tres fueron enviados a Iraq, vía Siria, a través de la red de suicidas dirigida por el ahora detenido. La Policía tenía serias sospechas de este viaje en el caso de Afalah, después de que en el mes de junio se interceptara una llamada telefónica del islamista desde Iraq en la que se despedía de su padre, en Madrid.
La «operación Tigris», desarrollada ese mismo mes en Madrid, en la que se desarticularon restos de una célula conectada a los huidos, permitió conocer algunos detalles más sobre la fuga de los tres gracias a las declaraciones de Larbi Ben Sallam, alias «Abou Zubai», uno de los 11 detenidos en aquella ocasión. Sallam era hombre de confianza de Afalah y Allekema Lamari, uno de los siete suicidas de Leganés.
Según declaró, Omar Nakhcha era el responsable de la red que había ayudado a escapar a estos tres imputados y la persona que desde Bélgica había organizado el viaje de los prófugos a Siria como paso previo a su entrada en Iraq.
Nakhcha, que en junio de 2005 se encontraba en España creando más células de captación de muyahidines, logró escapar del cerco policial y llegar a Bélgica donde se refugió, según fuentes de la investigación.
Hace pocas semanas, funcionarios de la Comisaría General de Información detectaron la presencia en Barcelona del investigado y el pasado miércoles fue arrestado cuando caminaba por una calle de la localidad catalana de Santa Coloma de Gramanet, la misma donde hace ocho meses fue arrestado Larbi Ben Sallam.
La Policía considera «relevante» su captura, ya que «permite avanzar en el esclarecimiento de otras investigaciones antiterroristas en las que Omar Nakhcha desempeñaba un importante papel», según subraya una nota policial difundida ayer por el Ministerio del Interior.
Según las investigaciones, Nakhcha habría actuado de puente de la red de reclutamiento, vinculada al Grupo Islámico Combatiente Marroquí, y la dirección de la misma en Siria para facilitar el viaje de los seleccionados al país en guerra, así como introducir luego en Europa a los operativos de regreso.
La Razón. Madrid.(España)
Juan C. Serrano
Nº 15 | Viernes, 13 de enero de 2006
http://www.larazon.es/noticias/noti_nac2681.htm

El arresto de Nakhcha, marroquí de tan sólo 24 años, tiene un especial significado para los investigadores de la Comisaría General de Información, ya que fue la persona que organizó la huida de Mohamed Afalah, Mohamed Belhadj y Daouh Ouhanane, tres imputados por el 11-M que desaparecieron tras el suicidio de Leganés.
Afalah y Belhadj, marroquíes, participaron en el alquiler de la vivienda donde se inmoló la célula y de Daouh Ouhanane, argelino, se encontró una huella dactilar en la bolsa de plástico con restos de explosivos hallada en la furgoneta Renault Cangoo aparcada por los terroristas en la estación de Cercanías de Alcalá de Henares.
Según las investigaciones, el ahora detenido puso a disposición de los huidos la estructura islamista a su cargo en España y Europa para que los tres pudieran refugiarse en Bélgica, donde Nakhcha tenía su centro de operaciones.
Después de permanecer un tiempo escondidos y, ante la presión policial en ese país, los tres fueron enviados a Iraq, vía Siria, a través de la red de suicidas dirigida por el ahora detenido. La Policía tenía serias sospechas de este viaje en el caso de Afalah, después de que en el mes de junio se interceptara una llamada telefónica del islamista desde Iraq en la que se despedía de su padre, en Madrid.
La «operación Tigris», desarrollada ese mismo mes en Madrid, en la que se desarticularon restos de una célula conectada a los huidos, permitió conocer algunos detalles más sobre la fuga de los tres gracias a las declaraciones de Larbi Ben Sallam, alias «Abou Zubai», uno de los 11 detenidos en aquella ocasión. Sallam era hombre de confianza de Afalah y Allekema Lamari, uno de los siete suicidas de Leganés.
Según declaró, Omar Nakhcha era el responsable de la red que había ayudado a escapar a estos tres imputados y la persona que desde Bélgica había organizado el viaje de los prófugos a Siria como paso previo a su entrada en Iraq.
Nakhcha, que en junio de 2005 se encontraba en España creando más células de captación de muyahidines, logró escapar del cerco policial y llegar a Bélgica donde se refugió, según fuentes de la investigación.
Hace pocas semanas, funcionarios de la Comisaría General de Información detectaron la presencia en Barcelona del investigado y el pasado miércoles fue arrestado cuando caminaba por una calle de la localidad catalana de Santa Coloma de Gramanet, la misma donde hace ocho meses fue arrestado Larbi Ben Sallam.
La Policía considera «relevante» su captura, ya que «permite avanzar en el esclarecimiento de otras investigaciones antiterroristas en las que Omar Nakhcha desempeñaba un importante papel», según subraya una nota policial difundida ayer por el Ministerio del Interior.
Según las investigaciones, Nakhcha habría actuado de puente de la red de reclutamiento, vinculada al Grupo Islámico Combatiente Marroquí, y la dirección de la misma en Siria para facilitar el viaje de los seleccionados al país en guerra, así como introducir luego en Europa a los operativos de regreso.
La Razón. Madrid.(España)
Juan C. Serrano
Nº 15 | Viernes, 13 de enero de 2006
http://www.larazon.es/noticias/noti_nac2681.htm



