En esta tercera entrega del sumario 20/2004, del Juzgado Central de Instrucción número 6, sobre la masacre de Madrid del 11-M vemos cómo el juez Juan del Olmo, en un Auto de 21 de diciembre de 2004 en el que imputa a Hassan El Haski (Marruecos, 1963), supuesto militante del Grupo Islámico Combatiente Marroquí, establece sin género de dudas que "Serhane (El Tunecino), uno de los principales autores de la masacre) busca medios y gente para realizar la misión que ya habían tomado: atentar en España como reacción a la posición al conflicto de Irak". Es decir, Del Olmo derrumba las tesis sobre que la masacre de Madrid no tuvo nada que ver con la posición del Gobierno de José María Aznar con la guerra de Bush contra Irak.
El Tomo 9 se inicia el 19 de marzo con los oficios de entrada en prisión incomunicada de los que comienzan ya a ser imputados. A Suresh Kumar, al ser cacheado en Soto del Real, se le encuentra un chip telefónico marca Airtel. A Vinay Kholy se le encuentra un papel con números de teléfono, fechas y números cortos que podrían ser pins telefónicos.
El 19 de marzo, la UCIE solicita la prórroga de la detención de Farid Oulad Ali, Mohammed al Hadi Chedadi (y luego de su hermano Abdel, cuyo teléfono estaba intervenido ya por el Centro Nacional de Inteligencia), Abderrahim Zbakh, Abdelouahid Berrak Soussane y José Emilio Suárez Trashorras para practicar pruebas de ADN y de sustancias explosivas. También se solicitan y autorizan nuevas intervenciones telefónicas (mandamientos a las compañías para que faciliten datos) y poder saber con quién hablaban los imputados, es decir, para tirar del hilo de la trama. Pero también, según avanzan las investigaciones, se pide intervención de un teléfono de Andrés González González utilizado por Naima Oulad Akcha (Tetuán, Marruecos, 1963), quien es hermana de Khalil Oulad Akcha, preso con anterioridad al 11-M en la cárcel de Topas (Salamanca) y quien será detenida en Madrid el 20 de marzo.
A esas alturas, la UCIE ya estaba sobre la pista de Khalil Oulad (Tetuán, Marruecos, 1973) y ese mismo 20 de marzo pide al juez autorización para un registro en su celda. Señala la Comisaría General de Información al Juzgado: "Con motivo de las investigaciones llevadas a cabo por esta Unidad Central de Información Exterior en torno a los asesinatos y estragos cometidos en Madrid el día 11 de marzo de 2004, se ha tenido constancia de la presencia en el Centro Penitenciario de Topas (Salamanca) del ciudadano marroquí Khalil Oulad Akcha, nacido el 22/08/73 en Tetuán, hijo de Hammed y Fatima, de quien se ha tenido fundada sospecha de que sus tres hermanos Hassan, Mohamed y Rachid, individuos que pudieran estar directamente implicados arriba mencionados, mantienen frecuentes contactos con Khalil".
Más tarde se sabría que Rachid y Mohamed Oulad Akcha fueron dos de los participantes directos en los atentados y que se suicidaron ambos en el piso de Leganés. El juez autorizó el registro del domicilio de la hermana de ambos, Naima, en el número 13 de la calle Litos, de Madrid. Como anécdota referida al registro efectuado el 21 de marzo, los funcionarios señalan lo siguiente: "Por algunos funcionarios, al entrar en la cocina se nota un olor especial, por lo que se avisa a los Tedax por si pudiera haber restos de explosivos, y examinado todo el piso con un perro adiestrado, el resultado es negativo".
Previamente, el 19 de marzo, la UCE-2 de la Guardia Civil daba cuenta de la detención del confidente de la UCO Rafa Zouhier (Casablanca, Marruecos, 1979), entregándolo al Cuerpo Nacional de Policía. En el Atestado 02/2004 al que da lugar la detención se puede leer: "El citado individuo habría actuado como intermediario necesario en la adquisición de los explosivos empleados para la perpetración de estos atentados". Es lo que le dice la Guardia Civil al juez, pero no le comunica en esos momentos que Zouhier es un confidente de la Benemérita. Así es como se comienza a abrir el 'caso Zouhier' que tantos quebraderos de cabeza dará a lo largo de la investigación y, desde luego, a la Guardia Civil.
El 21 de marzo es detenido un presunto colaborador de la trama, Faisal Allouch (Marruecos, 1970), quien regenta un locutorio y tiendas de rotulación y de telefonía en Madrid y quien más tarde quedaría en libertad judicial.
El 22 de marzo, la CGI informa de la posible implicación de Faisal, pero también añade en su comunicado al juez: "Además de esto, se ha tenido conocimiento de que el detenido Jamal Zougam, hombre con numerosos contactos en los ambientes radicales, y con estrecha amistad con varios detenidos acusados de terrorismo, como Said Chedadi e Imad Eddin Barakat Yarkas, actualmente en prisión , se reunía con varias personas afines a su ideología radical del Islam en pisos de compatriotas para, presumiblemente, intercambiar informaciones de la evolución de los frentes de lucha abiertos en numerosos terrenos como Afganistán, Pakistán y la guerra de Irak". Es decir, que sólo 11 días después de los atentados la Policía seguía pistas más que sólidas y que ya no quedaba duda de que el 11-M se había perpetrado por el apoyo español a la guerra contra Irak.
Algunas de las reuniones a las que hacía referencia la Comisaría General de Información tuvieron lugar en el domicilio de Faisal (en el número 19 de la calle Topacio, de Madrid) y asistieron Zougam, Chedadi y Mohamed Chaoui (es decir, los principales implicados), entre otros.
La trama asturiana de la dinamitaEspecial interés tiene la Pieza Separada del Tomo 9, que recoge en 266 folios diversas declaraciones imputados por delito de colaboración con banda terrorista islámica. La pieza se inicia con la declaración, el 16 de noviembre, de Ricardo Gutiérrez Sepúlveda (Avilés, 1971), la persona que acompañó al imputado Antonio Toro (cuñado del ex minero Suárez Trashorras) a Madrid el 10 de marzo y que conoció a Rafa Zouhier (el confidente de la Guardia Civil e intermediario en los explosivos) en la fiesta de cumpleaños de un amigo de éste llamado Youssef-Lofti.
Gutiérrez y Toro estaban en Madrid el 11 de marzo y días después es cuando Toro le dijo a Zouhier en la discoteca "El Divino", que "es que vino mi cuñado (Suárez Trashorras) y me dijo que estaba nervioso y le dijo que no baje más a Madrid porque los moros a los que les compraba hachís han podido cometer el atentado". A Ricardo Gutiérrez le acusaban de haber amenazado con una pistola a Iván Reis "Jimmy" (como se vio en la Pieza Separada del Tomo 8), uno de los presuntos 'correos' de la dinamita en Asturias, por una deuda de hachís, después de lo cual el amenazado aceptó ser uno de los 'correos' para bajar la dinamita a Madrid.
El 30 de noviembre declaraba ante el juez otro imputado, Conrado Pérez Tronco, quien, con sus respuestas, puso de manifiesto el descontrol existente en la custodia de los explosivos en Mina Conchita.
También el 30 de noviembre declaraba ante el juez como imputado Juventino Pérez Tronco, encargado de Mina Collada desde marzo de 2003, aunque fue barrenista en la Mina Conchita. Era el encargado de distribuir la dinamita que ambas minas recibían de la empresa Canela Seguridad.
El 2 de diciembre declaraba Carlos Ben Hur Barreras, alias "Adil" (Marruecos, 1979), imputado por tenencia de armas, relacionado con posible facilitación de armas a organización terrorista y amigo del confidente de la Guardia Civil e intermediario entre los 'moritos' y la trama asturiana Rafa Zouhier.
Ese 2 de diciembre declaraba también José Manuel García del Corral (León, 1962), imputado por tenencia de armas y relacionado con posible facilitación de armas a organización terrorista. Portero de la discoteca Groove (Pinto, Madrid), fue allí donde conoció a Zouhier. García del Corral había estado detenido por tráfico de drogas y conocía también a Ben Hur Barreras.
Otra declaración el 2 de diciembre es la de Pedro García Domingo (Salamanca, 1972), imputado por tenencia de armas y relacionado con posible facilitación de armas a organización terrorista. García Domingo fue guardia civil, conocía a Lofti, a Zouhier y a Ricardo Gutiérrez Sepúlveda "Richard" (de la trama asturiana de dinamita). Zouhier le había acusado de vender armas a 'los moros'.
Particular interés tiene el Acta de Caolines de Merilles, SL, explotadora de Mina Conchita, certificando a la Guardia Civil la dinamita perdida: entre septiembre de 2002 y febrero de 2003 se 'extraviaron' casi 13 toneladas (1.300 kilos) de explosivos, y entre noviembre de 2003 y febrero de 2004 se 'extraviaron' 10,5 toneladas. Pero nadie pudo dar explicaciones sobre dónde estaba esa dinamita 'perdida' (presumiblemente robada).
El 9 de diciembre declaraba Jorge Luís de la Torre González (Murias, Asturias, 1957), imputado por posible facilitación de explosivos a organización terrorista. Sus declaraciones corroboraron, por si aún fuera necesario, el descontrol existente con los explosivos.
La crucial declaración del menor Gabriel MontoyaA todos los anteriores se había llegado a través de una declaración fundamental realizada el 15 de junio de 2004 ante la Guardia Civil por el entonces menor Gabriel Montoya Vidal (Avilés, Asturias, 1987), alias "Babi", "Gabi" o "El Guaje", quien se hallaba ya en situación de detención incomunicada. El menor reconoció haber bajado una mochila con explosivos a Madrid por encargo de José Emilio Suárez Trashorras, al igual que también hicieron Sergio Álvarez Sánchez "Amocachi" e Iván Reis Palicio "Jimmy". Ofrece todo lujo de detalles de cómo Jamal Ahmidan y otros 'moritos' estuvieron viendo los explosivos en Asturias y cómo los receptaron en Madrid.
La declaración de Montoya contiene abundantes 'perlas', como la que reproducimos: "Preguntado si Emilio (Suárez Trashorras) le comentó lo que habían estado cargando y descargando de las mochilas, dice que Emilio le comentó que era explosivo para reventar los escaparates de las joyerías y cajas fuertes en Madrid".
Pero más importancia tuvo para la investigación este otro párrafo: "Preguntado si después de estos hechos volvió a hablar con Emilio sobre lo acontecido aquella noche , dice que un día en el que hubo algo relacionado con un atentado de 500 kilos de explosivo y una furgoneta en un polígono, que eso podrían haber sido los moros, pero que al ver que era un tema de ETA se olvidó de ello. Que días más tarde fueron los atentados del 11 de marzo en Madrid, y Emilio le dijo textualmente 'menuda la que armó Mowgly' . A partir de ese momento el declarante sintió miedo a que le pasar algo y a cuestionarse su relación con las referidas personas a instancia de Emilio".
En otro momento de su larga declaración ante la Guardia Civil, Gabriel Montoya señala: "Preguntado si alguna vez Emilio le dijo si Javi 'El Dinamita' había tenido relación en el robo de explosivos, dice que sí, que para el viaje que hizo Sergio, Emilio y Javi fueron a robar dinamita a la misma mina donde había estado trabajando, quedando Javi vigilando mientras Emilio robaba la dinamita".
Los reconocimientos fotográficos realizados por Montoya resultaron fundamentales para la investigación: reconoce a Mohamed Oulad Akcha (al que Suárez Trashorras llamaba "El Risitas") como uno de los que fueron a buscarle a la Estación Sur de Autobuses de Madrid cuando llevó la dinamita; a Antonio Toro Castro, al que conocía de verlo como portero de discotecas en Avilés; a Abdenbi Kounija, quien también fue a la Estación Sur a recoger la dinamita, al igual que Jamal Ahmidan "Mowgly" y Asir Rifaat Anouar. La trama asturiana empezaba a desentrañarse, pero también, y era lo más importante en esos momentos, la trama islamista radical. En realidad, Montoya se había relacionado con nada menos que cuatro de los suicidas de Leganés: Jamal Ahmidan, Asir Rifaat Anouar, Mohamed Oulad Akcha y Abdenabi Keunjaa.
Gabriel Montoya compareció un día después, el 16 de junio, ante la fiscal de Menores de la Audiencia Nacional, Blanca Rodríguez García, ratificando su declaración ante la Guardia Civil, pero añadiendo que, relacionados con Suárez Trashorras en el tráfico de drogas, estaban también otras personas como Antonio "el del Megane" o "El Fino", Antonio Toro Castro y Javier González Díaz "El Socio".
Como culminación de esta historia, el 17 de noviembre de 2004 José María Vázquez Honrubia, magistrado-juez del Juzgado Central de Menores, dictó sentencia contra Gabriel Montoya Vidal por un delito de transporte y suministro de sustancias explosivas a un grupo terrorista tipificado en el artículo 573 del Código Penal: fue condenado a seis años de internamiento en régimen cerrado, otros cinco de libertad vigilada y seis años de inhabilitación.
Se cierra la tenaza judicial contra la trama islamista radicalEn lo que respecta a la investigación sobre los autores reales del atentado, el 21 de diciembre declara como imputado Hassan El Haski (Marruecos, 1963), supuesto militante del Grupo Islámico Combatiente Marroquí. Según Attila Turk, un militante reconocido del GICM, grupo del que dice que es el "responsable de los atentados de España y Casablanca", El Haski pertenece, efectivamente, a este grupo y dice de él que "huyó de España antes de los atentados, ya que me imagino que sabía lo que iba a pasar".
En ese importantísimo Auto del juez se detalla que "en la bolsa de plástico de color azul que contenía los detonadores se localizaron dos huellas, que finalmente han sido identificadas y que se corresponden con las impresiones del dedo medio de la mano derecha y dedo pulgar de la mano derecha del ciudadano argelino Ouhnane Daoud, nacido el 4 de febrero de 1970 en Argelia".
Auto éste importantísimo, ya que el juez Juan del Olmo desvela cómo se fue creando el grupo que masacró Madrid (páginas 236 a 266 de la Pieza Separada del Tomo 9). En su epígrafe 7 "Resumen sobre la evolución de la red del GICM y su vinculación con el 11-M", el Auto señala:
"(...) fue Imad Eddine Barakat Yarkas "Abu Dahdad" (detenido por Garzón y juzgado en la actualidad en el Sumario por el 11-S) quien captó a Amer El Azizi, y éste quien después lo hizo con Mustapha Amymouni.
"Una vez captado, Amer El Azizi acudió a los campos de entrenamiento de la red Al Qaida en Afganistán, dirigiéndose concretamente al campo Del Martír Abu Yahyia, donde coincidió con Karin El Mejatti y conoció a Abdulatif Mourafik "Malek El Andaluzi", integrado, este último, en el Grupo Islámico Combatiente Libio (GICL), al que pertenecía dicho campo de entrenamiento (Martir Abu Yahyia).
"Malek El Andaluzi fue captado en 1999 por Karin El Mejatti "Abu Ilyas", integrante de la célula de Youssef Fikri que estaba en Casablanca y que pertenecía al Movimiento Salafiya Jihadia marroquí, concretamente bajo la ideología del Takfik Wal Hijra.
"De vuelta a España, Amer El Azizi, ya integrado en el GICL, captó a Mustapha El Maymouni, aprovechando una serie de reuniones en las que empezaron a adoctrinar a un grupo de musulmanes. En estas reuniones acudía Abu Dahdah y de ellas salió gente como Sarhane Abdulmajid Fakhet Sarhane El Tunecino.
"Así, es necesario hacer mención a que en el año 2000 existía ya en Madrid un grupo de musulmanes seguidores del Tabligh Al Dawa liderado por Ignacio David Romanillos Harris "Amer Said", en el que estaban, entre otros, Khaled Zeimi ardo, Sarhane El Tunecino, Mustpha El Maymouni y en el que también estaba Amer El Azizi, antes de ser captado, al radicalismo jihadista combatiente, por Abu Dahdah. Así, tras su vuelta de Afganistán, Amer El Azizi influyó, de manera muy significativa, en el grupo anterior al que él ya conocía".
El juez determina también la conexión operativa entre el GICM y el GICL -todas las conexiones son, evidentemente, entre integrismos islamistas y no se aprecia ninguna conexión con otros terrorismos, como el de ETA-, o la conexión entre el grupo de Mustapha (uno de los principales líderes ideológicos del atentado) con los grupos del 11-M, punto este último en el que se relata cómo tras la detención -en el marco del Sumario 35/01- de Driss Chebli en junio de 2003, se queda Serhane Ben Abdelmajid "El Tunecino" (el cabecilla de los asesinos de Madrid) como líder del grupo de Mustapha, captando "El Tunecino" al resto de los integrantes.
Entre los captados se hallaba Jamal Ahmidan "El Chino" en el verano de 2003, cuando llegó a España tras cumplir una condena en Marruecos por tráfico de drogas. Estas captaciones darían "sentido a la integración de ambos grupos en los atentados del 11-M". Y ambos grupos, GICM y GICL, estaban ya integrados en la red norteafricana de Al Qaeda.
Ofrecemos a continuación las "Conclusiones Provisionales" del juez Del Olmo a finales de diciembre de 2004, en las que engrana los principales grupos islamistas operantes en España y sus relaciones con Al Qaeda.
"Conclusiones Provisionales""A tenor de todo lo mencionado en esta Diligencia, se considera necesario realizar un pequeño resumen de lo tratado, haciendo hincapié en los datos más significativos planteados. En síntesis se trata de lo siguiente:
"A. En la Investigación del 11-M aparecen implicados tres grupos do individuos bien definidos: el liderado por JAMAL ZOUGHAM, denominado de Lavapies, el de JAMAL AHMIDAN, formado en Villaverde, el identificado en torno a SARHANE EL TUNECINO, formado a su vez por dos grupos: el constituido por MUSTAPHA MAYMOUNI y el liderado por MOHAMED EL EGIPCIO, y, finalmente, algunos individuos vinculados con la célula de AL QAIDA de ABU DAHDAH desarticulada en noviembre de 2001. En estos grupos la mayoría de sus miembros son marroquíes.
"B. Todos ellos presentan una ideología salafista de matiz combatiente. representada en el MOVIMIENTO TAKFIK WAL HIJRA, integrado a su vez en el Movimiento SALFIYA JIHADIA marroquí, cuyo máximo exponente es el GRUPO ISLÁMICO COMBATIENTE MARROQUí, parte, a su vez, de la llamada "red norteafricana" de AL QAIDA.
"C. En parte de los grupos mencionados aparece clara la vinculación con el GICM, como el caso de MUSTAPHA MAYMOUNI, así como en algunos de los huidos y reclamados por dichos hechos (AFALAH, BELHADJ, etc.).
"D. El único nexo de unión entre los grupos investigados es la figura de SARHANE El TUNECINO, cuñado de MAYMOUNI y miembro de su grupo, con relaciones con miembros de la célula de ABU DAHDAH, amigo de JAMAL AHMIDAN, contacto de MOHAMED EL EGIPCIO y bien conocido en los círculos de Lavapies.
"E. Según los datos conocidos, la célula de ABU DAHDAH inicia la conversión de conocidos hacia la búsqueda de la JIHAD. Muchos de ellos acuden a Afganistán (AMER EL AZIZI} y vuelven entrenados y con un gran prestigio. Así convierten a su vez a otros conocidos y entre ellos a MUSTAPHA MAYMOUNI. Acto seguido, líderes de la red norteafricana (MALEK EL ANDALUZI) incitan a constituir células y cometer atentados, inspirados por la reunión de febrero de 2002 bajo la protección de AL QAIDA. Creada sus células (MAYMOUNI), una actúa y es desarticulada en Marruecos, otra empieza su andadura pero deja de actuar al ser detenido su líder (Madrid).
"Quedan en España algunos miembros de su grupo, a los que se unen otros (MOHAMED EL EGIPCIO) con las mismas ideas, al tiempo que se acercan a otros conocidos (Lavapies). Nuevas detenciones (DRISS CHEBLI) dejan un único individuo como nexo de unión. SARHANE EL TUNECINO.
"SARHANE busca medios y gente para realizar la misión que ya habían tomado: atentar en España como reacción a la posición al conflicto de Irak. Se junta con el grupo de JAMAL AHMIDAN, consiguen los explosivos y reúne un grupo con gente de varios de los grupos participantes.
"A la célula se unen algunos elementos que habían quedado de las desarticulaciones de otras células en España (ALLEKEMA LAMARI), unidos por su odio a España y al mundo occidental, quienes contactaron gracias a sus relaciones en grupos semejantes de la red norteafricana (ALLEKEMA era del GIA, y era contacto de MOHAMED AFALAH, miembro del grupo de MAYMOUNI y miembro del GICM).
"Probablemente sea a través de estos grupos (GICM) como se planifican los atentados y se decide cómo hacerlos, aunque este punto está aún falto de mayor concreción. Posiblemente tuvieran participación sujetos como AMER El AZIZI, experimentados y con preparación técnica, si bien no ha podido aún ser contrastada.
"F. Dos personas hacen alarde de conocer los atentados y se atribuyen su comisión, MOHAMED EL EGIPCIO, que, evidentemente, lo conocía y que seguramente fue apartado del grupo en el momento definitivo, y HASSAN EL HASKI, un líder del GICM, envuelto en una sucesión a la jefatura del grupo marroquí que con miembros en España.
"También otros individuos desaparecen de la escena justo antes de cometerse los atentados, casos de SAID BERRAJ, que estaba en el grupo de MUSTAPHA EL MAYMOUNI y mantenía un perfil alto dentro de la red AL QAIDA, similar al de algunos otros cuya participación directa no puede asegurarse, como SALAHEDDINE BENYAICH @ ABU MUGHEN o SAAD HUSEINI @ MUSTAPHA El MAGREBI ó KARIN EL MEJATTI, altos operativos del GICM que no aparecen directamente implicados pero que, curiosamente, si lo hacen en la formación de los diferentes grupos anteriores.
"G. El dato de la reivindicación de los alentados vuelve a situarnos en la esfera del GICM. Existen indicios, aún bajo investigación, que indican que miembros del GICM en Bélgica pudieran estar implicados. Se define el nombre de ABOUDOUJANAH, su origen, su significado y se hace indicación de algún probable destinatario del mismo.
"H. El grupo ahora desarticulado obedece seguramente a la intención del GICM de rehacer sus células en Europa, sobre todo tras la huida de sus miembros de España, tras el 11-M, y de las desarticulaciones de Francia y de Bélgica. Un líder de máximo nivel, como HASSAN EL HASKI, estaba empezando a constituir, desde un lugar seguro (Lanzarote-Islas Canarias) y protegido por adeptos (ABDALLAH BOURIT), una nueva estructura en Europa, con la intencí6n, según se desprende de las manifestaciones de algunos líderes detenidos, de hacerse con el liderazgo absoluto en el continente (...)".