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Ciberterrorismo (e-Yihad) (e-Qaeda) y Terrorismo Islamista

martes, junio 21, 2005

El 20 por ciento de los terroristas suicidas que actúan en Irak proceden de Argelia

Algunos congresistas republicanos empiezan a pedir al presidente George W. Bush que la repatriación de las tropas en Irak se inicie en octubre del año que viene

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Estados Unidos se dispone a ampliar su archipiélago carcelario en Irak con una inversión de 50 millones de dólares para acomodar al cada vez mayor número de insurgentes, en gran parte «yihadistas» (abanderados de la guerra santa islámica) procedentes de Arabia Saudí, Siria, Egipto, Jordania y Sudán que sus tropas capturan en los campos de batalla iraquíes. Según publicaba ayer el New York Times, el 20 por ciento de los terroristas suicidas que actúan en Irak son argelinos.

Mientras, crece en Estados Unidos el rechazo a la presencia de sus unidades en Irak (el 59 por ciento quiere una retirada, cuando menos parcial) y la idea de que invadir el país del Éufrates y el Tigris fue un error, ya que el régimen de Sadam Husein no representaba una amenaza. Perspectiva ante la algunos congresistas republicanos empiezan a pedir al presidente George W. Bush que la repatriación se inicie en octubre del año que viene.

El general de división William H. Brandenberg, al mando de las prisiones bajo enseña estadounidense en Irak, declaró al Times que los combatientes extranjeros están desempeñando un papel cada vez más importante en las filas de una insurgencia que ha demostrado en los últimos meses su capacidad letal: desde que, a comienzos de mayo, se instaló en Bagdad el nuevo gobierno de mayoría chií al menos 600 personas han muerto en atentados terroristas, emboscadas y combates. Aunque el número de «yihadistas» no es muy significativo -entre 12.000 y 20.000 guerrilleros y terroristas que integran las filas insurgentes-, su importancia en la eficacia de la resistencia es desproporcionada, dice Brandenberg.

Presos de alto riego

El 85 por ciento de los 3.500 nuevos prisioneros apresados desde enero pasado (391 de los cuales son extranjeros) han sido considerados de «alto riesgo» o «extremadamente peligrosos» para el personal estadounidense desplegado en Irak. Aunque la mayoría de los combatientes internacionales -que aparentemente se infiltran en Irak a través de la frontera siria- son de origen saudí, sirio y jordano, uno de cada cinco vienen de África, con Egipto, Sudán y Argelia como los principales lugares de reclutamiento.

En palabras de Brandenberg, los internacionalistas de la guerra santa islámica «son algo más violentos y están un poco más comprometidos» con la causa. El número de detenidos en prisiones como Camp Cropper y Abu Ghraib (donde se cometieron abusos y torturas fotografiadas alegremente por los propios carceleros estadounidenses), junto a Bagdad; Camp Bucca, al sur, y en campamentos y otras instalaciones militares asciende a 14.000. La inversión de 50 millones de dólares pretende ampliar en 4.200 el número de plazas.

Para tratar de extraer información a los detenidos, se ha incrementado de 10 a 26 el total de equipos de interrogadores desde el pasado mes de noviembre, y tres compañías de la policía militar -con trescientos agentes cada una- han sido agregadas a una fuerza de guardianes y carceleros que ya forman 3.400 hombres y mujeres.

Menos puestas en libertad

Mientras el año pasado era puesto en libertad el 60 por ciento de los capturados, ahora el porcentaje es del 40 por ciento, índice de la mayor peligrosidad de los detenidos. Cerca de 120 casos son examinados cada día. Los que son transferidos al reformado sistema judicial iraquí suelen ser sentenciados a una media de 125 meses de cárcel (más de diez años de prisión).

En cuanto la sentencia es firme, los reos pasan a cumplir su condena en prisiones iraquíes. Según estadísticas que incluye el Times, el 4 por ciento de los detenidos en poder de Estados Unidos tiene menos de 18 años o más de 60, el 53 por ciento, entre 18 y 29 años; el 27 por ciento, entre 30 y 39, y el 17 por ciento, entre 40 y 59. Mientras que un 16 por ciento carece de educación, el 58 por ciento cuenta con formación primaria y algo de secundaria, el 13 por ciento ha terminado el bachillerato y el 13 por ciento dispone de título universitario.