.comment-link {margin-left:.6em;}

Ciberterrorismo (e-Yihad) (e-Qaeda) y Terrorismo Islamista

martes, junio 21, 2005

Del Olmo dicta prisión contra cinco detenidos por facilitar la huída y suicidio de Mohamed Afalah

Uno de ellos, El Idrissi, entregó un móvil para el padre del huído y estaba preparando su viaje para inmolarse en Irak

Image Hosted by ImageShack.us

El juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo, quien investiga los atentados del 11 de marzo del año pasado en Madrid, ha decretado el ingreso en prisión incondicional de cinco de la casi veintena de detenidos la semana pasada por su presunta relación con el terrorismo islamista. Ante el titular del Juzgado Central de Istrucción número 6 comparecieron sólo los cinco arrestados relacionados con el 11-M y con la huida de Mohamed Afalah, tras la explosión de piso de Leganés el 3 de abril de 2004.

El juez decreta el ingreso en prisión por integración en organización terrorista islamista e inducción al suicidio de Mohamed Larbi Ben Sellam; por colaboración e inducción al suicidio terrorista de Abdenneri Essebbar; y por colaboración con organización terrorista islamista, para Mohamed El Idrissi, Hassan Amrani Boukhorza y Driss Belhadi.

En el auto de prisión, Del Olmo explica que El Idrissi compró un teléfono siguiendo órdenes de Mohamed Larbi Ben Sellam para el padre de Afalah, de forma que éste pudiera despedirse de su familia antes de suicidarse en Irak. Tras esta actuación, que según las investigaciones le fue encomendada por Ben Sellam, El Idrissi tenía previsto seguir los mismos pasos que Afalah una vez que dejara arreglada su situación laboral y familiar en España.

La resolución se apoya en conversaciones telefónicas, seguimientos policiales y declaraciones de otros coimputados para atribuir a Ben Sellam acciones para facilitar la huída de España a islamistas que quieren ir a combatir a Irak, lo que haría en colaboración con el imputado Abdelilad Hriz, quien se halla en Turquía. El Juzgado está a a la espera de realizar una prueba de ADN para "ampliar su imputación".

La más directa implicación de todos los detenidos con los atentados del 11-M, según Del Olmo, la fija Ben Sellam, no sólo por sus relaciones y contactos previos con presuntos implicados, "sino por su comportamiento de huida de Madrid en el mes de marzo de 2004" y el haberse encontrado una huella suya entre los escombros del piso de Leganés.

La defensa de Ben Sellam se opuso a la medida de prisión por considerar que los indicios son meras "coincidencias lógicas" en relación al ambiente en el que se mueve su patrocinado, sin que sus opiniones religiosas sean suficientes para fundar la acusación. A preguntas del juez, este imputado afirmó desconocer que el teléfono aludido fuera para la familia de Afalah, añadiendo que hay un dicho del profeta que señala que "el musulmán que no piensa en su hermano musulmán no es buen musulmán".

LLAMADAS DESDE EL MÓVIL.

Sobre Idrissi, el auto detalla que el 14 de marzo de 2005, y siguiendo órdenes de Ben Sellam, adquirió un teléfono móvil en El Contre Inglés de la madrileña calle Preciados (sus huellas estaban en el ticket de compra), y posteriormente se lo entregó a un cuñado de Afalah que reside en Parla (Madrid), con el encargo de que el aparato pudiera llegar al padre del huido.

Diez días después, el móvil recibió sendas llamas de un locutorio de Sabadell que efectuó Ben Sellam, y el pasado 1 de mayo otra llamada de Del Idrissi desde el 650292492. En la investigación del 11-M, este número figura en los tráficos de llamadas atribuidos a los imputados Fouad El Morabit, Abderrahim Zbakh y del huido de Leganés y que hoy se cree muerto en Irak, Afalah.

La intención de la persona que realizó la entrega era "establecer una vía de contacto" entre Afalah y su padre, según manifestó el cuñado que recibió el teléfono ante la Policía el pasado 18 de marzo, lo que posteriormente ratificó ante el juez. También se registraron en este móvil (cuyo número es el 650067867) llamadas con el prefijo 8821 6 (que corresponde a la compañía Thuraya, con cobertura en países árabes y sede en Emiratos Árabes Unidos).

HIMNO DE LA JIHAD.

Las investigaciones judiciales también han acreditado que Ben Sellam coordinó la llegada a Barcelona de El Idrissi a mediados del pasado mes de mayo, encomendándose su recogida a otro de los detenidos en esta operación Driss Belahdi. Al también detenido Abdenneri Essebar se le imputa haber alentado a El Idrissi para trasladarse a Irak y participar allí en acciones violentas suicidas, "llegando a ponerle el himno de la Jihad a través del teléfono".

Otras diligencias acreditan, según el auto del juez, que los presuntos terroristas utilizaban en sus conversaciones telefónicas el nombre de "Francia" para referirse en realidad al deseo de marchar a Irak. Concreta que a la voluntad de El Idrissi de trasladarse al citado país de Oriente medio contribuyeron tanto el propio imputado como Ben Sellam y Essebar, sin que haya podido acreditarse la relación entre estos dos últimos.

El juez ha detectado "un nivel de interrelación y opacidad" en los comportamientos de los cinco imputados, "quienes utilizan sus relaciones previas de confianza para adoptar elementos de prevención de riesgos (control policial, conocimiento de las actuaciones por terceras personas etc.), a lo que se añade un "matiz radical en los postulados violentos de defensa frente a lo que por algunos imputados se consideran ataques contra el Islam".

Finalmente, concluye que la actuación presuntamente delictiva desarrollada por Essebbar, Belhadi y Boukhorza (a quien se atribuyen relaciones telefónicas con el resto) "se encuadraría en una proyección temporal actual del supuesto sistema generado por el Grupo Islámico Combatiente Marroquí, relacionado o no con otros grupos terroristas, tendente a la captación, cobijo y traslado de personas que estarían dispuestas a intervenir en actuaciones presuntamente terroristas en determinados países (Irak)".

"ME ENGAÑARON".

Ante el juez, El Iddrissi dijo haber sido "engañado" y deberle "todo" a España, donde encontró trabajo, mientras que Ensebbar se refirió a sí mismo como una víctima más del 11 de marzo. Este último declaró también que nunca ha pertenecido al grupo combatiente Ansar Al Islam ni al grupo salafista Yihadia, es insistió en que está inscrito en el Partido Socialista de Marruecos.

Los dos imputados restantes, Boukhorza y Belhadi, negaron los hechos y ofrecieron su colaboración al Juzgado "en lo que haga falta".

Los otros detenidos la semana pasada por su vinculación con el terrorismo islamista terminaron esta mañana de prestar declaración ante el juez Central de Instrucción número 5, Fernando Grande-Marlaska. Se les vincula con la organización Ansar Al Islam y se les atribuyen actividades de financiación del terrorismo islamista y con el envío de muyahidines a Irak.