A un solo Click (146) Chantaje cibernético
Esta semana se difundió el caso de una serie de ataques informáticos que, a pesar de pertenecer a lo que le llamamos `mundo virtual`, simples y llanos chantajes.

La escena básica de un chantaje es que alguien, desde la comodidad que le da saber algo que los demás no, usa ese conocimiento para exigir algo a cambio de no hacerlo público. Puede ser también que se haga desde una posición de poder, y la extorsión aquí sería: "podemos dañarte y sino cumples nuestras peticiones no duraremos en ejercer".
El nuevo tipo de chantaje del que escuchamos esta semana consistió en que los extorsionadores enviaron archivos con códigos maliciosos de software encriptados.
Luego de enviarlos, estos `piratas informáticos` solicitaron a la empresa que los recibió dinero a cambio de las claves para decodificar los archivos y y deshabilitar la información potencialmente dañina.
Según Websense, una firma que vende soluciones para cuidar el uso de internet en las empresas, este tipo de ataques también ocurren cuando un usuario entra a un sitio de internet en el que los `hackers` han aprovechado alguna falla del navegador Internet Explorer para instalar códigos encriptados.
Chantaje cibernético
Los `hackers` utilizan el programa para instalar códigos maliciosos que llevan los archivos a las computadoras de los usuarios. De ahí, los archivos encriptados `saltan` a las redes a las que las PC pertenecen.
En el colmo del cinismo, el programa remata su intrusión con una nota intimidante. En cierto modo, lo que estos programas maliciosos realizan es un secuestro técnico; es decir, mantienen los datos de los usuarios o de sus empresas cautivos y no los `liberarán` a menos que se pague un rescate.
Aunque este tipo de acciones son antiquísimas y son parte del catálogo de maldades que los criminales nos endilgan todo el tiempo, expertos de las principales firmas de seguridad informática se dijeron sorprendidos por el cinismo alcanzado por estos `piratas informáticos`.
Y es que, muy a la manera en la que alguien entra de forma ilegal a una casa, busca algo y lo guarda en una caja fuerte sin proporcionar la combinación que la abre, los programas en cuestión penetran el disco duro de las víctimas y buscan archivos de uso muy común, incluyendo fotografías y los que uno podría usar en la suite de Office (documentos en Word o Excel o presentaciones PowerPoint).
Los programas eliminan los documentos originales y guardan una copia encriptada en un servidor paralelo al que hospeda el sitio Web contaminado. ¿El rescate? Doscientos dólares. Quizá no sea una cifra muy elevada. pero hay que recordar que, cuando se trata de internet, los volúmenes son muy grandes. Además, los `piratas informáticos` muy a la manera de los extorsionadores del mundo real, casi ni se ensucian las manos para generar una ganancia.
A niveles más rupestres, muchos causantes fiscales nos enfrentamos a otro tipo de chantajes. Unos le llaman terrorismo fiscal, pero a veces, no pasa de simple extorsión. Como los citatorios que dejan en más de una casa, amenazando con procesos de cobro, por supuestos adeudos con el SAT. Chantaje llano; hay niveles.
La Informacion esta en Internet..... Solo hay que saber buscarla y analizarla

La escena básica de un chantaje es que alguien, desde la comodidad que le da saber algo que los demás no, usa ese conocimiento para exigir algo a cambio de no hacerlo público. Puede ser también que se haga desde una posición de poder, y la extorsión aquí sería: "podemos dañarte y sino cumples nuestras peticiones no duraremos en ejercer".
El nuevo tipo de chantaje del que escuchamos esta semana consistió en que los extorsionadores enviaron archivos con códigos maliciosos de software encriptados.
Luego de enviarlos, estos `piratas informáticos` solicitaron a la empresa que los recibió dinero a cambio de las claves para decodificar los archivos y y deshabilitar la información potencialmente dañina.
Según Websense, una firma que vende soluciones para cuidar el uso de internet en las empresas, este tipo de ataques también ocurren cuando un usuario entra a un sitio de internet en el que los `hackers` han aprovechado alguna falla del navegador Internet Explorer para instalar códigos encriptados.
Chantaje cibernético
Los `hackers` utilizan el programa para instalar códigos maliciosos que llevan los archivos a las computadoras de los usuarios. De ahí, los archivos encriptados `saltan` a las redes a las que las PC pertenecen.
En el colmo del cinismo, el programa remata su intrusión con una nota intimidante. En cierto modo, lo que estos programas maliciosos realizan es un secuestro técnico; es decir, mantienen los datos de los usuarios o de sus empresas cautivos y no los `liberarán` a menos que se pague un rescate.
Aunque este tipo de acciones son antiquísimas y son parte del catálogo de maldades que los criminales nos endilgan todo el tiempo, expertos de las principales firmas de seguridad informática se dijeron sorprendidos por el cinismo alcanzado por estos `piratas informáticos`.
Y es que, muy a la manera en la que alguien entra de forma ilegal a una casa, busca algo y lo guarda en una caja fuerte sin proporcionar la combinación que la abre, los programas en cuestión penetran el disco duro de las víctimas y buscan archivos de uso muy común, incluyendo fotografías y los que uno podría usar en la suite de Office (documentos en Word o Excel o presentaciones PowerPoint).
Los programas eliminan los documentos originales y guardan una copia encriptada en un servidor paralelo al que hospeda el sitio Web contaminado. ¿El rescate? Doscientos dólares. Quizá no sea una cifra muy elevada. pero hay que recordar que, cuando se trata de internet, los volúmenes son muy grandes. Además, los `piratas informáticos` muy a la manera de los extorsionadores del mundo real, casi ni se ensucian las manos para generar una ganancia.
A niveles más rupestres, muchos causantes fiscales nos enfrentamos a otro tipo de chantajes. Unos le llaman terrorismo fiscal, pero a veces, no pasa de simple extorsión. Como los citatorios que dejan en más de una casa, amenazando con procesos de cobro, por supuestos adeudos con el SAT. Chantaje llano; hay niveles.
La Informacion esta en Internet..... Solo hay que saber buscarla y analizarla



