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Ciberterrorismo (e-Yihad) (e-Qaeda) y Terrorismo Islamista

martes, mayo 31, 2005

La Policía admite que no había medios suficientes para investigar a Al Qaida

El comisario de la Unidad Central de Información Exterior de la Policía (UCIE) Rafael Gómez Menor compareció ayer, por sexto día, en calidad de testigo y perito ante el tribunal de la Audiencia Nacional que juzga a los 24 acusados de pertenecer a la célula española de Al Qaida.

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El responsable policial relató cómo el grupo sufrió una escisión por disputas entre su líder, Imad Eddin Barakat Yarkas, «Abu Dahdah», y otro de los procesados, Abdulla Khayata Kattan. Además, reconoció que cuando se inició la investigación de este caso, en 1995, hubo una falta de medios personales y técnicos, tanto para realizar los seguimientos a los sospechosos, como para traducir las conversaciones telefónicas que se intervenían. «Siempre son necesarios más funcionarios, más medios y en aquella época los medios eran, bajo mi punto de vista, escasos», dijo Gómez Menor.

Disputas entre líderes. Según explicó el comisario ante el tribunal, cuando Khayata regresó de Bosnia, a principios de 1996, donde había sido enviado como «muyahidin» por «Abu Dahdah», comenzó una disputa entre ambos para liderar la célula española de Al Qaida. Así, Khayata provocó una escisión en los «Soldados de Alá» a la que se unieron, entre otros, Osama Darra y Jasem Mahboule, también procesados por la Audiencia Nacional en esta causa. No obstante, Gómez Menor señaló que la Policía siguió con la mirada puesta en «Abu Dahdah», pues se le consideraba más peligroso. El grupo de este último se dividió de tal forma que gran parte de los que fueron a Bosnia como «muyahidines» se unió a Khayata, el motivo de las discrepancias era que había trascendido el nombre de las personas que habían ido a Bosnia en el círculo de la comunidad islámica.

Gómez Menor aseguró que no existe ninguna duda de que este último era el líder de la célula escindida, pues así lo revelan ciertas conversaciones telefónicas interceptadas a Osama Darra, en las que éste se refiere a Khayata como «su emir o su jefe». Al parecer, la nueva célula era muy crítica con la forma de actuar de «Abu Dahdah» y «empezaron a desarrollar una serie de actividades que no eran propias a las de un miembro más de la célula de “Abu Dahdah”», relató.