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Ciberterrorismo (e-Yihad) (e-Qaeda) y Terrorismo Islamista

miércoles, mayo 25, 2005

En libertad bajo fianza dos detenidos considerados "estrechamente unidos" a los autores de la matanza

El juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo, quien investiga los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, ha dejado en libertad bajo fianza a dos detenidos en la causa a los que envió a prisión el pasado 9 de febrero por considerar que mantenían una "relación especialmente estrecha" con algunos de los autores de la masacre del 11-M.

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Fuentes jurídicas indicaron hoy que el juez dejó en libertad bajo fianza los pasados días 10 y 11 de mayo, respectivamente, a Rachid Bendouda, "Rachid el Gordo", y Rachid Mohamed Kaddur, a los que imputa un delito de colaboración con organización terrorista islamista. Tras sus excarcelaciones son 23 los imputados que se encuentran en prisión. Con los detenidos que se produjeron ayer hay 104 imputados en la causa. Se espera que los tres declaren el jueves o el viernes en la Audiencia Nacional.

El auto de prisión dictado por el magistrado en febrero señalaba que "Rachid el Gordo" mantenía una "relación especialmente estrecha" con Jamal Zougam, imputado en el sumario del 11-M como uno de los presuntos autores de la masacre, y con el supuesto líder de la célula española de Al Qaeda desarticulada en noviembre de 2001, Imad Eddin Barakat Yarkas, alias "Abu Dahdah", que está siendo juzgado por la Audiencia Nacional en la Casa de Campo, en Madrid.

Los dos Rachid poseen sendas tiendas de ropa en el madrileño barrio de Lavapiés, donde se encuadra el denominado "Grupo de Lavapiés" al que ambos pertenecían. Según Del Olmo, los negocios de venta de ropa que existen en el citado barrio y que están dirigidos por magrebíes "han podido tener un papel importante en la financiación de actos vinculados al 11-M".

NEGOCIOS DE ROPA.

"En torno a esta actividad surgen individuos como "Rachid el Gordo", vinculado al grupo de 'Abu Dahdah' y a las conexiones de éstos con el 11-M, principalmente con Jamal Zougam y los hermanos Chedadi", señalaba el auto. En este sentido, el magistrado consideraba que el negocio de Bendouda en Lavapiés era un "lugar de referencia para los autores de los atentados".

La resolución añadía que un día antes de los atentados, Rachid Bendouda mantuvo un encuentro con Abdenabi Kounjaa, uno de los siete terroristas que se suicidaron en un piso de Leganés (Madrid) el 3 de abril de 2004, según declaró un testigo protegido ante Del Olmo. En dicha reunión "estuvo con ellos todo el tiempo un tercer individuo", identificado como Rachid Mohamed Kaddur, según el mismo testimonio. El juez considera que Kaddur "tuvo contactos directos con parte de los miembros de la célula autora material del 11-M".

DOS GRUPOS: LEGANÉS Y LAVAPIÉS.


"Rachid el Gordo" realizó una división entre dos grupos de islamistas radicales, el de Leganés y el de Lavapiés, y encuadró a Allekema Lamari (otro de los suicidas de Leganés) en el primero de ellos, mientras que su mano derecha en el citado grupo sería Mohamed Afalah, que huyó tras la explosión de Leganés. También reconoció haber coincidido en reuniones en Navalcarnero (Madrid) con otros musulmanes que luego han sido procesados en sumarios abiertos en la Audiencia Nacional por terrorismo islamista. Entre estas personas figuran Basel Ghalyoun, Khalid Zeimi Pardo, Faisal Allouch o Mohamed El Ouazzani.

Según afirmó ante el juez, Jamal Zougam era muy amigo de Amer El Azizi y de "Abu Dahdah". Afirmó que entre los atentados de Atocha y los hechos de Leganés, él estaba en Tailandia y China, lo que acreditó con un resguardo de billete de avión. No obstante, el juez indica que "estaría claro que ('El Gordo') no fue uno de los que puso las bombas en los trenes de cercanías, pero eso no descarta su colaboración, conocimiento de los hechos y apoyo o cobertura a la infraestructura necesaria para llevarlos a cabo", añadía el auto.