«Toro me dijo que podía hacerse con mil kilos de dinamita a la semana»
Javier Lavandero, el confidente al que el guardia Campillo del servicio de Información de Gijón grabó una cinta en la que acusaba a Antonio Toro de traficar con explosivos afirma ante éste y en presencia del juez que Toro le dijo que podía hacerse con mil kilos de explosivo semanales.
Antes de julio de 2001, cuando se produjo la Operación Pipol, dice que le enseñó el maletero de un Citroën Xara, de color dorado, lleno de dinamita.
Y añade que era el cuñado de Toro, Emilio Suárez Trashorras, quien ofrecía el explosivo en el club «Horóscopo» de Gijón. Toro responde que no es cierto y que nunca tuvo un Citroën Xara.
Antes de julio de 2001, cuando se produjo la Operación Pipol, dice que le enseñó el maletero de un Citroën Xara, de color dorado, lleno de dinamita.
Y añade que era el cuñado de Toro, Emilio Suárez Trashorras, quien ofrecía el explosivo en el club «Horóscopo» de Gijón. Toro responde que no es cierto y que nunca tuvo un Citroën Xara.



