Más de 150 detenidos en España por terrorismo islamista desde el 11-S
Más de 150 personas han sido detenidas en España desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 en los Estados Unidos en distintas operaciones policiales contra el terrorismo islamista, la última de ellas practicada esta madrugada en las localidades barcelonesas de Sant Andreu de la Barca y Mollet del Vallés.
Entre las operaciones practicadas por las Fuerzas de Seguridad destacan la dirigida contra la célula española de Al-Qaida y la relacionada con el11-M.
Tras ellas se situaría por su importancia la"Operación Nova" de los pasados 18 y 28 de octubre, que se saldó con la detención de 8 y 13 personas respectivamente y en la que se procedió al aislamiento en prisión de diez reclusos islamistas miembros de un grupo integrista que pretendía llevar a cabo un atentado suicida contra la Audiencia Nacional.
La "operación Dátil", que tuvo lugar en noviembre de 2001, se saldó en una primera fase con la detención de once personas, entre ellas Imad Eddin Barakat Yarkas, "Abu Dahdah", supuesto responsable de la célula en España de la red terrorista dirigida por el saudí Osama Bin Laden y al que un experto policial atribuyó esta semana la "autoría intelectual" del 11-M.
Esta operación, dirigida por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, tuvo su continuación en enero, abril y julio de 2002, con el arresto de otras siete personas, entre ellas una de las que había quedado en libertad en noviembre anterior tras declarar en la Audiencia Nacional.
Los detenidos en julio tenían en su poder unos vídeos grabados en 1997 en distintas ciudades norteamericanas, "aparentemente turísticos" y que según el juez "habrían supuesto" información preliminar para los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington.
Antes de la "operación Dátil", sin embargo, la Audiencia Nacional ya había ordenado el 26 de septiembre de 2001, sólo 15 días después del 11-S, la detención de seis argelinos supuestamente vinculados al Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC).
Todos ellos quedaron en libertad en mayo de 2002, aunque uno de ellos, Majid Sahouane, fue arrestado nuevamente la semana pasada en Pamplona acusado de pertenecer a la célula islamista que pretendía atentar contra la Audiencia Nacional. En 2002, concretamente el 14 de abril, tuvo lugar también la detención en Barcelona de Ahmed Brahim, presunto responsable económico de Al-Qaida en España.
Mientras tanto, el año 2003 comenzó con la llamada "operación Lago", que permitió el arresto en Cataluña de 16 personas acusadas de estar vinculadas al GSPC, de las que seis han sido finalmente procesadas y serán juzgadas por prestar apoyo logístico a otra célula islamista radicada en Francia.
Entre los efectos intervenidos en los registros practicados en esta operación figuraban sustancias químicas con las que se podía fabricar "napalm casero" y teléfonos móviles que habían sufrido la misma manipulación que los utilizados en los atentados del 11 de marzo de 2003 en Madrid para activar los artefactos explosivos colocados en los trenes de cercanías.
El 7 de marzo de 2003, cinco personas -cuatro españoles y un paquistaní- fueron detenidos en Valencia y en Logroño por su presunta relación con la financiación del atentado contra la sinagoga de la isla tunecina de Yerba, que tuvo lugar en abril de 2002 y en el que murieron 19 personas.
Todavía ese año, y cuando estaba a punto de cumplirse el segundo aniversario del 11-S, el juez Garzón ordenó el arresto del periodista de la cadena qatarí de televisión Al Yazira, Taysir Alony, liberado después por motivos de salud, y de otras cinco personas en Granada, Alicante y Madrid supuestamente vinculadas con él y con la célula de Al-Qaida liderada por "Abu Dahdah".
Además, y en relación con los atentados de Casablanca (Marruecos) del 16 de mayo de 2003, que causaron 45 muertos, entre ellos cuatro españoles, entre junio y octubre de ese año fueron detenidos en España tres marroquíes reclamados por la Justicia de su país en relación con esos hechos.
En 2004, y antes de que tuvieran lugar los atentados de Madrid, pasaron por la Audiencia Nacional el presunto miembro de Al-Qaida Abdullah Khayata Kattan, expulsado por Jordania, y el español Hamed Abderrahman Ahmed, "Hmido", entregado por Estados Unidos después de pasar más de dos años recluido en Guantánamo.
Sólo dos semanas antes del 11-M, el 23 de febrero de 2004, dos argelinos fueron arrestados en Torrevieja (Alicante) y Murcia acusados de haber realizado actividades de apoyo a Al-Qaida.
El pasado 11 de marzo, tras los atentados que causaron 192 muertos en Madrid, se puso en marcha una vasta operación policial dirigida por el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo que hasta el momento ha permitido la detención de más de medio centenar de personas, de las que 16 permanecen en prisión.
Se trata de nueve marroquíes, cuatro españoles, un sirio, un argelino y un libanés, a los que hay que sumar a un menor de nacionalidad española internado en un centro especializado y que será el primero en ser juzgado por estos hechos, ya que la vista ha sido fijada para mediados del próximo mes de noviembre.
El 18 de octubre de 2004, Garzón puso en marcha la "Operación Nova", que permitió desarticular una célula islamista supuestamente dirigida por Mohamed Achraf, detenido en Suiza, y que llevó al arresto de ocho personas en distintas provincias españolas y al aislamiento en la cárcel de diez reclusos islamistas condenados por terrorismo o en prisión preventiva por delitos comunes.
Los implicados en esta operación formaban parte de un grupo de ideología salafista llamado "Mártires por Marruecos" gestado en 2001 en la prisión salmantina de Topas, donde muchos de ellos habían coincidido, y que pretendía empotrar contra la Audiencia Nacional un camión cargado con 500 kilogramos de explosivos.
El 3 de noviembre de 2004 se detuvo a cuatro argelinos, tres en Gandía y uno en Madrid, de los que uno fue liberado posteriormente y a los que se acusa de pertenecer a una cédula islamista de Levante y que tenían relación con Allekema Lamari. Cuatro días después, el 7 noviembre de 2004, se produjo la detención en Santa Pola (Alicante) de un argelino que estaba en busca y captura tras la "operación Nova" y fue arrestado por la Guardia Civil durante un control rutinario por presunta infracción de la Ley de Extranjería.
El 8 noviembre de 2004 se detuvo en Canals (Valencia) a un argelino que ya había sido detenido en septiembre de 2001 en La Mojonera (Almería), junto a otras 14 personas.
El 9 y 10 de noviembre de 2004 son detenidos en Barcelona dos presuntos integristas pakistaníes relacionados con el grupo de diez personas de ese país detenidas el 15 de septiembre anterior. El juez Ismael Moreno acusa al grupo de integrar y financiar una organización terrorista de oposición al Gobierno de Pakistán, cuya relación con la organización Al Qaeda se está investigando.
El 18 de noviembre de 2004 el periodista de la cadena qatarí de televisión Al Yazira, Taysir Alony, es detenido en Granada junto a Yamal Hussein. Ambos estaban en libertad bajo fianza.
Holanda ha expulsado a España a un presunto islamista argelino, detenido el 8 de noviembre de 2004 en Nijmegen. Tenía permiso de residencia en España y se encontraba ilegal en Holanda.
El 19 noviembre de 2004 la sala de lo penal de la Audiencia Nacional ordena el ingreso en prisión del periodista Taysir Alony (detenido el día antes) y de otros ocho procesados por el juez Garzón por su presunta vinculación con la supuesta célula de "Abu Dahdah".
El 22 de noviembre de 2004 se lleva adelante la Operación Nova II en la que es detenido el imán de Mataró (Barcelona) sobre quien pesaba una orden de busca y captura dictada por Garzón el 2 de noviembre de 2004.
El 7 de diciembre de 2004 llega a España, extraditado por la justicia italiana, Rabei Osman El Sayed, alias "Mohamed el Egipcio", presunto ideológo del 11-M detenido en Milán el 7 de junio anterior.
El 8 de diciembre de 2004 son detenidos un sirio y un egipcio, uno de los cuales estaba presuntamente vinculado a cinco terroristas del 11-M.
El 13 diciembre 2004 son detenidos cuatro islamistas (dos en Vitoria, uno en Teruel y uno en Madrid), de los que tres ingresaron en prisión el 16 de diciembre.
El pasado 14 de diciembre de 2004 es detenido un marroquí bajo orden de busca y captura dictada por Garzón.
El día 17 de diciembre de 2004 cuatro marroquíes son detenidos en Lanzarote por orden de los jueces Baltasar Garzón y Juan del Olmo, como presuntos integrantes del Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM).
Entre ellos se encuentra uno de sus dirigentes, Hassan El Haski, para quien Del Olmo decretó hoy el ingreso en prisión por su supuesta vinculación con los atentados de Madrid ya que habría intervenido "en la ideación y preparación" del 11-M.
El Haski se ocultaba en Lanzarote, donde junto a Abdallah Mourib, otro de los detenidos en esta isla canaria desarrollaba las labores necesarias "para la reestructuración del GICM en España.
Hoy han sido detenidas tres personas de nacionalidad marroquí en la localidad barcelonesa de Sant Andreu de la Barca y Mollet del Valles acusadas de pertenecer a una célula islamista que trataba de comprar explosivos para cometer atentados en España.
Otras tres personas que compartían domicilio con uno de los presuntos integrantes de la célula fueron detenidas e identificadas, aunque su relación podría ser circunstancial y en las próximas horas podrían quedar en libertad.
Entre las operaciones practicadas por las Fuerzas de Seguridad destacan la dirigida contra la célula española de Al-Qaida y la relacionada con el11-M.
Tras ellas se situaría por su importancia la"Operación Nova" de los pasados 18 y 28 de octubre, que se saldó con la detención de 8 y 13 personas respectivamente y en la que se procedió al aislamiento en prisión de diez reclusos islamistas miembros de un grupo integrista que pretendía llevar a cabo un atentado suicida contra la Audiencia Nacional.
La "operación Dátil", que tuvo lugar en noviembre de 2001, se saldó en una primera fase con la detención de once personas, entre ellas Imad Eddin Barakat Yarkas, "Abu Dahdah", supuesto responsable de la célula en España de la red terrorista dirigida por el saudí Osama Bin Laden y al que un experto policial atribuyó esta semana la "autoría intelectual" del 11-M.
Esta operación, dirigida por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, tuvo su continuación en enero, abril y julio de 2002, con el arresto de otras siete personas, entre ellas una de las que había quedado en libertad en noviembre anterior tras declarar en la Audiencia Nacional.
Los detenidos en julio tenían en su poder unos vídeos grabados en 1997 en distintas ciudades norteamericanas, "aparentemente turísticos" y que según el juez "habrían supuesto" información preliminar para los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington.
Antes de la "operación Dátil", sin embargo, la Audiencia Nacional ya había ordenado el 26 de septiembre de 2001, sólo 15 días después del 11-S, la detención de seis argelinos supuestamente vinculados al Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC).
Todos ellos quedaron en libertad en mayo de 2002, aunque uno de ellos, Majid Sahouane, fue arrestado nuevamente la semana pasada en Pamplona acusado de pertenecer a la célula islamista que pretendía atentar contra la Audiencia Nacional. En 2002, concretamente el 14 de abril, tuvo lugar también la detención en Barcelona de Ahmed Brahim, presunto responsable económico de Al-Qaida en España.
Mientras tanto, el año 2003 comenzó con la llamada "operación Lago", que permitió el arresto en Cataluña de 16 personas acusadas de estar vinculadas al GSPC, de las que seis han sido finalmente procesadas y serán juzgadas por prestar apoyo logístico a otra célula islamista radicada en Francia.
Entre los efectos intervenidos en los registros practicados en esta operación figuraban sustancias químicas con las que se podía fabricar "napalm casero" y teléfonos móviles que habían sufrido la misma manipulación que los utilizados en los atentados del 11 de marzo de 2003 en Madrid para activar los artefactos explosivos colocados en los trenes de cercanías.
El 7 de marzo de 2003, cinco personas -cuatro españoles y un paquistaní- fueron detenidos en Valencia y en Logroño por su presunta relación con la financiación del atentado contra la sinagoga de la isla tunecina de Yerba, que tuvo lugar en abril de 2002 y en el que murieron 19 personas.
Todavía ese año, y cuando estaba a punto de cumplirse el segundo aniversario del 11-S, el juez Garzón ordenó el arresto del periodista de la cadena qatarí de televisión Al Yazira, Taysir Alony, liberado después por motivos de salud, y de otras cinco personas en Granada, Alicante y Madrid supuestamente vinculadas con él y con la célula de Al-Qaida liderada por "Abu Dahdah".
Además, y en relación con los atentados de Casablanca (Marruecos) del 16 de mayo de 2003, que causaron 45 muertos, entre ellos cuatro españoles, entre junio y octubre de ese año fueron detenidos en España tres marroquíes reclamados por la Justicia de su país en relación con esos hechos.
En 2004, y antes de que tuvieran lugar los atentados de Madrid, pasaron por la Audiencia Nacional el presunto miembro de Al-Qaida Abdullah Khayata Kattan, expulsado por Jordania, y el español Hamed Abderrahman Ahmed, "Hmido", entregado por Estados Unidos después de pasar más de dos años recluido en Guantánamo.
Sólo dos semanas antes del 11-M, el 23 de febrero de 2004, dos argelinos fueron arrestados en Torrevieja (Alicante) y Murcia acusados de haber realizado actividades de apoyo a Al-Qaida.
El pasado 11 de marzo, tras los atentados que causaron 192 muertos en Madrid, se puso en marcha una vasta operación policial dirigida por el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo que hasta el momento ha permitido la detención de más de medio centenar de personas, de las que 16 permanecen en prisión.
Se trata de nueve marroquíes, cuatro españoles, un sirio, un argelino y un libanés, a los que hay que sumar a un menor de nacionalidad española internado en un centro especializado y que será el primero en ser juzgado por estos hechos, ya que la vista ha sido fijada para mediados del próximo mes de noviembre.
El 18 de octubre de 2004, Garzón puso en marcha la "Operación Nova", que permitió desarticular una célula islamista supuestamente dirigida por Mohamed Achraf, detenido en Suiza, y que llevó al arresto de ocho personas en distintas provincias españolas y al aislamiento en la cárcel de diez reclusos islamistas condenados por terrorismo o en prisión preventiva por delitos comunes.
Los implicados en esta operación formaban parte de un grupo de ideología salafista llamado "Mártires por Marruecos" gestado en 2001 en la prisión salmantina de Topas, donde muchos de ellos habían coincidido, y que pretendía empotrar contra la Audiencia Nacional un camión cargado con 500 kilogramos de explosivos.
El 3 de noviembre de 2004 se detuvo a cuatro argelinos, tres en Gandía y uno en Madrid, de los que uno fue liberado posteriormente y a los que se acusa de pertenecer a una cédula islamista de Levante y que tenían relación con Allekema Lamari. Cuatro días después, el 7 noviembre de 2004, se produjo la detención en Santa Pola (Alicante) de un argelino que estaba en busca y captura tras la "operación Nova" y fue arrestado por la Guardia Civil durante un control rutinario por presunta infracción de la Ley de Extranjería.
El 8 noviembre de 2004 se detuvo en Canals (Valencia) a un argelino que ya había sido detenido en septiembre de 2001 en La Mojonera (Almería), junto a otras 14 personas.
El 9 y 10 de noviembre de 2004 son detenidos en Barcelona dos presuntos integristas pakistaníes relacionados con el grupo de diez personas de ese país detenidas el 15 de septiembre anterior. El juez Ismael Moreno acusa al grupo de integrar y financiar una organización terrorista de oposición al Gobierno de Pakistán, cuya relación con la organización Al Qaeda se está investigando.
El 18 de noviembre de 2004 el periodista de la cadena qatarí de televisión Al Yazira, Taysir Alony, es detenido en Granada junto a Yamal Hussein. Ambos estaban en libertad bajo fianza.
Holanda ha expulsado a España a un presunto islamista argelino, detenido el 8 de noviembre de 2004 en Nijmegen. Tenía permiso de residencia en España y se encontraba ilegal en Holanda.
El 19 noviembre de 2004 la sala de lo penal de la Audiencia Nacional ordena el ingreso en prisión del periodista Taysir Alony (detenido el día antes) y de otros ocho procesados por el juez Garzón por su presunta vinculación con la supuesta célula de "Abu Dahdah".
El 22 de noviembre de 2004 se lleva adelante la Operación Nova II en la que es detenido el imán de Mataró (Barcelona) sobre quien pesaba una orden de busca y captura dictada por Garzón el 2 de noviembre de 2004.
El 7 de diciembre de 2004 llega a España, extraditado por la justicia italiana, Rabei Osman El Sayed, alias "Mohamed el Egipcio", presunto ideológo del 11-M detenido en Milán el 7 de junio anterior.
El 8 de diciembre de 2004 son detenidos un sirio y un egipcio, uno de los cuales estaba presuntamente vinculado a cinco terroristas del 11-M.
El 13 diciembre 2004 son detenidos cuatro islamistas (dos en Vitoria, uno en Teruel y uno en Madrid), de los que tres ingresaron en prisión el 16 de diciembre.
El pasado 14 de diciembre de 2004 es detenido un marroquí bajo orden de busca y captura dictada por Garzón.
El día 17 de diciembre de 2004 cuatro marroquíes son detenidos en Lanzarote por orden de los jueces Baltasar Garzón y Juan del Olmo, como presuntos integrantes del Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM).
Entre ellos se encuentra uno de sus dirigentes, Hassan El Haski, para quien Del Olmo decretó hoy el ingreso en prisión por su supuesta vinculación con los atentados de Madrid ya que habría intervenido "en la ideación y preparación" del 11-M.
El Haski se ocultaba en Lanzarote, donde junto a Abdallah Mourib, otro de los detenidos en esta isla canaria desarrollaba las labores necesarias "para la reestructuración del GICM en España.
Hoy han sido detenidas tres personas de nacionalidad marroquí en la localidad barcelonesa de Sant Andreu de la Barca y Mollet del Valles acusadas de pertenecer a una célula islamista que trataba de comprar explosivos para cometer atentados en España.
Otras tres personas que compartían domicilio con uno de los presuntos integrantes de la célula fueron detenidas e identificadas, aunque su relación podría ser circunstancial y en las próximas horas podrían quedar en libertad.



