Los servicios secretos franceses tuvieron un papel clave en la liberación
Los servicios franceses de inteligencia, conocidos por la sigla DGSE, tuvieron una decisiva participación en la liberación de los periodistas Christian Chesnot y Georges Malbrunot, que regresaron a París después de permanecer secuestrados durante 124 días en Irak.
Equivalente de la CIA (Agencia Central de Inteligencia) de Estados Unidos, la Dirección General de la Seguridad Exterior (DGSE) depende orgánicamente del Ministerio de Defensa francés.
El presidente francés, Jacques Chirac, les atribuyó el mérito principal de la liberación en una llamada telefónica que efectuó a Pierre Brochant, director de la DGSE, para felicitarlo por el éxito de la misión, según reconoció oficialmente el Palacio Elíseo.
Una prueba suplementaria de su participación fue la decisión de no someter los dos periodistas a una hospitalización y --en cambio-- internarlos en instalaciones de la DGSE para un "examen de salud", según Jean-François Bureau, portavoz del Ministerio de Defensa.
Esa medida está destinada a obtener informaciones sobre las condiciones de su detención e instruirlos sobre las informaciones que deben conservar bajo el sello de la confidencialidad, estimaron especialistas en temas de inteligencia.
La repatriación se hizo a bordo de un Hercules C-130 que pertenece a una escuadrilla de las Fuerzas Aéreas, denominado Grupo Aéreo Mixto 56 Vaucluse basado en Evreux, que está en permanencia a disposición de la DGSE para el cumplimiento de sus misiones.
La "gestión" de la liberación y del regreso a París estuvo, al parecer, a cargo de la División Acción, un cuerpo de elite encargado de misiones especiales que está integrado por unos 500 hombres, según una fuente militar. La División Acción comprende igualmente un Centro de Entrenamiento Especializado (CES, en sus siglas francesas), según Eric Denécé, director de la revista "Inteligencia y Operaciones Especiales".
Se trata del "componente más secreto del Servicio Acción", que reagrupa a los "elementos que operan siempre de civil", escribió ese especialista en su libro "Fuerzas Especiales ¿El futuro de la guerra?". Desde 2001 el Servicio Acción de la DGSE participa en la "cacería de terroristas" en Afganistán y "la instrucción de combatientes de la Alianza del Norte, junto a las fuerzas especiales de Estados Unidos y Reino Unido", precisó.
Desde principios de noviembre, una fuente cercana a la DGSE había indicado que la delegación de ese servicio en Bagdad "seguía los desplazamientos de los rehenes franceses" y efectuaba "miles de intercepciones de comunicaciones telefónicas" por día.
La División Acción de la DGSE suele actuar coordinadamente con el Comando de Operaciones Especiales (COS). Ese organismo se encarga de coordinar las operaciones que requieren la participación de las grupos especiales de las tres fuerzas armadas.
Equivalente de la CIA (Agencia Central de Inteligencia) de Estados Unidos, la Dirección General de la Seguridad Exterior (DGSE) depende orgánicamente del Ministerio de Defensa francés.
El presidente francés, Jacques Chirac, les atribuyó el mérito principal de la liberación en una llamada telefónica que efectuó a Pierre Brochant, director de la DGSE, para felicitarlo por el éxito de la misión, según reconoció oficialmente el Palacio Elíseo.
Una prueba suplementaria de su participación fue la decisión de no someter los dos periodistas a una hospitalización y --en cambio-- internarlos en instalaciones de la DGSE para un "examen de salud", según Jean-François Bureau, portavoz del Ministerio de Defensa.
Esa medida está destinada a obtener informaciones sobre las condiciones de su detención e instruirlos sobre las informaciones que deben conservar bajo el sello de la confidencialidad, estimaron especialistas en temas de inteligencia.
La repatriación se hizo a bordo de un Hercules C-130 que pertenece a una escuadrilla de las Fuerzas Aéreas, denominado Grupo Aéreo Mixto 56 Vaucluse basado en Evreux, que está en permanencia a disposición de la DGSE para el cumplimiento de sus misiones.
La "gestión" de la liberación y del regreso a París estuvo, al parecer, a cargo de la División Acción, un cuerpo de elite encargado de misiones especiales que está integrado por unos 500 hombres, según una fuente militar. La División Acción comprende igualmente un Centro de Entrenamiento Especializado (CES, en sus siglas francesas), según Eric Denécé, director de la revista "Inteligencia y Operaciones Especiales".
Se trata del "componente más secreto del Servicio Acción", que reagrupa a los "elementos que operan siempre de civil", escribió ese especialista en su libro "Fuerzas Especiales ¿El futuro de la guerra?". Desde 2001 el Servicio Acción de la DGSE participa en la "cacería de terroristas" en Afganistán y "la instrucción de combatientes de la Alianza del Norte, junto a las fuerzas especiales de Estados Unidos y Reino Unido", precisó.
Desde principios de noviembre, una fuente cercana a la DGSE había indicado que la delegación de ese servicio en Bagdad "seguía los desplazamientos de los rehenes franceses" y efectuaba "miles de intercepciones de comunicaciones telefónicas" por día.
La División Acción de la DGSE suele actuar coordinadamente con el Comando de Operaciones Especiales (COS). Ese organismo se encarga de coordinar las operaciones que requieren la participación de las grupos especiales de las tres fuerzas armadas.



