La Guardia Civil no detuvo a los islamistas de Zorita pese a que llevaban cámara de fotos
La Policía se enteró por los vigilantes de la planta y no por la Benemérita de la presencia de los radicales
La Guardia Civil identificó pero no detuvo a los dos presuntos islamistas sorprendidos en septiembre en las inmediaciones de la central nuclear de Zorita, pese a que ambos portaban una cámara de hacer fotografías. Khalid Zeimi Pardo y Mohamed El Ouazzani, detenidos el pasado lunes por orden del juez Garzón, fueron descubiertos por vigilantes de la planta, que alertaron de su presencia sospechosa a la Benemérita. Tras revisar su documentación, una pareja de agentes les dejó marchar. La Policía se enteró posteriormente de la presencia allí de los islamistas por los vigilantes y no por la Guardia Civil.
Pese a que llevaban una cámara de fotografías y uno de ellos estaba imputado por el 11-M, la Guardia Civil no detuvo a Khalid Zeimi Pardo y Mohamed El Ouazzani cuando el pasado 30 de septiembre les sorprendió en las inmediaciones de la central nuclear de Zorita.
Dos agentes se limitaron a pedirles la documentación y tras revisarla los dejaron marchar. Ambos fueron detenidos el pasado lunes por orden del juez Baltasar Garzón, acusados de mantener estrechas relaciones con el núcleo principal de la célula terrorista que voló los trenes de Atocha.
La identificación de los presuntos radicales se llevó a cabo a las siete y media de la tarde del 30 de septiembre, según admitió el miércoles la subdelegación del Gobierno en Guadalajara, después de que LA RAZÓN informara de su presencia en la central. Los agentes se desplazaron hasta las inmediaciones de la planta atómica avisados por los vigilantes jurados de las instalaciones, tras detectar la presencia sospechosa de ambos en el lugar.
En ese momento, sobre Mohamed El Ouazzani no pesaba la orden de busca y captura, que 40 días después emitió el juez Garzón y que llevó a su detención el lunes. Pero Khalid Zeimi Pardo, el segundo identificado, si figuraba como imputado por los atentados de Atocha y se hallaba en libertad con cargos después de que el juez Del Olmo le pusiera en libertad el 21 de abril tras tomarle declaración.
La Policía, que investigaba a los dos sospechosos a raíz de la desarticulación en noviembre de la célula con planes para atentar contra la Audiencia Nacional, no fue informada por la Guardia Civil de la presencia de ambos en la central nuclear. Según explicaron fuentes policiales, los agentes de la Comisaría General de Información tuvieron noticias de ello durante sus investigaciones y las confirmaron a través de los propios vigilantes de la planta atómica con los que se pusieron en contacto.
Cuando el lunes procedieron a la detención de Mohamed El Ouazzani y Khalid Zeimi Pardo, respectivamente en el distrito de Carabanchel y en Arganda del Rey, en Madrid, los investigadores incluyeron el dato de la identificación de ambos en la central «José Cabrera» de Zorita en las diligencias presentadas ante el juez Garzón.
Ayer en el auto de prisión emitido por el magistrado contra los dos presuntos islamistas, Baltasar Garzón hace mención a la estancia de ambos en la planta de Guadalajara con «una máquina de fotos, según el informe de la Policía». Y acto seguido añade que la identificación de ambos en esas instalaciones se produjo «en circunstancias no suficientemente aclaradas en este momento procesal».
Según la versión de la Subdelegación del Gobierno en Guadalajara, los dos presuntos radicales islamistas, ambos de nacionalidad marroquí, fueron interceptados por una patrulla de servicio del puesto de Almonacid de Zorita, que les identificó en el cruce de la carretera comarcal CM-200 (Albalate de Zorita-Pastrana-Nacional 320) con la carretera comarcal CM-219 en dirección a Mondéjar, un punto muy próximo a la central nuclear de Zorita. Los dos individuos, en el momento de ser sorprendidos, viajaban en un vehículo Ford Escord y se identificaron como primos.
La Guardia Civil identificó pero no detuvo a los dos presuntos islamistas sorprendidos en septiembre en las inmediaciones de la central nuclear de Zorita, pese a que ambos portaban una cámara de hacer fotografías. Khalid Zeimi Pardo y Mohamed El Ouazzani, detenidos el pasado lunes por orden del juez Garzón, fueron descubiertos por vigilantes de la planta, que alertaron de su presencia sospechosa a la Benemérita. Tras revisar su documentación, una pareja de agentes les dejó marchar. La Policía se enteró posteriormente de la presencia allí de los islamistas por los vigilantes y no por la Guardia Civil.
Pese a que llevaban una cámara de fotografías y uno de ellos estaba imputado por el 11-M, la Guardia Civil no detuvo a Khalid Zeimi Pardo y Mohamed El Ouazzani cuando el pasado 30 de septiembre les sorprendió en las inmediaciones de la central nuclear de Zorita.
Dos agentes se limitaron a pedirles la documentación y tras revisarla los dejaron marchar. Ambos fueron detenidos el pasado lunes por orden del juez Baltasar Garzón, acusados de mantener estrechas relaciones con el núcleo principal de la célula terrorista que voló los trenes de Atocha.
La identificación de los presuntos radicales se llevó a cabo a las siete y media de la tarde del 30 de septiembre, según admitió el miércoles la subdelegación del Gobierno en Guadalajara, después de que LA RAZÓN informara de su presencia en la central. Los agentes se desplazaron hasta las inmediaciones de la planta atómica avisados por los vigilantes jurados de las instalaciones, tras detectar la presencia sospechosa de ambos en el lugar.
En ese momento, sobre Mohamed El Ouazzani no pesaba la orden de busca y captura, que 40 días después emitió el juez Garzón y que llevó a su detención el lunes. Pero Khalid Zeimi Pardo, el segundo identificado, si figuraba como imputado por los atentados de Atocha y se hallaba en libertad con cargos después de que el juez Del Olmo le pusiera en libertad el 21 de abril tras tomarle declaración.
La Policía, que investigaba a los dos sospechosos a raíz de la desarticulación en noviembre de la célula con planes para atentar contra la Audiencia Nacional, no fue informada por la Guardia Civil de la presencia de ambos en la central nuclear. Según explicaron fuentes policiales, los agentes de la Comisaría General de Información tuvieron noticias de ello durante sus investigaciones y las confirmaron a través de los propios vigilantes de la planta atómica con los que se pusieron en contacto.
Cuando el lunes procedieron a la detención de Mohamed El Ouazzani y Khalid Zeimi Pardo, respectivamente en el distrito de Carabanchel y en Arganda del Rey, en Madrid, los investigadores incluyeron el dato de la identificación de ambos en la central «José Cabrera» de Zorita en las diligencias presentadas ante el juez Garzón.
Ayer en el auto de prisión emitido por el magistrado contra los dos presuntos islamistas, Baltasar Garzón hace mención a la estancia de ambos en la planta de Guadalajara con «una máquina de fotos, según el informe de la Policía». Y acto seguido añade que la identificación de ambos en esas instalaciones se produjo «en circunstancias no suficientemente aclaradas en este momento procesal».
Según la versión de la Subdelegación del Gobierno en Guadalajara, los dos presuntos radicales islamistas, ambos de nacionalidad marroquí, fueron interceptados por una patrulla de servicio del puesto de Almonacid de Zorita, que les identificó en el cruce de la carretera comarcal CM-200 (Albalate de Zorita-Pastrana-Nacional 320) con la carretera comarcal CM-219 en dirección a Mondéjar, un punto muy próximo a la central nuclear de Zorita. Los dos individuos, en el momento de ser sorprendidos, viajaban en un vehículo Ford Escord y se identificaron como primos.



