.comment-link {margin-left:.6em;}

Ciberterrorismo (e-Yihad) (e-Qaeda) y Terrorismo Islamista

miércoles, diciembre 29, 2004

La «célula» de Barcelona buscaba material químico para atacar a España o Marruecos

Mercurio rojo. Esta era la sustancia con la que supuestamente s e pueden fabricar «bombas sucias» capaces de contaminar con radiación extensas zonas, que un checo ofreció a uno de los presuntos integrantes de la célula islamista desarticulada en Barcelona la pasada semana.

El juez Fernando Andreu ordenó el ingreso en prisión de dos de los detenidos y dejó en libertad a un tercero, mientras que su compañero Ismael Moreno decretó también el ingreso en prisión del último de los arrestados en esta investigación.

Image Hosted by ImageShack.us

Un ciudadano de nacionalidad checa ofreció hacer un «buen negocio» a los miembros que, presuntamente, formaban parte de la célula islamista desarticulada la pasada semana en Barcelona.

Sin embargo, Majid Bakkali y Mohamed Douha, quienes negaron pertenecer a cualquier organización terrorista, discreparon en su declaración ante el juez Fernando Andreu, sobre el fondo de ese «negocio». Así, mientras que uno de ellos aseguraba que la sustancia ofertada era oro, su compañero declaraba que se trataba de «mercurio rojo».

El «mercurio rojo» es una misteriosa sustancia altamente radiactiva desarrollada por científicos rusos durante la Guerra Fría que puede utilizarse para fabricar las denominadas «bombas sucias», cuya elaboración, informa Efe, es relativamente barata y que no necesitan plutonio o uranio enriquecido, sino que pueden ser armadas con otras sustancias a partir incluso de un artefacto a base de dinamita.

Tras finalizar las comparecencias, el juez Fernando Andreu decretó el ingreso en prisión provisional, incondicional y sin fianza de Bakkali y Douha por los delitos de pertenencia a banda armada y conspiración para cometer actos terroristas. Por contra, dejó en libertad a Abdelkader Farhaoui, al entender que no está acreditado su relación con los hechos investigados.

Los dos primeros, además, están reclamados por Marruecos al entender que estaban relacionados con una organización terrorista islamista y que pretendían comprar explosivos para atentar estas navidades en España o en Marruecos.

Las autoridades marroquíes, según fuentes de la investigación, seguían la pista de Bakkali y de Douha desde hacía un año y medio, y, pocos días antes de su detención en Cataluña, habían librado una orden internacional de busca y captura contra los dos. Por este motivo, la prisión decretado lo es tanto por las investigaciones en España como por la reclamación de Marruecos.

Según las Fuerzas de Seguridad del Estado, Bakkaki viajó a Marruecos para, desde allí, gestionar la compra de los explosivos, ya que la operación de compra de material procedente de Chequia se frustro al recibir en España, de manos de un intermediario, una muestra del mismo que se encontraba en mal estado.

Por otro lado, el juez Ismael Moreno ordenó igualmente el ingresó en prisión Mustafá Farhaoui, último de los detenidos por su presunta vinculación con la célula desarticulada, acusado de pertenencia a organización terrorista. En su comparecencia ante el magistrado, negó los hechos imputados, aunque sí admitió conocer al resto de los detenidos –Abdelkader Farhaoui, quien quedó libre, es su primo–.

De hecho, su detención se produjo después de que Douha asegurara en sus declaraciones que era miembro del mismo grupo islamista, que, según el ministerio del Interior, supuestamente había iniciado las gestiones para comprar explosivos con los que atentar en España.