EU está mal preparado contra el bioterrorismo
Los estados que habitualmente sufren huracanes y otros desastres naturales están mejor preparados que los demás para hacer frente al bioterrorismo, pero en general el país sigue teniendo dificultades para hacer planes de emergencias de salud pública.
Florida y Carolina del Norte, que tienen más práctica con la evacuación de miles de residentes en poco tiempo y con la distribución de ayuda de emergencia, recibieron las calificaciones más altas en un informe de la institución privada Trust for America's Health. Alaska y Massachusetts recibieron las calificaciones más bajas a pesar de las cantidades de ayuda federal que han recibido para mejorar su respuesta frente a las emergencias.
En general, el informe concluye que los estados están poco a poco mejorando su grado de preparación para hacer frente al bioterrorismo, pero la mayoría sigue sin tener planes de respuesta a nivel estatal. Los fondos federales para la planificación también están disminuyendo.
El informe se hace eco de los temores expresados por el secretario de Salud y Servicios Humanos, Tommy Thompson, al anunciar su renuncia este mes en el sentido de que no comprendía cómo los terroristas no han atacado el suministro alimentario del país, puesto que “sería muy fácil hacerlo”.
El informe se publica tras un año en que el país se ha encontrado con un desabastecimiento de vacunas contra la gripe, que suele ser una protección de rutina contra un problema conocido. El combate contra el bioterrorismo es el punto más débil de la seguridad interior, declaró el ex gobernador de Connecticut Lowell P. Weicker Jr., que actualmente es presidente de Trust for America's Health.
“No estamos preparados y no veo excusas que justifiquen que no lo estemos”, declaró Weicker, que fue senador durante tres legislaturas. Según Weicker, si bien el informe se concentra en el bioterrorismo, también muestra que el país está mal preparado para hacer frente a emergencias de salud pública del día a día, como el asma infantil o el virus del Nilo occidental.
El informe, publicado ayer martes, asegura que sólo seis estados están preparados adecuadamente para distribuir vacunas y antídotos en caso de emergencia, pero nombró sólo tres: Florida, Illinois y Louisiana. Estados como Florida han gastado dinero en formación y han puesto en pie una infraestructura eficaz para hacer frente a emergencias de salud pública, declaró Shelley Hearne, directora ejecutiva de Trust for America's Health. El informe llega a la conclusión de que no se dispone de mecanismos básicos de detección, diagnosis y respuesta frente al bioterrorismo, y que al país le falta mucho para estar en condiciones de proteger al público de tales ataques.
La escasez de dinero es un problema habitual. La ayuda federal contra el bioterrorismo se redujo en un millón de dólares por estado en 2004, y aproximadamente la tercera parte de los 50 estados redujeron sus presupuestos de salud pública.
El informe da calificaciones a los estados en función de cómo han cumplido 10 criterios, como las cantidades de gasto estatal y ayuda federal en salud pública, las tasas de vacunación contra la gripe y el número de científicos y laboratorios de que disponen para hacer pruebas de ántrax o de la peste.
Ningún estado cumple los 10 criterios y únicamente Florida y Carolina del Norte cumplen 9 de los 10. La mayoría de los estados cumplen 5 ó 6.
El fallo de mayor importancia entre los estados es la carencia de laboratorios de salud pública adecuados y de científicos de laboratorio para hacer frente a los brotes graves. El informe llega a la conclusión de que sólo hay 16 estados con una cantidad suficiente de laboratorios y 21 con un número suficiente de científicos. Por este motivo tendrían dificultades en hacer frente a una pandemia de gripe, sobre todo si se tiene en cuenta la escasez de vacunas que se ha producido este año, como mínimo 20 estados que no cuentan con ningún plan de respuesta pública.
Por ejemplo, la aparición este año de un brote de la denominada “gripe del pollo”, que ha obligado a sacrificar miles de aves en varios países del continente asiático y se ha contagiado a otros animales, ha vuelto a poner a los expertos en el umbral de la emergencia.
La gripe aviar ha causado ya 20 muertos en Vietnam y otros 12 en Tailandia desde comienzos de año y parece por el momento controlada, pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) teme que el virus causante de esa epidemia pueda cruzarse con el de la gripe humana y provocar una pandemia susceptible de afectar al 30 por ciento de la población mundial.
A comienzos de otoño, los funcionarios de salud de Estados Unidos comenzaron a buscar vacunas de la gripe tras haber cerrado las autoridades británicas las instalaciones del fabricante de vacunas de propiedad americana Chiron Corp. en dicho país, al haber hallado contaminación en la planta de Liverpool. El portavoz Von Roebuck, del Centro de Control de Enfermedades (CDC) declaró que el organismo se encuentra realizando una evaluación minuciosa del grado de preparación de los estados, pero que no publicará un informe detallado. En lugar de ello, declaró, el CDC está trabajando con los estados para ayudarles a desarrollar planes de respuesta.
Este es el segundo año en que el Trust for America's Health ha realizado un informe calificando a los estados en relación con el bioterrorismo. Pero, al haberse modificado los criterios de calificación en relación con el informe del año pasado se hace difícil establecer comparaciones.
Florida y Carolina del Norte, que tienen más práctica con la evacuación de miles de residentes en poco tiempo y con la distribución de ayuda de emergencia, recibieron las calificaciones más altas en un informe de la institución privada Trust for America's Health. Alaska y Massachusetts recibieron las calificaciones más bajas a pesar de las cantidades de ayuda federal que han recibido para mejorar su respuesta frente a las emergencias.
En general, el informe concluye que los estados están poco a poco mejorando su grado de preparación para hacer frente al bioterrorismo, pero la mayoría sigue sin tener planes de respuesta a nivel estatal. Los fondos federales para la planificación también están disminuyendo.
El informe se hace eco de los temores expresados por el secretario de Salud y Servicios Humanos, Tommy Thompson, al anunciar su renuncia este mes en el sentido de que no comprendía cómo los terroristas no han atacado el suministro alimentario del país, puesto que “sería muy fácil hacerlo”.
El informe se publica tras un año en que el país se ha encontrado con un desabastecimiento de vacunas contra la gripe, que suele ser una protección de rutina contra un problema conocido. El combate contra el bioterrorismo es el punto más débil de la seguridad interior, declaró el ex gobernador de Connecticut Lowell P. Weicker Jr., que actualmente es presidente de Trust for America's Health.
“No estamos preparados y no veo excusas que justifiquen que no lo estemos”, declaró Weicker, que fue senador durante tres legislaturas. Según Weicker, si bien el informe se concentra en el bioterrorismo, también muestra que el país está mal preparado para hacer frente a emergencias de salud pública del día a día, como el asma infantil o el virus del Nilo occidental.
El informe, publicado ayer martes, asegura que sólo seis estados están preparados adecuadamente para distribuir vacunas y antídotos en caso de emergencia, pero nombró sólo tres: Florida, Illinois y Louisiana. Estados como Florida han gastado dinero en formación y han puesto en pie una infraestructura eficaz para hacer frente a emergencias de salud pública, declaró Shelley Hearne, directora ejecutiva de Trust for America's Health. El informe llega a la conclusión de que no se dispone de mecanismos básicos de detección, diagnosis y respuesta frente al bioterrorismo, y que al país le falta mucho para estar en condiciones de proteger al público de tales ataques.
La escasez de dinero es un problema habitual. La ayuda federal contra el bioterrorismo se redujo en un millón de dólares por estado en 2004, y aproximadamente la tercera parte de los 50 estados redujeron sus presupuestos de salud pública.
El informe da calificaciones a los estados en función de cómo han cumplido 10 criterios, como las cantidades de gasto estatal y ayuda federal en salud pública, las tasas de vacunación contra la gripe y el número de científicos y laboratorios de que disponen para hacer pruebas de ántrax o de la peste.
Ningún estado cumple los 10 criterios y únicamente Florida y Carolina del Norte cumplen 9 de los 10. La mayoría de los estados cumplen 5 ó 6.
El fallo de mayor importancia entre los estados es la carencia de laboratorios de salud pública adecuados y de científicos de laboratorio para hacer frente a los brotes graves. El informe llega a la conclusión de que sólo hay 16 estados con una cantidad suficiente de laboratorios y 21 con un número suficiente de científicos. Por este motivo tendrían dificultades en hacer frente a una pandemia de gripe, sobre todo si se tiene en cuenta la escasez de vacunas que se ha producido este año, como mínimo 20 estados que no cuentan con ningún plan de respuesta pública.
Por ejemplo, la aparición este año de un brote de la denominada “gripe del pollo”, que ha obligado a sacrificar miles de aves en varios países del continente asiático y se ha contagiado a otros animales, ha vuelto a poner a los expertos en el umbral de la emergencia.
La gripe aviar ha causado ya 20 muertos en Vietnam y otros 12 en Tailandia desde comienzos de año y parece por el momento controlada, pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) teme que el virus causante de esa epidemia pueda cruzarse con el de la gripe humana y provocar una pandemia susceptible de afectar al 30 por ciento de la población mundial.
A comienzos de otoño, los funcionarios de salud de Estados Unidos comenzaron a buscar vacunas de la gripe tras haber cerrado las autoridades británicas las instalaciones del fabricante de vacunas de propiedad americana Chiron Corp. en dicho país, al haber hallado contaminación en la planta de Liverpool. El portavoz Von Roebuck, del Centro de Control de Enfermedades (CDC) declaró que el organismo se encuentra realizando una evaluación minuciosa del grado de preparación de los estados, pero que no publicará un informe detallado. En lugar de ello, declaró, el CDC está trabajando con los estados para ayudarles a desarrollar planes de respuesta.
Este es el segundo año en que el Trust for America's Health ha realizado un informe calificando a los estados en relación con el bioterrorismo. Pero, al haberse modificado los criterios de calificación en relación con el informe del año pasado se hace difícil establecer comparaciones.



