El Gobierno considera «una fábula» que Al Qaeda quiera atacar petroleros en Canarias
La fiscal de las víctimas pide a los medios que velen por la dignidad de los afectados por el 11-M l IU tacha de unilateralista a Peces-Barba
El delegado del Gobierno en Canarias, José Segura, tachó ayer de «fábula» la información publicada por el diario «La Razón» según la cual «grupos de yihadistas magrebíes asociados a Al Qaeda planean atentar con lanchas suicidas cargadas con explosivos contra superpetroleros en ruta hacia Canarias».
Según esta información, «tras los atentados de Casablanca y Madrid, los jefes de la Alianza Atlántica trabajan con la hipótesis de que la ruta de los superpetroleros que transitan por aguas de Canarias podría ser objetivo de ataques suicidas» por parte «de yihadistas magrebíes vinculados al Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM), detenido, en parte, en Lanzarote» el pasado viernes.
Al respecto, Segura dijo no creer «que nadie esté en condiciones de aseverar una cosa de éstas» y agregó que él también se podría sentar ante el ordenador, si fuese periodista o profesor universitario, y montar una teoría de las circunstancias que sean, pero no lo haría».
Añadió que, tras leer esta información, consultó a las fuentes de la inteligencia española, a las que se cita como fuente en el trabajo periodístico, en las que «todo el mundo está con la boca abierta». José Segura destacó «lo fácil que es fabular» e ironizó al afirmar que «si Al Qaeda tiene previsto atentar en A, B, o C, no creo que se lo diga a un periodista».
Mientras, la fiscal designada para la protección de las víctimas de delitos, Pilar Fernández Valcarce, que ayer tomó posesión, afirmó que como ciudadana considera que sería deseable que los medios de comunicación velen «por la dignidad y la intimidad» de las víctimas del 11-M, pues «debe ser dramático revivir determinadas escenas».
En declaraciones a los periodistas, la fiscal delegada del fiscal general del Estado para la tutela y protección de los intereses de las víctimas en el proceso penal, se mostró partidaria de que los medios de comunicación que difundan las imágenes de los atentados del 11-M lo hagan de una «forma genérica».
El domingo, el Alto Comisionado para las víctimas del terrorismo, Gregorio Peces-Barba, pidió a los medios de comunicación que se abstengan en adelante de emitir imágenes de la matanza de Madrid. La llamada de Peces-Barba fue criticada por el coordinador de IU, Gaspar Llamazares, quien advirtió de que no le están gustando sus «formas unilaterales». Llamazares acusó a Peces-Barba de no tener diálogo previo con los sectores afectados, entre ellos los grupos políticos.
Por su parte, la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) tiene previsto trasladar a su consejo deontológico la petición de Pece- Barba para que reflexione «con calma, sin prisas. Es un tema muy serio y hay que hacerlo con calma», explicó el presidente de la APM, Fernando González Urbaneja, quien consideró que las imágenes «son de todos, pero no se puede hacer un mal uso» de ellas. A su juicio, el mayor problema radica en la relación entre el derecho a informar y el derecho a la intimidad, sin situar a ninguno por encima del otro.
El delegado del Gobierno en Canarias, José Segura, tachó ayer de «fábula» la información publicada por el diario «La Razón» según la cual «grupos de yihadistas magrebíes asociados a Al Qaeda planean atentar con lanchas suicidas cargadas con explosivos contra superpetroleros en ruta hacia Canarias».
Según esta información, «tras los atentados de Casablanca y Madrid, los jefes de la Alianza Atlántica trabajan con la hipótesis de que la ruta de los superpetroleros que transitan por aguas de Canarias podría ser objetivo de ataques suicidas» por parte «de yihadistas magrebíes vinculados al Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM), detenido, en parte, en Lanzarote» el pasado viernes.
Al respecto, Segura dijo no creer «que nadie esté en condiciones de aseverar una cosa de éstas» y agregó que él también se podría sentar ante el ordenador, si fuese periodista o profesor universitario, y montar una teoría de las circunstancias que sean, pero no lo haría».
Añadió que, tras leer esta información, consultó a las fuentes de la inteligencia española, a las que se cita como fuente en el trabajo periodístico, en las que «todo el mundo está con la boca abierta». José Segura destacó «lo fácil que es fabular» e ironizó al afirmar que «si Al Qaeda tiene previsto atentar en A, B, o C, no creo que se lo diga a un periodista».
Mientras, la fiscal designada para la protección de las víctimas de delitos, Pilar Fernández Valcarce, que ayer tomó posesión, afirmó que como ciudadana considera que sería deseable que los medios de comunicación velen «por la dignidad y la intimidad» de las víctimas del 11-M, pues «debe ser dramático revivir determinadas escenas».
En declaraciones a los periodistas, la fiscal delegada del fiscal general del Estado para la tutela y protección de los intereses de las víctimas en el proceso penal, se mostró partidaria de que los medios de comunicación que difundan las imágenes de los atentados del 11-M lo hagan de una «forma genérica».
El domingo, el Alto Comisionado para las víctimas del terrorismo, Gregorio Peces-Barba, pidió a los medios de comunicación que se abstengan en adelante de emitir imágenes de la matanza de Madrid. La llamada de Peces-Barba fue criticada por el coordinador de IU, Gaspar Llamazares, quien advirtió de que no le están gustando sus «formas unilaterales». Llamazares acusó a Peces-Barba de no tener diálogo previo con los sectores afectados, entre ellos los grupos políticos.
Por su parte, la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) tiene previsto trasladar a su consejo deontológico la petición de Pece- Barba para que reflexione «con calma, sin prisas. Es un tema muy serio y hay que hacerlo con calma», explicó el presidente de la APM, Fernando González Urbaneja, quien consideró que las imágenes «son de todos, pero no se puede hacer un mal uso» de ellas. A su juicio, el mayor problema radica en la relación entre el derecho a informar y el derecho a la intimidad, sin situar a ninguno por encima del otro.



