Ansar al-Sunna es uno de los grupos armados más activos en Irak
Ansar al-Sunna, el grupo armado que hoy se ha atribuido el ataque contra una base de Estados Unidos en la ciudad iraquí de Mosul, en el que ha muerto una veintena de personas, se ha convertido en uno de los más activos en Irak desde que se diera a conocer a principios de este año.
El nombre de Ansar al-Sunna es traducido como Defensores de la Tradición, pues Sunna es el nombre con el que se conoce el conjunto de tradiciones de la época del Profeta Mahoma y sirve para designar, además, a una de las grandes sectas del Islam, la de los suníes, enfrentada tradicionalmente a la Chía o de los chiíes.
La primera ocasión en la que aparece Ansar al-Sunna data del 5 de febrero de este año cuando, en un comunicado publicado en una página de internet utilizada por extremistas islámicos, el grupo asumió la autoría del atentado suicida perpetrado en la localidad de Erbil, en el Kurdistán iraquí cinco días antes.
En efecto, el 1 de febrero, dos hombres hicieron estallar en las sedes locales de los dos principales partidos kurdos las cargas explosivas que tenían adosadas al cuerpo y mataron a, al menos, 67 personas.
"Dos de nuestros hermanos en el martirio destruyeron dos guaridas del diablo en Erbil", indicaba el comunicado. Apenas un mes más tarde, el 1 de marzo, Ansar al-Sunna publicaba una declaración en el diario internacional "Al Hayat" en la que prometía derrotar a las tropas estadounidenses en Irak y atacar a aquellos que colaborasen con las fuerzas de ocupación, como el entonces Consejo de Gobierno, por considerarlos "infieles".
"La cuenta atrás para la derrota ha comenzado (...) Lo que llegará a las tierras de Irak será la Yihad (Guerra Santa), en el nombre de Dios", decía el comunicado difundido en "Al Hayat", que estaba firmado por un tal Abu Abdalá al Hasan bin Mahmoud, líder al parecer del grupo.
A partir de entonces, Ansar al-Sunna se convierte en una de las organizaciones más activas en Irak, siempre de acuerdo a los secuestros, asesinatos y atentados cuya autoría se ha atribuido a través de internet.
Así por ejemplo, el 31 de agosto asumió la matanza de doce rehenes nepalíes en una página de internet en la que mostró fotos de uno de ellos al que miembros del grupo habían decapitado, y de los otros once a los que habían disparado un tiro en la nuca.
"Hemos llevado a cabo la sentencia de Dios contra doce nepalíes, que vinieron de su país para combatir a los musulmanes y para servir a los judíos y los cristianos... que creen en Buda como su Dios", indicó el grupo de fanáticos en su comunicado.
Ansar al-Sunna también reclamó la autoría del asesinato de doce guardias nacionales iraquíes en noviembre, del vicegobernador de Bagdad Hatem Kamal Karim en el mismo mes, y de varios funcionarios iraquíes y camioneros turcos desde el verano.
Muchas de esas reivindicaciones fueron acompañadas de imágenes y vídeos difundidos a través de internet en los que aparecían las decapitaciones y las muertes de las víctimas.
Pero el grupo de desvinculó de otras informaciones, como la que le hacía responsable de lo que en principio había sido considerado el asesinato de un infante de marina de origen libanés, quien luego resultó estar vivo.
"Con vistas a mantener nuestro buen nombre, declaramos que ese comunicado que se nos atribuye no tiene ningún viso de verdad. Tenemos nuestra página oficial para nuestras publicaciones, por lo que cualquier comunicado que no sea emitido a través de ella no nos representa", señalaba una nota divulgada el 4 de julio.
Si la asunción de sus ataques parece más o menos clara, no lo es tanto en cambio sus orígenes y composición, difíciles de rastrear en un Irak donde la resistencia, el terrorismo y la delincuencia organizada se confunden, según muchos de los expertos en la zona.
No obstante, algunas noticias de prensa aseguran que Ansar al-Sunna surgió del grupo Ansar al-Islam, que dirige el jordano Abu Musab al Zarqaui, al que se vincula con la red terrorista internacional que dirige Osama Bin Laden. Los periódicos árabes han afirmado también que la mayoría de los miembros de Ansar al-Sunna no son iraquíes.
El nombre de Ansar al-Sunna es traducido como Defensores de la Tradición, pues Sunna es el nombre con el que se conoce el conjunto de tradiciones de la época del Profeta Mahoma y sirve para designar, además, a una de las grandes sectas del Islam, la de los suníes, enfrentada tradicionalmente a la Chía o de los chiíes.
La primera ocasión en la que aparece Ansar al-Sunna data del 5 de febrero de este año cuando, en un comunicado publicado en una página de internet utilizada por extremistas islámicos, el grupo asumió la autoría del atentado suicida perpetrado en la localidad de Erbil, en el Kurdistán iraquí cinco días antes.
En efecto, el 1 de febrero, dos hombres hicieron estallar en las sedes locales de los dos principales partidos kurdos las cargas explosivas que tenían adosadas al cuerpo y mataron a, al menos, 67 personas.
"Dos de nuestros hermanos en el martirio destruyeron dos guaridas del diablo en Erbil", indicaba el comunicado. Apenas un mes más tarde, el 1 de marzo, Ansar al-Sunna publicaba una declaración en el diario internacional "Al Hayat" en la que prometía derrotar a las tropas estadounidenses en Irak y atacar a aquellos que colaborasen con las fuerzas de ocupación, como el entonces Consejo de Gobierno, por considerarlos "infieles".
"La cuenta atrás para la derrota ha comenzado (...) Lo que llegará a las tierras de Irak será la Yihad (Guerra Santa), en el nombre de Dios", decía el comunicado difundido en "Al Hayat", que estaba firmado por un tal Abu Abdalá al Hasan bin Mahmoud, líder al parecer del grupo.
A partir de entonces, Ansar al-Sunna se convierte en una de las organizaciones más activas en Irak, siempre de acuerdo a los secuestros, asesinatos y atentados cuya autoría se ha atribuido a través de internet.
Así por ejemplo, el 31 de agosto asumió la matanza de doce rehenes nepalíes en una página de internet en la que mostró fotos de uno de ellos al que miembros del grupo habían decapitado, y de los otros once a los que habían disparado un tiro en la nuca.
"Hemos llevado a cabo la sentencia de Dios contra doce nepalíes, que vinieron de su país para combatir a los musulmanes y para servir a los judíos y los cristianos... que creen en Buda como su Dios", indicó el grupo de fanáticos en su comunicado.
Ansar al-Sunna también reclamó la autoría del asesinato de doce guardias nacionales iraquíes en noviembre, del vicegobernador de Bagdad Hatem Kamal Karim en el mismo mes, y de varios funcionarios iraquíes y camioneros turcos desde el verano.
Muchas de esas reivindicaciones fueron acompañadas de imágenes y vídeos difundidos a través de internet en los que aparecían las decapitaciones y las muertes de las víctimas.
Pero el grupo de desvinculó de otras informaciones, como la que le hacía responsable de lo que en principio había sido considerado el asesinato de un infante de marina de origen libanés, quien luego resultó estar vivo.
"Con vistas a mantener nuestro buen nombre, declaramos que ese comunicado que se nos atribuye no tiene ningún viso de verdad. Tenemos nuestra página oficial para nuestras publicaciones, por lo que cualquier comunicado que no sea emitido a través de ella no nos representa", señalaba una nota divulgada el 4 de julio.
Si la asunción de sus ataques parece más o menos clara, no lo es tanto en cambio sus orígenes y composición, difíciles de rastrear en un Irak donde la resistencia, el terrorismo y la delincuencia organizada se confunden, según muchos de los expertos en la zona.
No obstante, algunas noticias de prensa aseguran que Ansar al-Sunna surgió del grupo Ansar al-Islam, que dirige el jordano Abu Musab al Zarqaui, al que se vincula con la red terrorista internacional que dirige Osama Bin Laden. Los periódicos árabes han afirmado también que la mayoría de los miembros de Ansar al-Sunna no son iraquíes.



