.comment-link {margin-left:.6em;}

Ciberterrorismo (e-Yihad) (e-Qaeda) y Terrorismo Islamista

miércoles, septiembre 29, 2004

Zouhier levantó la liebre de la mina asturiana

Image Hosted by ImageShack.us

MADRID. Las confidencias de Rafa Zouhier, detenido en relación con los atentados del 11-M, abrieron, en 2003, las investigaciones de la Guardia Civil sobre lo que luego se ha conocido como la trama de Avilés.

En el momento en el que se produce la conversación a la que se refiere Conde-Pumpido en su misiva, los agentes están siguiendo la pista de dos ciudadanos asturianos -que fueron identificados como José Emilio Suárez y Antonio Toro- que, según les comentó Zouhier, le habían ofrecido la posibilidad de obtener sustancias explosivas y detonadores a quien estuviera interesado.

Por entonces, nadie sospechaba que de allí iban a salir los explosivos que causaron la matanza del 11 de marzo en Madrid.

El propio Zouhier señaló -y el instructor del 11-M, Juan del Olmo, lo recuerda en un auto del 19 de julio de 2004- que con anterioridad a esa fecha él no había transmitido a la Guardia Civil información alguna sobre los atentados, aunque sí hizo entrega a un miembro de la Benemérita de una muestra de la sustancia explosiva.

El guardia civil que se hacía llamar «Víctor» en sus conversaciones con el confidente señaló, durante su comparecencia en la comisión de investigación del 11-M, que en febrero de 2003 «realizamos la vigilancia y seguimiento de Antonio Toro y nos enteramos de la situación de la tienda de venta de vehículos, de su domicilio y del de la compañera de Emilio (Suárez Trashorras) y con esa información decidimos no seguir hasta que valoráramos los datos que teníamos». Sus superiores remitieron las actuaciones a la Comandancia de Oviedo.