Un juez declara inconstitucional que el FBI exija a las empresas datos confidenciales sobre sus clientes
EFE
NUEVA YORK.- Un juez federal de Nueva York ha declarado anticonstitucional una parte de la ley antiterrorista estadounidense bautizada como 'Patriot Act'. El dictamen responde a una demanda de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles, que desafió en abril pasado los amplios poderes dados por esa polémica ley al FBI.
La opinión del juez Victor Marrero se refiere al capítulo de la ley que permite a los agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) exigir a los proveedores de internet y las empresas información confidencial sobre sus clientes dentro de sus investigaciones sobre terrorismo.
El caso se refiere en concreto a la posibilidad que tienen los agentes de emitir "Cartas de Seguridad Nacional" para pedir información confidencial sin aprobación judicial y sin necesidad de demostrar una necesidad imperiosa que justifique el acceso a los documentos.
Tampoco es necesario especificar los mecanismos que permitirían al destinatario oponerse a la petición.
La demanda pedía al juez que declarara la "Carta de Seguridad Nacional" inconstitucional y bloquear su aplicación.
El 'Patriot Act', aprobada por el Congreso estadounidense un mes después de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, ha sido criticado por grupos defensores de los derechos civiles y algunos políticos por considerar que va demasiado lejos y viola las libertades de los individuos.
Hace unos días, un grupo de senadores demócratas y republicanos presentó un proyecto de ley para corregir sus aspectos más polémicos y estimó que el Gobierno se ha excedido en su afán por fortalecer la seguridad nacional.
Hasta ahora, tres estados y más de 180 ciudades y condados de Estados Unidos han aprobado resoluciones de repulsa a la "Patriot Act", en las que se pide que se anulen aquellas normas que violen los derechos y libertades garantizados por la Constitución.
Entre otros elementos, la ley antiterrorista expande los poderes policiales, permite las escuchas telefónicas sin una razón específica y da vía libre a la vigilancia de los estadounidenses en todos los sitios públicos.
También restringe los actos de protesta y de desobediencia civil en contra de las políticas del Gobierno de EEUU, y permite incluso a la policía federal revisar los libros que una persona saca de una biblioteca o los vídeos que alquila.
EFE
NUEVA YORK.- Un juez federal de Nueva York ha declarado anticonstitucional una parte de la ley antiterrorista estadounidense bautizada como 'Patriot Act'. El dictamen responde a una demanda de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles, que desafió en abril pasado los amplios poderes dados por esa polémica ley al FBI.
La opinión del juez Victor Marrero se refiere al capítulo de la ley que permite a los agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) exigir a los proveedores de internet y las empresas información confidencial sobre sus clientes dentro de sus investigaciones sobre terrorismo.
El caso se refiere en concreto a la posibilidad que tienen los agentes de emitir "Cartas de Seguridad Nacional" para pedir información confidencial sin aprobación judicial y sin necesidad de demostrar una necesidad imperiosa que justifique el acceso a los documentos.
Tampoco es necesario especificar los mecanismos que permitirían al destinatario oponerse a la petición.
La demanda pedía al juez que declarara la "Carta de Seguridad Nacional" inconstitucional y bloquear su aplicación.
El 'Patriot Act', aprobada por el Congreso estadounidense un mes después de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, ha sido criticado por grupos defensores de los derechos civiles y algunos políticos por considerar que va demasiado lejos y viola las libertades de los individuos.
Hace unos días, un grupo de senadores demócratas y republicanos presentó un proyecto de ley para corregir sus aspectos más polémicos y estimó que el Gobierno se ha excedido en su afán por fortalecer la seguridad nacional.
Hasta ahora, tres estados y más de 180 ciudades y condados de Estados Unidos han aprobado resoluciones de repulsa a la "Patriot Act", en las que se pide que se anulen aquellas normas que violen los derechos y libertades garantizados por la Constitución.
Entre otros elementos, la ley antiterrorista expande los poderes policiales, permite las escuchas telefónicas sin una razón específica y da vía libre a la vigilancia de los estadounidenses en todos los sitios públicos.
También restringe los actos de protesta y de desobediencia civil en contra de las políticas del Gobierno de EEUU, y permite incluso a la policía federal revisar los libros que una persona saca de una biblioteca o los vídeos que alquila.



