Los tenían y se les escaparon
La Guardia Civil vigiló hasta el día anterior a los atentados la casa de Morata de Tajuña donde en esa fecha se montaron las bombas del 11-M. Pero no intervinieron porque no encontraron nada extraño y pensaron que sus inquilinos eran inmigrantes trabajadores en situación irregular .
Jamal Ahmidan «el Chino» fue interceptado por una pareja de la Guardia Civil de Tráfico mientras regresaba de recoger el explosivo en Asturias. Le pararon por exceso de velocidad. No llevaba ni los papeles del coche ni del seguro, pese a lo cual, le dejaron marchar.
La Policía tuvo pinchados los teléfonos de Sarhane Ben Abdelmajid Fakhet, «el Tunecino», considerado el ideólogo de la célula y suicidado en Leganés, así como de Jamal Zougam, actualmente encarcelado, desde principio de 2003 y prolongó las escuchas hasta el 16 de abril de 2004, pasados ya los atentados y el suicidio colectivo de Leganés. Pese a ello, los vigilados accedieron a los explosivos, montaron las mochilas y colocaron las bombas.
La Guardia Civil vigiló hasta el día anterior a los atentados la casa de Morata de Tajuña donde en esa fecha se montaron las bombas del 11-M. Pero no intervinieron porque no encontraron nada extraño y pensaron que sus inquilinos eran inmigrantes trabajadores en situación irregular .
Jamal Ahmidan «el Chino» fue interceptado por una pareja de la Guardia Civil de Tráfico mientras regresaba de recoger el explosivo en Asturias. Le pararon por exceso de velocidad. No llevaba ni los papeles del coche ni del seguro, pese a lo cual, le dejaron marchar.
La Policía tuvo pinchados los teléfonos de Sarhane Ben Abdelmajid Fakhet, «el Tunecino», considerado el ideólogo de la célula y suicidado en Leganés, así como de Jamal Zougam, actualmente encarcelado, desde principio de 2003 y prolongó las escuchas hasta el 16 de abril de 2004, pasados ya los atentados y el suicidio colectivo de Leganés. Pese a ello, los vigilados accedieron a los explosivos, montaron las mochilas y colocaron las bombas.



