La Policía cree que la carta árabe con amenazas recibida en Almería se hizo fuera de España
J. C. S.
Madrid- La Policía cree que la carta en árabe recibida en el periódico Ideal de Almería, con amenazas a los agentes antiterroristas, fue confeccionada fuera de España y enviada a Almería por correo, según fuentes de la investigación.
La carta, firmada por un supuesto grupo denominado «Brigadas Suicidas de Andalucía», fue llevada luego en mano hasta la dirección de diario e introducida en un buzón que existe en la puerta. Por eso en su sobre no había sellos.
La misiva no sólo amenazaba a los agentes antiterroristas con que se va a reforzar la plantilla de la ciudad andaluza, sino que también intimidaba a todos aquellos que colaboren con ellos. El castigo, según el texto de la misma, sería su decapitación.
Los agentes que investigan la carta conceden cierta credibilidad a la misma, ya que quince días antes otra similar fue entregada de la misma forma en el periódico «La Voz de Almería», aunque este rotativo no la publicó.
La segunda llegó a la sede del «Ideal» a principios de la semana pasada. El diario no la dio a conocer a sus lectores hasta que fue rigurosamente traducida y analizada por las Fuerzas y Cuerpos de seguridad del estado.
El delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón, explicó ayer que tenía conocimiento desde hace «cinco o seis días» de la recepción de esta carta, y aseguró que la Policía está investigando «a fondo» este asunto, aunque lanzó un mensaje de calma a la población. López Garzón afirmó que, «como es natural», el Cuerpo Nacional de Policía «estaba ya investigando este tema y sigue investigándolo», al tiempo que lanzó un «mensaje de tranquilidad» a los ciudadanos y no desveló si hay o no indicios sobre la existencia o no de ese supuesto grupo radical.
Almería es una de las zonas «calientes» del islamismo radical en España desde incluso mucho antes del 11-M. A raíz de los atentados, el despliegue policial en la provincia se ha multiplicado con la llegada de numerosos agentes, tanto de Policía como de Guardia Civil, procedentes de unidades centrales, que permanecen en la zona en operativos policiales.
J. C. S.
Madrid- La Policía cree que la carta en árabe recibida en el periódico Ideal de Almería, con amenazas a los agentes antiterroristas, fue confeccionada fuera de España y enviada a Almería por correo, según fuentes de la investigación.
La carta, firmada por un supuesto grupo denominado «Brigadas Suicidas de Andalucía», fue llevada luego en mano hasta la dirección de diario e introducida en un buzón que existe en la puerta. Por eso en su sobre no había sellos.
La misiva no sólo amenazaba a los agentes antiterroristas con que se va a reforzar la plantilla de la ciudad andaluza, sino que también intimidaba a todos aquellos que colaboren con ellos. El castigo, según el texto de la misma, sería su decapitación.
Los agentes que investigan la carta conceden cierta credibilidad a la misma, ya que quince días antes otra similar fue entregada de la misma forma en el periódico «La Voz de Almería», aunque este rotativo no la publicó.
La segunda llegó a la sede del «Ideal» a principios de la semana pasada. El diario no la dio a conocer a sus lectores hasta que fue rigurosamente traducida y analizada por las Fuerzas y Cuerpos de seguridad del estado.
El delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón, explicó ayer que tenía conocimiento desde hace «cinco o seis días» de la recepción de esta carta, y aseguró que la Policía está investigando «a fondo» este asunto, aunque lanzó un mensaje de calma a la población. López Garzón afirmó que, «como es natural», el Cuerpo Nacional de Policía «estaba ya investigando este tema y sigue investigándolo», al tiempo que lanzó un «mensaje de tranquilidad» a los ciudadanos y no desveló si hay o no indicios sobre la existencia o no de ese supuesto grupo radical.
Almería es una de las zonas «calientes» del islamismo radical en España desde incluso mucho antes del 11-M. A raíz de los atentados, el despliegue policial en la provincia se ha multiplicado con la llegada de numerosos agentes, tanto de Policía como de Guardia Civil, procedentes de unidades centrales, que permanecen en la zona en operativos policiales.



