La Guardia Civil vigilaba la casa de Morata el día en que los terroristas montaron las bombas
Los agentes controlaron el lugar desde el 7 de marzo y pensaron que allí vivían inmigrantes irregulares
La Guardia Civil vigiló la casa de Morata de Tajuña el 10 de marzo, el mismo día en que los terroristas montaron en ella las mochilas-bomba que al día siguiente colocaron en los trenes de la muerte, pero no actuó al no observar «actitudes extrañas» y considerar que sus ocupantes podían ser inmigrantes ilegales.
Según la documentación remitida ayer al Congreso, once días antes, el 29 de febrero, la Guardia Civil de Tráfico multó a Jamal Ahmidan, «el Chino», mientras regresaba de Asturias por exceso de velocidad, no tener los papeles del coche y del seguro. Pese a todo, le dejó marchar.
J. C. S./R. L. V.
Madrid- La Guardia Civil controló la casa de Morata de Tajuña el mismo día en que los terroristas montaron en ella la mochilas bomba. Así se revela en un informe de la Benemérita entregado ayer al Congreso por el Gobierno para la comisión del 11-M.
Según el documento, los agentes estuvieron vigilando la casa desde el 7 de hasta el 10 de ese mes, pero no intervinieron en ella al no «observar actitudes extrañas» y considerar que sus ocupantes –entre tres y cuatro personas árabes– podían ser inmigrantes ilegales. Una vecina de la zona les puso sobre la pista a las diez de la mañana del día 7 al denunciar telefónicamente sus sospechas por el trasiego que había en la casa de personas de origen árabe.
Según les explicó, la finca era visitada por un numeroso grupo de estas personas, pero dejaron de acudir a ella a partir de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington. Sin embargo, en las últimas fechas estaba volviendo a ser frecuentada, lo que levantó sus sospechas por la forma de proceder de sus inquilinos.
Ese mismo día, una pareja de guardias se acerca a la casa y observan a «tres o cuatro personas de origen magrebí» sin detectar «nada anómalo. El 9 de marzo, agentes de Información de la Comandancia se desplazan al lugar y localizan en el interior de la finca un vehículo Opel Astra, con matrícula M-4518-OZ, a nombre de una mujer española. En las bases de datos, pudieron comprobar que ni la propietaria ni el vehículo tenían ningún tipo de reclamación y estaban en orden.
El día 10 de marzo, fecha anterior a los atentados y en la que está comprobaron los terroristas montaron las mochilas-bomba, los agentes regresaron al lugar, sin «observar actitudes extrañas». Su valoración de lo observado fue que la casa podría estar ocupada por trabajadores en situación irregular y deciden identificar a sus habitantes. Sin embargo, dicha identidad no llega hasta el 16 de marzo, seis días después, en que le es remitida por el puesto del cercano municipio de Chinchón.
Once días antes, y según otro documento del Instituto Armado, una pareja de la Guardia Civil de Tráfico de la provincia de Burgos interceptaban en el kilómetro 11,900 de la carretera N-623, sentido Burgos, al dueño de la casa de Morata, Jamal Ahmidan, alias «el Chino» y uno de los suicidas de Leganés. Ahmidan regresaba de Asturias, donde había recogido los explosivos del 11-M, a bordo de un vehículo Toyota Corolla, matrícula 9231-CDW. Llevaba documentación falsa, a nombre de Youssef Ben Salah. Los guardias le detuvieron por exceso de velocidad. El Chino» no llevaba ni documentación del vehículo y tampoco pudo demostrar que tuviera seguro. Pese a ello, los agentes extendieron tres boletines de denuncia contra él por estas infracciones y le dejaron marchar.
«El Chino» estaba en ese momento al cargo de la casa de Morata de Tajuña, que días después controló la Guardia Civil sin detectarle. Jamal Ahmidan estaba en el núcleo principal de la célula que actuó en el 11-M y que se suicidó en Leganés.
Los agentes controlaron el lugar desde el 7 de marzo y pensaron que allí vivían inmigrantes irregulares
La Guardia Civil vigiló la casa de Morata de Tajuña el 10 de marzo, el mismo día en que los terroristas montaron en ella las mochilas-bomba que al día siguiente colocaron en los trenes de la muerte, pero no actuó al no observar «actitudes extrañas» y considerar que sus ocupantes podían ser inmigrantes ilegales.
Según la documentación remitida ayer al Congreso, once días antes, el 29 de febrero, la Guardia Civil de Tráfico multó a Jamal Ahmidan, «el Chino», mientras regresaba de Asturias por exceso de velocidad, no tener los papeles del coche y del seguro. Pese a todo, le dejó marchar.
J. C. S./R. L. V.
Madrid- La Guardia Civil controló la casa de Morata de Tajuña el mismo día en que los terroristas montaron en ella la mochilas bomba. Así se revela en un informe de la Benemérita entregado ayer al Congreso por el Gobierno para la comisión del 11-M.
Según el documento, los agentes estuvieron vigilando la casa desde el 7 de hasta el 10 de ese mes, pero no intervinieron en ella al no «observar actitudes extrañas» y considerar que sus ocupantes –entre tres y cuatro personas árabes– podían ser inmigrantes ilegales. Una vecina de la zona les puso sobre la pista a las diez de la mañana del día 7 al denunciar telefónicamente sus sospechas por el trasiego que había en la casa de personas de origen árabe.
Según les explicó, la finca era visitada por un numeroso grupo de estas personas, pero dejaron de acudir a ella a partir de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington. Sin embargo, en las últimas fechas estaba volviendo a ser frecuentada, lo que levantó sus sospechas por la forma de proceder de sus inquilinos.
Ese mismo día, una pareja de guardias se acerca a la casa y observan a «tres o cuatro personas de origen magrebí» sin detectar «nada anómalo. El 9 de marzo, agentes de Información de la Comandancia se desplazan al lugar y localizan en el interior de la finca un vehículo Opel Astra, con matrícula M-4518-OZ, a nombre de una mujer española. En las bases de datos, pudieron comprobar que ni la propietaria ni el vehículo tenían ningún tipo de reclamación y estaban en orden.
El día 10 de marzo, fecha anterior a los atentados y en la que está comprobaron los terroristas montaron las mochilas-bomba, los agentes regresaron al lugar, sin «observar actitudes extrañas». Su valoración de lo observado fue que la casa podría estar ocupada por trabajadores en situación irregular y deciden identificar a sus habitantes. Sin embargo, dicha identidad no llega hasta el 16 de marzo, seis días después, en que le es remitida por el puesto del cercano municipio de Chinchón.
Once días antes, y según otro documento del Instituto Armado, una pareja de la Guardia Civil de Tráfico de la provincia de Burgos interceptaban en el kilómetro 11,900 de la carretera N-623, sentido Burgos, al dueño de la casa de Morata, Jamal Ahmidan, alias «el Chino» y uno de los suicidas de Leganés. Ahmidan regresaba de Asturias, donde había recogido los explosivos del 11-M, a bordo de un vehículo Toyota Corolla, matrícula 9231-CDW. Llevaba documentación falsa, a nombre de Youssef Ben Salah. Los guardias le detuvieron por exceso de velocidad. El Chino» no llevaba ni documentación del vehículo y tampoco pudo demostrar que tuviera seguro. Pese a ello, los agentes extendieron tres boletines de denuncia contra él por estas infracciones y le dejaron marchar.
«El Chino» estaba en ese momento al cargo de la casa de Morata de Tajuña, que días después controló la Guardia Civil sin detectarle. Jamal Ahmidan estaba en el núcleo principal de la célula que actuó en el 11-M y que se suicidó en Leganés.



